"Por un pollo me han quitado a mi hijo"
sucesos
Un hombre de 33 años muere tiroteado en Málaga
La Policía detiene a tres personas, una de ellas herida
En un barrio como Los Asperones de Málaga en que la consigna suele ser que impere el silencio, resulta poco frecuente que las familias tomen la palabra para pedir la "máxima condena". Ayer lo hizo un hombre, que aunque prefirió preservar su identidad, quiso saltarse la norma y elevar la voz ante los medios de comunicación para denunciar la muerte a tiros en la calle de su hijo, de 32 años, la noche del jueves al viernes. El progenitor, como se presentó, mostró su convencimiento, entre insultos a los presuntos autores, ya detenidos, de que el crimen obedeció a que la víctima robó un gallo para venderlo. Según su testimonio, fueron "tres hermanos" los que descerrajaron varios disparos al individuo, que, en palabras de los residentes, salía de un vehículo e iba acompañado de un sobrino suyo, de unos 12 años. "Por un pollo me han quitado a mi hijo. Eso no es de ser humano. Salieron corriendo en un coche, pero no se van a librar de la cárcel", aseveraba el progenitor a gritos a escasa distancia del lugar en que se produjeron los hechos. A su juicio, los presuntos responsables del homicidio "tenían cuatro vehículos preparados para irse" y llegaron a creer que la Policía "no iba a cogerlos". .
La versión que ofrecían otros allegados del fallecido, que según detallaban respondía al nombre de José, era muy similar.Otro vecino de la zona añadía que la víctima "no pudo defenderse" ya que fue abordado, supuestamente, por "tres personas armadas, que fueron "a por él". "Iba con un menor, que no puede ni dormir. Lo tenían todo planeado. Él no llevaba arma", agregaba un vecino. El subdelegado del Gobierno en Málaga, Miguel Briones, confirmó este último extremo al indicar que el individuo "no reaccionó con ningún tipo de arma de fuego".
Las alarmas saltaron a las 00:30 de ayer, cuando la Policía fue informada de que un hombre herido con seis impactos de bala había fallecido en el Hospital Clínico. Las pesquisas llevaron a los agentes hasta el Hospital Regional, adonde habían acudido los tres presuntos implicados en la muerte por el disparo en el hombro que presentaba uno de ellos. Allí localizaron a uno de los sospechosos. Reconoció que acompañaba al herido y tenía las llaves del coche en el que, al parecer, se habían desplazado. Ambos fueron detenidos. La investigación permitió localizar el turismo en las inmediaciones del hospital. Junto a él estaba agazapado un tercer individuo. Huyó a pie, aunque fue detenido por la Policía poco después.
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