Andalucía

Vox amenaza con nuevas elecciones y exige una negociación con PP y Cs

  • García Egea y Ortega Smith retoman las conversaciones, pero no abordan la oferta popular para incluir a los hombres en las ayudas que se otorgan a las víctimas de violencia de género

Manuel Gavira, Javier Ortega Smith y Francisco Serrano, en el Parlamento. Manuel Gavira, Javier Ortega Smith y Francisco Serrano, en el Parlamento.

Manuel Gavira, Javier Ortega Smith y Francisco Serrano, en el Parlamento. / Juan Carlos Muñoz

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En Vox tienen claro que gran parte de su éxito procede de una idea que ha calado en una parte importante del electorado y que coloca al partido de Santiago Abascal como una fuerza distinta de las que ya forman parte del juego político. Las posturas que vienen defendiendo en el mes que llevan en las instituciones han preservado su vitola de outsiders y, ayer, su mayor referencia en estos días, Javier Ortega Smith, lanzó un órdago con una posible repetición de elecciones.

El secretario general de Vox cree que renunciar a sus tesis sería un “auténtico engaño”. Y con renunciar a sus tesis se refiere a “seguir aplicando las políticas que la izquierda lleva aplicando tantos años”, en referencia a esas “leyes ideológicas” que se han colocado ya como el principal obstáculo para que Vox apoye al gobierno que están hilvanando PP y Ciudadanos.

El número dos de Abascal deslizó la posibilidad de forzar unos nuevos comicios autonómicos por la mañana, después de dos días de polémica provocada por su rechazo frontal a la actual Ley de Lucha contra la Violencia de Género, cuyo desarrollo presupuestario está en el punto 84 del acuerdo de programático que firmaron el día de Navidad PP y Ciudadanos.

Sólo unas horas después del órdago comenzó el deshielo –en Madrid, eso sí– entre Vox y PP. Ortega Smith y su homólogo popular, Teodoro García Egea, tuvieron una “afable” conversación telefónica de unos veinte minutos.

Conversación telefónica entre PP y Vox

Los dos dirigentes nacionales de PP y Vox abordaron iniciativas como la auditoría que populares y naranjas contemplan dentro de su acuerdo. También hablaron del “desmontaje” de la administración paralela y de medidas que fomenten la inversión y el emprendimiento en Andalucía.

No hablaron de la propuesta que tienen preparada los populares para convencer a Abascal de que sus doce parlamentarios en la Cámara andaluza apoyen a Juanma Moreno cuando se presente a la investidura. La propuesta consiste en modificar la ley de la discordia para ampliar las ayudas a todas las víctimas de la “violencia familiar”, en palabras del propio presidente del PP, Pablo Casado.

“Ya sabemos que el 75% de las víctimas de la violencia en el hogar son mujeres”, argumentó el líder popular en un acto en Gran Canaria, “pero también hay un 25% que no lo son, que son niños, ancianos u homosexuales que tienen problemas con su pareja del mismo sexo”. Desde el PP garantizaron ayer a Efe que la oferta a Vox no se traduce en cambios al pacto de Estado contra la violencia de género ni en la reducción de las ayudas a las mujeres.

En Génova consideran que esta propuesta al partido de Abascal es independiente del pacto programático que P Py Ciudadanos tienen cerrado en Andalucía. Y es justo eso lo que no gusta en Vox. Ortega Smith y García Egea fueron quienes pactaron la fórmula que permitió a los tres partidos del centro derecha hacerse con el control de la Mesa del Parlamento.

Ortega Smith quiere reunirse con Ciudadanos

Hay una foto que inmortalizó aquella firma y que podrá repetirse el próximo martes, cuando los números dos de PP y Vox volverán a sentarse y, esta vez, sí hablarán de las “leyes ideológicas”. Ortega Smith quiere que haya un representante de Ciudadanos en esa reunión, pero los naranjas han dejado más que claro que su acuerdo es con el PP y que serán los populares quienes negocien con Vox.

“Nuestro programa incluye muchos aspectos que quien pretende llegar al Gobierno andaluz deberá escuchar, y en alguna medida asumir”, dijo ayer Santiago Abascal en su cuenta de Twitter, donde solicitó una negociación que, “como es lógico, deberá incluir a los dos partidos que van a desempeñar responsabilidades” en ese hipotético Ejecutivo del cambio. “Un acuerdo detallado, por escrito, público y transparente”, insistió. Y eso es algo que, por el momento, Ciudadanos no pretende aceptar.

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