El rostro 'mass media' de los consumidores
Rubén Sánchez es el periodista artífice de que Facua sea una de las ONG más mediáticas del país · La organización superó en diciembre su récord de presencia en los medios en sus 30 años
"Quedamos a las 12:00 en la sede nacional". ¿La sede nacional? A la hora fijada, abren la puerta y no es Rubén Sánchez, la imagen, el icono omnipresente, el mediático portavoz de Facua-Consumidores en Acción, probablemente, la ONG con mayor resonancia en los medios en España si no se cuenta a los sindicatos. Sólo le quedaba abrir la puerta.
¿Cómo una asociación, con sede en Sevilla, llega a encabezar portadas, boletines e informativos de televisión? En diciembre, Facua batió su récord histórico de presencia mediática, con más de mil apariciones en los medios de comunicación tradicionales. Contribuyeron la huelga de los controladores aéreos, la ley Sinde de descargas de internet y la ley antitabaco. Pero la marca la puede rebasar este enero: en los primeros cinco días, 400 apariciones sólo en prensa escrita por las denuncias de los consumidores ahumados por los fumadores.
Parte, si no toda la responsabilidad de la proyección mediática de Facua, la tiene Rubén Sánchez, nacido el Día de Reyes de 1974.
Periodista, su vida es Facua. Allí llegó para hacer prácticas en 1993 mientras cursaba los estudios y allí siguió hasta ser uno de los responsables de la organización, el más visible, tras el relevo generacional en la dirección y el pase a la reserva del fundador, Francisco Sánchez Legrán, líder vecinal y padre de Rubén Sánchez.
Sánchez Legrán, ante la cantidad de quejas de consumidores que llegaban a los movimientos vecinales, decidió en 1981 fundar una asociación que protegiera los intereses de los consumidores, La Defensa. En 1983 crea Facua Sevilla, a la que sigue Facua Andalucía y, en 2003, Facua España, con más de 20 organizaciones confederadas en la actualidad. Con representación en todas las provincias andaluzas, en Cataluña, en Castilla La Mancha, en Madrid, en un 75% del territorio español. Y con sede nacional... en Sevilla. Con tres edificios administrativos, uno en propiedad, rondando la muralla macarena de la capital hispalense.
Un 2003 en el que salta el caso del cierre de las academias de inglés de Opening y que, para Facua, supone el punto de inflexión para su proyección nacional. Es una de las organizaciones de consumidores de España, una más, pero Facua se mete en el lío legal por la defensa de los intereses de los afectados andaluces y toma relevancia en el escenario nacional. Comienza a crecer. Y como dicta la ley de la competencia, a pelearse con otras organizaciones similares del país. Hoy es una de las más representativas, con cerca de 80.000 asociados.
Los socios de pleno derecho pagan una suscripción de unos 45 euros de media al año, dependiendo de la provincia, con la que tienen acceso a servicios jurídicos o de asesoramiento. Todas las entidades adheridas tienen que tener un patrón, asumir el decálogo de principios de Facua: ética, rigurosidad e independencia de gobiernos, partidos políticos y empresas. Recibir subvenciones del Estado y otras administraciones públicas -en torno al 58% del presupuesto de Facua España-, no significa ser afín a algún partido político.
Estos valores los defiende a capa y espada Rubén Sánchez, la imagen mediática de Facua, que recibe al periodista (¡cómo no!) en la sala de prensa. A principios de año ha cambiado de look. Dice que se ha dejado barba porque ha perdido unos diez kilos. No hay tiempo que perder. El periodista tiene la sensación de que aquí no se deja nada a la improvisación.
Aprovecha para presentarle cuatro carteles con las nuevas campañas de la organización: sobre telefonía móvil, vivienda, electricidad y vuelos cancelados, los trending topics en las quejas de los ciudadanos.
Algunos dicen de Rubén Sánchez que es hiperactivo. Otros que domina todos los escenarios en los que se puede desenvolver un periodista. Que quieres un titular, toma dos; que quieres un corte de radio, ¿para local, regional o nacional?; que prefieres un total para televisión, dime la cámara y graba.
"Si no tenemos presencia en los medios; no tenemos nada", alienta Sánchez la importancia de una potente estrategia de comunicación. Los medios, no como fin, sino como el medio para intervenir en los mercados y alertar a los consumidores. Al estilo McLuhan, el de los mass media, con el que martillean en las facultades de Periodismo. "Nos dirigimos una vez a una empresa con denuncias por un autómovil defectuoso; pasaron. Al día siguiente lo denunciamos en la prensa y al otro día vinieron a negociar", recuerda. En otros países, como en la República Dominicana, fueron periodistas quienes crearon las organizaciones de consumidores.
Hay que ser visible, el rostro que busquen los consumidores en problemas. La cara que alerte de los problemas, de salud pública, de productos defectuosos, de abusos de las empresas, del mal uso de las administraciones... A riesgo de que te la rompan. Aunque la memoria de Sánchez, buen vendedor de lo suyo, sólo recuerda un percance, en el que una compañía aérea les reprochó sus críticas a un calendario de azafatas.
[Entra en la sala Tom Martín Benítez, presentador matinal de Canal Sur Radio. Reclama por un vuelo. Esto parece espontáneo.]
Sánchez habla de la profesionalización de todos los departamentos de Facua. De un abogado en los 80, a diez. Y en el gabinete de prensa han llegado a trabajar hasta cinco periodistas.
Aunque la proyección de Facua no le ha servido para su actual reto: ser visible para el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, quien aún no ha recibido a ninguna organización de consumidores. "Nunca nos han maltratado tanto", critica. Dicen de Rubén Sánchez que su próximo paso podría ser la política. "Ya hago, como dice mi padre, el arte de la política, al servicio de los ciudadanos; pero buscar cargos no es mi objetivo y en España no me gustan los partidos políticos. Prefiero ser contrapoder que poder", concluye. Y los mass media, ya se sabe, son un poderoso altavoz.
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