Andalucía

La Junta se apoya en Garicano en su caza de fondos europeos

  • El líder de Ciudadanos en Bruselas confía en el trabajo que llevan a cabo los consejeros de Hacienda y Economía para la captación del dinero extraordinario

Luis Garicano, en San Telmo. Luis Garicano, en San Telmo.

Luis Garicano, en San Telmo.

Como los tercios del Siglo de Oro, el Gobierno andaluz quiere poner una pica en Flandes, que es la región belga en la que se enclava Bruselas. En la capital de la UE está ahora en juego el reparto de los fondos europeos Next Generation, que deben llegar a España en los próximos años para paliar las consecuencias de la crisis del Covid-19 y sentar las bases de la modernización del sistema económico. Andalucía quiere aprovechar esta oportunidad y para ello cuenta con un aliado que está justo en el centro de decisión. El cerebro económico de Ciudadanos, Luis Garicano, es el vicepresidente del grupo liberal europeo y participa en elaboración del mecanismo para solicitar el fondo de 140.000 millones de euros, la mitad de los cuales llegarán en préstamos y la otra mitad en ayudas directas. Ayer, estuvo participó en Sevilla en una reunión con el vicepresidente Juan Marín y los dos consejeros económicos de Gobierno para abordar la posición de Andalucía en la carrera por estos fondos.

Garicano, que tuvo un papel relevante en la formación del Ejecutivo andaluz –en su lado naranja– confía plenamente en el trabajo que llevan ya adelantado Juan Bravo y Rogelio Velasco para que Andalucía opte a un dinero que puede servir para cambiar el modelo productivo y enfocarlo hacia las prioridades de la UE: la lucha contra el cambio climático y sus posibilidades económicas y la digitalización e innovación. “Tienen un equipo técnico de primerísima calidad”, apunta el eurodiputado, quien considera al director general de Fondos Europeos, Carlos de la Paz, como “uno de los mayores expertos” del país en la materia.

“Andalucía tiene una oportunidad histórica para ponerse en primera línea;muchas comunidades están enfrascadas en líos identitarios”, defiende Garicano. El dirigente naranja estima que el dinero que llegue a la comunidad puede servir para “construir un futuro prometedor”, sobre todo a partir de proyectos de innovación, digitalización e inteligencia artificial. Para poner el capital en movimiento, el economista confía en la red de universidades “de primera línea”, en los parques tecnológicos de la comunidad y en la colaboración público privada. Sin embargo, advierte contra las prisas, ya que es consciente que “lo fácil” es darle los proyectos a grandes empresas. “No necesitamos hacer un parque eólico con las aspas de los molinos fabricadas en China y dos meses de mano de obra; necesitamos inversión que ayude al tejido productivo”, ilustra el eurodiputado, que pone el foco en la rehabilitación de viviendas y llama a la “imaginación” para poder utilizar los fondos europeos en atajar viejos problemas que, además, impulsen la actividad económica.

Rogelio Velasco, Luis Garicano, Juan Bravo, Juan Marín y la eurodiputada de Ciudadanos Susana Solís. Rogelio Velasco, Luis Garicano, Juan Bravo, Juan Marín y la eurodiputada de Ciudadanos Susana Solís.

Rogelio Velasco, Luis Garicano, Juan Bravo, Juan Marín y la eurodiputada de Ciudadanos Susana Solís. / María José López / EP

Garicano pone aquí un ejemplo aplicable a Andalucía, que necesita renovar muchos centros educativos. Encontrar dinero para remodelar los colegios e institutos es complicado, pero los fondos europeos pueden dedicarse a ello si la rehabilitación busca la eficiencia energética. Con esta filosofía, laJunta aspira a regar con el maná de Bruselas algunos proyectos que llevan años estancados pero que entroncan con las prioridades comunitarias. Destaca aquí el Corredor Mediterráneo ferroviario y la conexión con el puerto de Algeciras, proyecto priorizado incluido en la red transeuropea de transportes. En la comparecencia que Juan Marín compartió ayer con Garicano, el vicepresidente hizo también mención a la presa de Rules (Granada) y el túnel de San Silvestre (Huelva), dos infraestructuras hidráulicas básicas para el sector agrícola de la comunidad.

Para que todo esto se ponga en marcha, el Gobierno central debe incluir los proyectos que la Junta solicite en su Plan de Recuperación y Resiliencia. Y aquí acaba el optimismo de Luis Garicano. Marín se quejó ayer amargamente de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no ha dado información a las regiones de la fórmula para enviar sus iniciativas, aunque no es hasta el primer cuatrimestre de 2021 cuando Bruselas requiere el documento estatal. “Hay que meter presión al Gobierno para que se lo tome en serio”, advierte el eurodiputado, que critica que el Ejecutivo central utilice el dinero de Bruselas para aumentar el gasto corriente, “que sube un 30% en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado”. Por ese motivo, Garicano alaba la decisión de Juan Bravo de no incluir en las cuentas andaluzas partidas de ingresos procedentes de los fondos Next Generation ni del fondo React-EU.

Este segundo paquete, que debe gastarse entre 2021 y 2023, supondrá la llegada de unos 13.000 millones de euros a España, a lo que hay que sumar 800 millones del Fondo de Transición Justa, del que se beneficiarán Córdoba, Cádiz y Almería por las instalaciones de energía altamente contaminante que hay en estas provincias. Aunque el reparto entre las comunidades no se conoce aún, Andalucía será destino de una parte importante con la ventaja de que sí podrá decidir a qué dedicarlo. Además, al ser una de las regiones con el PIB más alejado de la media europea tiene mayor flexibilidad para decidir a qué dedicarlo. Puede incluso gastar este dinero en infraestructuras que es donde se fue la mayor parte de los 36.000 millones de euros que la comunidad recibió en sus primeros 30 años en la UE. “Ahora hay que rellenar las infraestructuras con capital humano”, defiende Garicano.

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