La familia del fallecido en las Urgencias de Jerez niega que fuera un enfermo terminal como defiende el SAS
La familia del hombre que el 5 de enero murió en la sala de espera de Urgencias del hospital de Jerez negó ayer que el fallecido, Cristóbal Toro, de 85 años, fuese un enfermo en fase terminal, tal como asegura la consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta, María José Sánchez Rubio.
La hija del fallecido, Lola Toro, explicó que su padre había padecido hace 20 años un cáncer de pulmón, del que fue operado y que ya había superado, así como un cáncer de colon años después del que también se había recuperado, como, según dijo, demuestran los resultados de las revisiones y controles que se le hacían periódicamente. Reconoció que también había sufrido algunos infartos, pero que el día en que fue ingresado nada hacía pensar en el fatal desenlace. Criticó también que la consejera afirme que el paciente fue atendido en los tiempos previstos. "No sé qué tiempos consideran ellos adecuados, pero si dos horas para ser atendido les parece algo normal...", cuestionó. Toro manifestó que en ningún momento la familia se había planteado hacer una denuncia pública de lo sucedido, pero que han sido las declaraciones tanto de la Junta como del PP, tras publicarse las circunstancias de la muerte de su padre, lo que le ha llevado a aclarar cómo se produjeron los hechos. Lamentó en este sentido que se esté utilizando a su padre "como una pelota" dentro de un enfrentamiento político y pidió que se deje de hablar de él.
Toro matizó que el fallecimiento se produjo durante la mañana del día 5 de enero y no en la noche de Reyes, como se había dicho.
Pese a que la Junta ha anunciado la petición de un informe sobre la muerte de este paciente, su hija señaló que en ningún momento el hospital se ha puesto en contacto con la familia y de hecho tampoco disponen de un parte en el que se especifique la causa de su muerte. "Sólo queremos que se sepa la verdad de lo que ocurrió", mantiene.
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