El termostato de las plantas
EMPRESA DE BASE TECNOLÓGICa 'Terapia Urbana' para el medio ambiente
Expertos de la Universidad de Sevilla implantan jardines verticales que ahorran energía en la climatización de edificios.
La actual preocupación por el cambio climático anima a buscar nuevas soluciones en los sistemas de acondicionamiento térmico de los edificios. Los modernos equipos de aire acondicionado aportan gran bienestar a los espacios interiores, pero, a cambio, elevan la temperatura exterior.
Es aquí donde adquiere importancia la aportación de la joven empresa de base tecnológica Terapia Urbana, formada por dos arquitectos, Fernando Hidalgo e Iván Gaviño, y tres ingenieros agrónomos, Antonio Franco, Rafael Fernández y Luis Pérez, todos pertenecientes a la Universidad de Sevilla.
El proyecto comenzó con el trabajo de los tres ingenieros del grupo, que diseñan un sistema de jardines verticales. Puestos en contacto con los arquitectos, se decide implantar esta tecnología en edificios. El proyecto cuenta con un icentivo Campus de la Consejería de Ecónomía, Innovación y Ciencia.
Pero ¿qué grado de refrigeración se obtiene con esta tecnología? Fernando Hidalgo, uno de los arquitectos del grupo, trata de solventar la duda, que es especialmente importante en una zona de temperaturas tan elevadas como Andalucía: "Depende de la instalación o el tipo de sistema. Se ahorra un 5% en climatización por cada grado que consigamos rebajar con un sistema pasivo. Entre un 10% y un 30% de climatización, o entre un 10% y un 20% del consumo total", explica. Hidalgo realiza alguna precisión más sobre el tipo de clima. "Hay que tener en cuenta algunos aspectos en cuanto al lugar en el que se ubica el jardín vertical. Cuanto más seco y cálido sea el clima el que se ubique el jardín vertical, mejor es para el sistema", asegura Hidalgo. Andalucía parece, por tanto, lugar ideal para el desarrollo de esta tecnología.
La idea no es sustituir la ventilación convencional por los jardines verticales, sino combinar ambos para mantener el bienestar que reportan los acondicionamientos actuales, pero con un importante ahorro de energía y un beneficio, por tanto, para el medio ambiente: "Estamos trabajando para conseguir implantar los jardines en hoteles y edicios administrativos en colaboración con la ventilación tradicional".
Uno de los grandes peros que a uno se le ocurren cuando se le habla de llenar de plantas un edificio de oficinas es el tema de los insectos. La proliferación de insectos en un ambiente laboral supone un impedimento demasiado importante para que esta tecnología pueda llegar a desarrollarse. Hidalgo puntualiza que es algo que han tenido muy en cuenta. "Controlamos la selección de especies de plantas que no favorezcan la aparición de plagas. Además, utilizamos un líquido de prevención de plagas a través del sistema de riego por goteo", asevera.
Por otra parte, uno de los últimos productos de Terapia Urbana ha estado presente en el II Encuentro por la Innovación de Prodetur, celebrado en el Patio de la Diputación. Se trata de los slim greenwall, los lienzos naturados, pequeños jardines verticales, sin apenas necesidad de mantenimiento, ya que cuentan incluso con su propio sistema de riego por goteo, y que sirven para trasladar un pequeño espacio natural a cualquier oficina o espacio interior. El escaso mantenimiento que requieren los lienzos es la gran ventaja de éstos con respecto a las plantas de interior.
El germen de la empresa Terapia Urbana se encuentra en el conocimiento de dos de sus miembros, un arquitecto, Iván Gaviño, y un ingeniero, Antonio Franco. Mientras que los arquitectos ejercían como profesionales libres, los ingenieros desarrollaban su trabajo en la Universidad de Sevilla. Surgió la opción de colaborar y ambos vieron la posibilidad del negocio. Con las dificultades propias de cualquier comienzo, el tiempo comienza a premiar su arrojo.
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