La Junta permite construir en la costa de Cádiz a un infractor reincidente
Un antiguo cuartelillo de la Guardia Civil a pie de playa se reconvierte en un restaurante
Una cuadrilla de obreros ha estado trabajando sobre los restos del antiguo cuartelillo de la Guardia Civil de Zahora, una construcción abandonada desde hace décadas a pie de mar -más que de playa-, en Barbate (Cádiz). Pronto se convertirá en un bar-restaurante situado en uno de los enclaves más privilegiados de la costa andaluza.
Del viejo refugio apenas quedan las cuatro paredes. Sobre una de las fachadas han plantado una especie de porche, arriba están levantando una extraña estructura de madera que nada tiene que ver con el tejado a dos aguas original y al lado se está terminando una especie de sótano. Por detrás -por debajo, a juicio de algunos vecinos que han manifestado sus quejas a este periódico- discurre la Vereda de la Playa, una vía pecuaria de casi 21 metros de ancho que va en paralelo al mar desde el Arroyo de San Ambrosio hasta cerca del Faro de Trafalgar.
La Dirección General de Prevención y Calidad Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta resolvió en febrero de este año la concesión de ocupación del antiguo cuartelillo, en terrenos de dominio público marítimo terrestre (DPMT), para la instalación de un establecimiento hostelero.
El adjudicatario es José Manuel Benítez Rivera, propietario del Sajorami, un complejo turístico en constante expansión lebantado de manera ilegal hace 25 años en la misma playa y que acumula una buena cantidad de expedientes sancionadores por infracciones de la Ley de Costas y urbanísticas. Entre ellos figura una quinta multa coercitiva de 3.000 euros por no demolir y restituir a su estado anterior 720 metros cuadrados de aparcamiento asfaltado en zona de servidumbre de protección del DPMT, afectando, además, a la Vereda de la Playa También fue multado por la construcción e instalación de tres casetas de madera en zona de servidumbre de protección del DPMT en el mismo lugar.
Benítez Rivera, a través de la empresa Misajora S.L., fue además el promotor en la misma zona, del Hotel Zahora Riad, un establecimiento de 20 habitaciones que llegó a abrir al público sin contar con ningún tipo de licencia ni permiso. El Ayuntamiento le abrió expediente por infracción urbanística; la Fiscalía de Medio Ambiente, una investigación, la Guardia Civil denunció que permanecía abierto y la Delegación Territorial de la Consejería de Turismo y Comercio le incoó un expediente sancionador que culminó con una multa de 3.505,90 euros por infracción de la normativa turística, así como con la sanción accesoria de suspensión de la actividad.
A día de hoy el hotel sigue en pie y con ficha abierta en booking.com, aunque bajo el nombre de Residencial Bahía de Trafalgar y de un cartel que advierte de que en estos momentos es imposible la reserva. Este periódico intentó ayer contactar con el promotor del proyecto para conocer más detalles, pero Benítez Rivera estuvo ilocalizable todo el día.
Fuentes de la Delegación del Gobierno Andaluz en Cádiz defendieron la legalidad de la concesión del antiguo cuartelillo de Zahora para un bar-restaurante e informaron de que se exigieron unas modificaciones que fueron atendidas por el concesionario y de que se cumplió con el plazo de exposición pública sin que se presentasen alegaciones. Sobre los expedientes sancionadores contra el concesionario en otro establecimiento cercano dijeron que culminaron, que se están atendiendo todas las modificiaciones exigidas y que se está trabajando por su regularización.
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