Fundador de Mensajeros de la Paz

"Hay una explosión de solidaridad y tenemos que creer en los políticos"

  • El fundador de la ONG Mensajeros de la Paz defiende que si hubiera buenos gestores "habría menos pobreza" y sostiene que conseguir "un mundo mejor es posible"

En la década de los 60 del pasado siglo, el padre Ángel -Ángel García Rodríguez- decidió poner en marcha la ONG Mensajeros de la Paz, una organización que ayuda a niños, jóvenes, drogodependientes, víctimas de violencia de género, inmigrantes y personas mayores. Se trata de una entidad con miles de voluntarios distribuidos por buena parte del mundo y que desarrolla infinitas iniciativas, además de ayudar siempre al más pobre. El padre Ángel, además, conoce los medios y reconoce que son un poder para "hacer pasar un mensaje de paz de una parte a la otra del planeta". Y ayer ofreció varios de esos mensajes durante su intervención en el desayuno-coloquio, organizado por El Día de Córdoba y patrocinado por el Cabildo-Catedral de Córdoba.

Un encuentro, celebrado en el hotel Eurostar Palace de la capital, que contó con la intervención de la alcaldesa, Isabel Ambrosio, quien dijo que la figura del padre Ángel "es fundamental en la época en la que nos ha tocado vivir". La regidora recordó que el creador de Mensajeros de la Paz tiene "un objetivo muy claro: ayudar a quienes más lo necesitan" y subrayó que es "un hombre bueno".

El sacerdote recuerda que los pobres "van a las puertas de las iglesias, no a los bancos"

El presidente del Cabildo Catedral, Manuel Pérez Moya, por su parte, glosó parte de la trayectoria del sacerdote nacido en Mieres (Asturias), de quien dijo sabe que "jamás habrá paz si no existe una justicia real y verdadera". Desde Mensajeros de la Paz, continuó, "nos pone ante la realidad palpitante de nuestra sociedad, que nos interpela y nos pide sacar lo mejor de cada uno". "Su trayectoria vital se caracteriza por su cercanía y disponibilidad a los más necesitados", añadió.

Mientras, en su intervención, el padre Ángel hizo suyas las palabras del papa Francisco sobre el matrimonio y que hay que decir cada día: "Gracias, perdón y te quiero". Un discurso en el que puso de manifiesto varias ideas, como la de la actual "explosión social de solidaridad" y que hay que "creer en los políticos", además de incidir en varias ocasiones en que "un mundo mejor es posible. "No creo que nada sea malo por naturaleza; todo depende de las intenciones con que usemos nuestros recursos y capacidades", defendió. A su juicio, "estamos recuperando valores como el de la vecindad; nos arremangamos y ofrecemos nuestro tiempo libre al trabajo voluntario por mejorar nuestro entorno", sostuvo.

El sacerdote, que ha puesto red wifi gratuita en la parroquia madrileña de San Antón para todas las personas que acuden a la misma, destacó la necesidad de "combatir la pobreza digital" y mostró su rechazo a la idea de quien asegura que "el progreso está en horas bajas". A su juicio, es todo lo contrario y sostuvo que "la sociedad de hoy es la mejor que la de ayer". Desde la puesta en marcha de Mensajeros de la Paz, el mundo ha cambiado y la sociedad también, hasta llegar, según el padre Ángel, "a vivir sumidos en una explosión social de solidaridad".

Y fue en este punto en el que introdujo la política en su intervención, ya que consideró que "los ciudadanos no cambian la sociedad. Los ciudadanos votamos a representantes y les exigimos que velen por nuestros derechos". "Son ellos -los políticos- los que pueden subir o bajar las pensiones", indicó. Por ello, no tuvo reparos en asegurar que "debemos creer en los políticos". Es más, aludió a la moción de censura presentada por el PSOE la pasada semana y consideró que se ha tratado de una medida con la que "acabamos de comprobar que nuestra democracia, a veces tan demonizada, de alguna manera sigue funcionando para mandar a casa a los que lo hacen mal". Y, por eso, "hay creer en la destreza y en la buena voluntad de los que desempeñan el servicio público". Eso sí, advirtió de que "si hubiera políticos buenos, habría menos pobreza".

También hizo referencia al gran papel que han jugado millones de familias durante la crisis y anotó que "siguen siendo el centro de la sociedad". Ha sido la familia, remarcó, la que "ha sostenido a España en época de crisis, porque han sido los abuelos con sus pensiones los que han garantizado la comida sus nietos, ante el paro de los hijos o la terrible precariedad de trabajar y no llegar a fin de mes". En este punto, recordó que las familias ya no son las de carácter tradicional porque las de hoy "tienen diversas formas y todas valen". Por ello, aseguró que es necesario "entender de una vez que las leyes y las familias, y también las religiones, deben permitir a cada cual formar su familia con respeto y libertad".

También aludió a la sensación o sentimientos que despiertan las personas que carecen de recursos y anotó que es necesario "entender y compartir. Compartamos mucho, porque esa es la mejor manera de acabar con nuestros prejuicios. Acojamos a las personas que vemos diferentes hasta descubrir lo parecidos que somos", añadió. El fundador de Mensajeros de la Paz mostró su deseo a que "ojalá termináramos con el miedo; ese miedo tan clásico que hasta le hemos puesto un apellido noble: aporofobia". Así, explicó que se trata del "miedo, el rechazo, al pobre. Al que huele mal porque no puede ducharse. Al que se comporta diferente, porque lleva años malviviendo sin techo, en la vía pública".

Tras ello, el padre Ángel enlazó esta situación de pobreza con la inmigración y anotó que "ahora que en Europa se extienden las campañas políticas contra ella, quiero gritar que debemos amarnos y no armarnos, que ningún ser humano es ilegal". Por ello, continuó, "quiero gritar bienvenido a los que buscan asilo y prometerles que una vida mejor es posible si en lugar de temerles les acogemos con comprensión". El sacerdote incidió en que "todos podemos ser mensajeros de la paz y ayudar a que todo el mundo cambie. La solidaridad no es patrimonio de nadie, sino un tesoro público".

También hizo referencia a los problemas que él considera "urgente". Uno de ellos fue la pobreza infantil, "tan cerca de nuestras casas" y, por ello, destacó la importancia de que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez haya anunciado la creación de un Alto Comisionado para luchar contra ella e insistió en que "un mundo mejor es posible". "Más vale que no seamos tan susceptibles y aceptemos lo que sea con tal de mejorar la situación de un débil".

Tras su intervención llegó el turno del coloquio con el director del Día de Córdoba, Juan Ruz, y de las preguntas. Muchas de ellas aludieron a que si es cierto el hecho de que las personas sin recursos "incomodan". Su respuesta fue tajante: "Claro que estorban y nos dicen cosas que no queremos escuchar". Para el padre Ángel, parte de la causa de esta injusticia "es por nuestra forma de vivir. Hemos sido egoístas y soberbios, pero la generación que viene detrás es más generosa y se integra mejor".

Fiel a su mensaje, el fundador de Mensajeros de la Paz no quiso hacer campaña a favor de su propia organización -en su página web www.mensajerosdelapaz.com hay información para hacer donaciones y colaborar con ellos- y subrayó que "es fácil colaborar con cualquier ONG que exista". Incidió en que "las ONG no mentimos, la pobreza existe en España", y añadió que "los pobres van a las puertas de las iglesias, no a las puertas de los bancos". También matizó el hecho de que "a veces el protagonismo nos mata y debemos ayudar a las personas". Cuando una da, recibe más de lo que da", concluyó.

El desayuno-coloquio contó con la asistencia de más de un centenar de personas, entre las que se encontraban la delegada del Gobierno, Esther Ruiz; el vicepresidente cuarto de la Diputación de Córdoba, Salvador Blanco, y el subdelegado de Defensa, Íñigo Laquidaín, miembros de entidades financieras, empresariales y organizaciones sociales de Córdoba, además de partido's políticos y sindicatos.

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