Entrega de los XII Premios Andaluces del Futuro | Grupo Joly - Bankia

Andaluces del futuro: ¿hay que hacer las maletas para triunfar?

  • Grupo Joly y Bankia entregan en el Casino de la Exposición de Sevilla los XII Premios Andaluces del Futuro en una atípica celebración marcada por las restricciones de la pandemia

  • La difícil situación del Covid imprime un tono especialmente emotivo y reivindicativo en defensa de la ciencia, la cultura y los valores del emprendimiento como palanca de desarrollo para Andalucía

Los premiados de la XII edición Andaluces del Futuro, en el acto celebrado en Sevilla. Los premiados de la XII edición Andaluces del Futuro, en el acto celebrado en Sevilla.

Los premiados de la XII edición Andaluces del Futuro, en el acto celebrado en Sevilla. / Juan Carlos Vázquez

"En Andalucía hay más brío del que a menudo se piensa". Pablo, Jesús Ángel, Marina, Víctor y Pilar son una prueba de ello. Estos cinco jóvenes, con menos de 35 años, no sólo han hecho una carrera "ejemplar" fuera de Andalucía; también son profetas en su tierra. Y en el momento más difícil y excepcional al que nos hemos enfrentado en décadas: ¿hay que hacer las maletas para triunfar?

La entrega de los XII Premios Andaluces del Futuro ha tenido este año un tono especialmente emotivo y reivindicativo en defensa de la ciencia, la cultura y los valores del emprendimiento como palanca de desarrollo para Andalucía. Y más sentido si cabe que en las once ediciones anteriores: con aforo reducido, entre gel y mascarillas y con varias intervenciones telemáticas por las restricciones de movilidad de los últimos días. Una velada marcada por la pandemia del Covid que no ha dejado espacio ni para el pose ni para el titubeo. 

Reivindicativos y ambiciosos; lo justo para conseguir sus sueños. Con ingenio y con talento. Comprometidos con Andalucía. Solidarios. Un referente y un ejemplo de los "valores por los que merece la pena luchar". Es la carta de presentación de los cinco andaluces del futuro, con futuro y con presente, que en este excepcional 2020 han visto reconocida su carrera profesional con los Premios Andaluces del Futuro que desde hace doce años organiza Grupo Joly –editor de este diario– con el patrocinio de Bankia.

Cinco emprendedores de la Empresa, la Acción Social, la Ciencia, la Cultura y el Deporte que no han dudado en hacer las maletas en busca de oportunidades pero sin perder nunca el horizonte de que hay camino de vuelta. Que es también su obligación contribuir a "transformar, cambiar e innovar nuestras ciudades". A hacer de Andalucía una tierra "de la que no haya que salir". 

Sin "dramatismos", como expuso anoche el presidente del Grupo Joly en la presentación del acto, al defender las "oportunidades" que hoy en día supone contar con la experiencia de trabajar fuera para unos jóvenes que no entienden de fronteras y que tienen completamente interiorizado las dinámicas de entorno global en que nos movemos. José Joly enfatizó que lo realmente importante y estratégico para Andalucía es que se creen las circunstancias para que puedan volver, para que ese talento no se quede fuera y aporten su experiencia y conocimiento al avance de la comunidad, "una región que puede aspirar a ser una de las más punteras de Europa si está en manos de jóvenes como los premiados".

Desde Madrid, casi al mismo tiempo que el Gobierno anunciaba el estado de alarma que se decretará esta misma mañana en Consejo de Ministros, el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, tuvo que participar por videoconferencia en uno de los actos con los que más se ha identificado durante su gestión al frente de la entidad financiera. Como confesó en su intervención, por cuanto significa de "reconocimiento al esfuerzo, talento y aportación de los jóvenes a la sociedad" y por el valor de "distinguir a personas excepcionales" que constituyen una "ejemplaridad" capaz de inspirar y crear referentes estables.

"Representáis los valores por los que merece la pena luchar", enfatizó Goirigolzarri recordando que estamos viviendo un momento sin precedentes en todo el mundo, que conllevará una "gran transformación económica y social" pero también "una gran responsabilidad" por cómo se gestione si realmente aspiramos a una sociedad "más fuerte, más sólida y con más oportunidades". Con este horizonte, emplazó a no caer ni en el desánimo ni en un inconformismo vacío que se quede reducido a la mera crítica social: "El futuro no depende de fuerzas inexcrutables, el futuro lo hacemos nosotros y depende de lo que hagamos aquí y ahora".

El presidente de Bankia no fue el único que tuvo que conformarse con una participación virtual. El violonchelista Víctor García, distinguido en la categoría de Cultura, tampoco pudo viajar desde los Países Bajos por la pandemia aunque sí intervino remarcando los "tiempos difíciles" que están golpeando a su sector y clausuró además la velada interpretando una preciosa pieza de Bach. "Saldremos adelante", confió el joven sevillano destacando que fuera precisamente su padre, José Luis García Garmendia, quien recogiera la estatuilla en su nombre. "Suele decirse que de cualquier situación podemos extraer algo bueno, en este caso es evidente que sin cultura no podemos tener una vida plena. Psicológicamente, sin música, sin cine, sin literatura, sin industria audiovisual, sin cultura en definitiva, no hubiéramos podido sobrevivir al confinamiento", advirtió.

Este mismo tono reivindicativo y de compromiso con el potencial de Andalucía, la "ilusión" e "incentivo" que todos los galardonados compartieron por ver reconocido su esfuerzo en su tierra, marcó la intervención de Marina Murillo, profesora de Matemáticas en la Politécnica de Valencia y premio de Ciencia. La investigadora gaditana, que recibió la estatuilla de manos del consejero de Economía, Rogelio Velasco, quiso hacer un alegato a favor de la ciencia llamando la atención en cómo la crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto la importancia de la ciencia y la investigación en la sociedad actual pero evidenciando también "las carencias" en nuestro país. "Hago un llamamiento a las autoridades andaluzas a que inviertan en investigación", subrayó la joven para terminar recordando con Pasteur que "la ciencia es el alma de la prosperidad de las naciones y la fuente de vida de todo progreso".

El consejero Rogelio Velasco entrega el premio de Ciencia a Marina Murillo. El consejero Rogelio Velasco entrega el premio de Ciencia a Marina Murillo.

El consejero Rogelio Velasco entrega el premio de Ciencia a Marina Murillo.

En la clausura del acto, el consejero Velasco no desaprovechó la ocasión para responder a la profesora de San Fernando -sin citarla- destacando dos de las iniciativas de más calado que la Junta, "el Gobierno del cambio", tiene en marcha en el ámbito del emprendimiento: por un lado, un plan por provincias con asesoramiento de expertos y mentores para apoyar start-ups andaluzas -se elegirán entre 10 y 12 este primer año- y promocionarlas en foros especializados de Madrid, Lisboa, Nueva York, San Francisco...; y, por otro, la convocatoria de tres fondos de capital riesgo con la agencia Idea para que sociedades gestoras de toda España compitan en los concursos públicos dirigidos tanto a empresas en expansión como a las llamadas early stage (de incipiente creación).

Cultura, ciencia y deporte... La falta de inversiones y las dificultades para hacer carrera en estos campos también la puso de manifiesto la regatista Pilar González de la Madrid tras recoger el premio de manos del director de Negocio de Empresas Sur de Bankia, Salvador Curiel. Recién llegada de Australia, la joven sevillana destacó la importancia de contar con ayudas como las del proyecto Andaluces del Futuro para apoyar una especialidad minoritaria y falta de apoyos como la suya.

Integrante del Equipo Olímpico para Río 2016, sparring para Tokio 2020, seis veces campeona de España y cuarta del Mundo Juvenil, hay una fecha y una cita en su calendario que espera ver "un poco más cerca" con distinciones como las de Bankia-Joly. Orgullosa del premio y muy ilusionada por el desafío, confesó que es su sueño desde que tenía doce años: representar a España, a Andalucía, en unos juegos olímpicos. París 2024 será su gran oportunidad.

El empresario e inventor sevillano Pablo Vidarte, con varios premios internacionales en su curriculum, fue el encargado de abrir la velada de distinciones -le entregó la estatuilla el consejero de Hacienda, Juan Bravo- y el primero en posicionarse sobre el difícil papel de los jóvenes en nuestra comunidad: "Lo vemos hoy en estos galardones, parece que tenemos que exiliarnos para poder triunfar en Andalucía".

Con esta contundencia se expresó para asegurar que su objetivo no es otro que "poder volver a Sevilla", ayudar a transformarla, a cambiarla, para que no sea un sitio del que haya que salir. El joven distinguido en la categoría de Empresa, que reconoció que nada hubiera conseguido si sus padres y su abuela no hubieran sido sus "primeros inversores", reivindicó el valor de la "innovación" pero "en todos los sentidos", no sólo en la empresa. 

Pablo Vidarte recibe el premio de Empresa por parte del director territorial de Bankia en Andalucía, Joaquín Holgado. Pablo Vidarte recibe el premio de Empresa por parte del director territorial de Bankia en Andalucía, Joaquín Holgado.

Pablo Vidarte recibe el premio de Empresa por parte del director territorial de Bankia en Andalucía, Joaquín Holgado. / Juan Carlos Vázquez

Desde Huelva, y con la intervención más sentida de toda la velada, Jesús Ángel Gómez es reflejo de esa firme apuesta por la innovación -el joven de San Bartolomé de la Torre es emprendedor social- y espejo también de los valores y posiciones pegadas al territorio que los cinco jóvenes enarbolaron en los Premios de este año. Tras recibir el reconocimiento en Acción Social por parte del director territorial de Bankia en Andalucía, Joaquín Holgado, su intervención tuvo dos nombres propios, su madre y su tío Lucas, pero un hilo argumental fácilmente identificable en esa Andalucía que se sale de los tópicos y que se agranda en las dificultades.

La de los andaluces capaces de "aprender el valor de las cosas pequeñas", de saber que "el amor lo perdona y lo aguanta todo", que en las casas de nuestra tierra siempre deben estar las puertas abiertas y las despensas llenas, que no sabremos quiénes somos si no sabemos quiénes fuimos. Y, por encima de todo, que no hay andaluces del pasado, como sus familiares que se han marchado "antes de tiempo", porque han dejado un legado de valores para que otros sigan construyendo la Andalucía del presente. La Andalucía que estos cinco jóvenes representan.

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