Querella contra el comisario de Málaga porque los chalecos de los agentes están "criando moho"
La Unión Federal de Policía (UFP) ha presentado una querella criminal contra el comisario provincial de Málaga, Pedro Garijo, por un presunto delito de infracción de las normas de prevención de riesgos laborales previsto y penado en el artículo 316 del Código Penal. La denuncia tiene por objeto "depurar responsabilidades" después de comprobar en una inspección en las dependencias de la Comisaría provincial de Málaga que existen "casi 100 chalecos antibala criando moho" y que no han sido entregados a los funcionarios operativos por, según precisó, "desidia, desinterés, indolencia o falta de sensibilidad hacia los policías".
La UFP ya emitió en 2013 un comunicado en el que reclamaban protección para la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), a la que pertenecía el agente Francisco Díaz Jiménez, de 33 años, que murió el pasado 21 de mayo al ser apuñalado por el indigente alemán Stefan Reinert. Un año antes, también habían demandado uniformes adecuados para conducir la motocicleta. La intención de la la UFP no es ir "plañideramente pidiendo explicaciones por las comisarías a los responsables de este desaguisado". Las explicaciones, según defendió, "las ha dado ya sobradamente con tan negligente actitud quien ostenta la máxima representatividad en ellas". El sindicato, que considera que en lo ocurrido "no hay excusas" posibles, espera ahora "sensibilidad e interés" por parte de la autoridad judicial.
En su opinión, la trágica muerte del policía "sólo es la punta del iceberg de la pésima gestión de esta Comisaría, que ha tenido un trágico resultado". "Lo acontecido ha sido el exponente fatídico de la desconsideración con la que se trata a los funcionarios que a diario arriesgan sus vidas en las calles", denuncia la UFP.
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