El vuelo de la desidia
La falta de previsión de Fomento, que responsabiliza a la Junta por cambiar de intención, impide renovar antes de enero la Obligación de Servicio Público
A las 21:00 de la noche del martes 14 de enero está previsto el despegue del último vuelo que opere Air Nostrum entre Sevilla y Almería, al menos bajo las actuales condiciones de la Obligación de Servicio Público (OSP) aprobada por el Gobierno el 13 de marzo de 2009. Una vez acabado el contrato de cuatro años con la filial regional de Iberia no se han dado en tiempo y forma los pasos pertinentes para renovar la concesión y abrir de nuevo el concurso público del único vuelo peninsular subvencionado en nuestro país, una falta de previsión que posiblemente obligue a suspender temporalmente la ruta si no encuentran una solución provisional antes. El Ministerio de Fomento, a través de Aviación Civil, no ha tramitado todavía una declaración que puede demorarse en torno a nueve meses porque tiene que ser aprobada por el Consejo de Ministros y posteriormente el anuncio de licitación debe ser publicado tanto en el Boletín Oficial del Estado como en el Diario de la Comisión Europea para que la compañías interesadas en operar la línea conozcan las condiciones y puedan presentar sus ofertas.
Desde que a principios de la semana se conociera que la renovación de la OSP no llegaba a tiempo y se tendría que interrumpir la conexión aérea andaluza, el Gobierno y la Junta se han culpado recíprocamente del desaguisado y no han dudado en echar mano a cartas, actas e incluso correos electrónicos para responsabilizar a la otra administración de un malentendido que los deja en evidencia ante la ciudadanía.
Han tenido un año, tras la prórroga única aprobada por la Consejería de Fomento de la Obligación del Servicio Público para el presente ejercicio, para realizar una tramitación que parte de una Orden Ministerial que ha sido el germen de la discordia. La delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo, ha insistido estos días en la acusación de que una vez elaborado el documento en el que se recogían las nuevas condiciones de la OSP, incluyendo la reducción de frecuencias en agosto entre otras modificaciones, la Junta reculó en noviembre y solicitó volver al contrato en vigor. Argumentan que la Consejería de Fomento ha cambiado de opinión hasta en tres ocasiones pidiendo primero menos frecuencias, después que se mantuvieran las actuales y finalmente volver a la posición inicial. Rectificaciones que la consejera Elena Cortés se ha negado a reconocer y que desmintió en una reciente visita a Almería para reunirse con los sindicatos y empresarios un clima de indignación. De hecho, el presidente de la Cámara de Comercio, Diego Martínez Cano, también le trasladó el malestar del tejido económico almeriense ante lo que consideran como una situación de "patio de colegio" a la presidenta de la Junta, Susana Díaz, en un encuentro que mantuvieron en la tarde del viernes. Ante la sucesión de versiones y acusaciones de cargos instituciones y representantes políticos en torno al vuelo de la discordia, la titular de Fomento recordó que iniciaron los trámites el 8 de mayo y que han previsto, además, una partida de 2,57 millones en los presupuestos del próximo año para la financiación de un contrato en el que ya se han invertido 10,4 millones en los últimos cuatro ejercicios.
Y es que, a pesar de que el malentendido haya podido surgir en las comunicaciones de uno y otro departamento, el director general de Aviación Civil, Ángel-Luis Arias Serrano, reconoció en una carta a finales de julio que el proceso administrativo, junto con las condiciones y los plazos impuestos por la normativa comunitaria, harían imposible licitar, adjudicar y reanudar las operaciones en las nuevas condiciones desde el 15 de enero de 2014, día en el que finaliza el actual contrato con Air Nostrum. La única alternativa viable planteada fue que, antes de reanudar la operación en exclusiva de la ruta bajo OSP, alguna compañía aérea mostrara interés en operar el vuelo entre Almería y Sevilla en régimen libre de mercado. Es lo que está intentando hacer precisamente ahora el Ministerio de Fomento. El viernes anunció una ronda de contactos con diferentes operadores aéreos para estudiar alternativas que permitan evitar la interrupción del vuelo, una vez descartada la prórroga que ya se firmó el pasado año y después de que la filial regional de Iberia se haya ofrecido públicamente para continuar operándolo si le interesan las condiciones ofrecidas. Los tiempos marcados por Aviación Civil eran de 294 días, más allá de los nueve meses, partiendo de las cuatro semanas de duración que implicaba la aprobación y publicación en BOE de la Orden Ministerial previo informe de Abogacía del Estado. La renovación de la Obligación de Servicio Público fue uno de los primeros compromisos con la provincia tras asumir el cargo. En su primera visita a la provincia el 19 de septiembre confirmó que se produciría la adjudicación de un nuevo contrato antes de que finalizara el actual en enero. "Es un instrumento necesario que tiene una rentabilidad social y no económica con el que está comprometido el gobierno andaluz y que lógicamente tiene que seguir prorrogándose".
La paralización de la ruta que se puso en marcha en enero de 2010 implicaría otro mazazo a las comunicaciones de una provincia sin Alta Velocidad y con una conexión intermitente, por los tramos aún en obras de Granada, en la salida por autovía hacia Málaga. De hecho, son las causas que obligaron a poner en marcha un vuelo que conectara los 422 kilómetros que separan a Almería y Sevilla en apenas 58 minutos. La ruta aérea se planteó como alternativa mientras los trabajos del AVE se prolongaban, una infraestructura que ha visto como su horizonte se retrasa más allá del 2020 en dirección Murcia y al menos diez años más a través del interior de Andalucía. "Contribuirá a reforzar el dinamismo económico que ya tiene Almería y hacer más fluidas las relaciones entre ambas ciudades", reseñó el entonces presidente de la Junta, José Antonio Griñán, en el estreno de la línea. Era una apuesta decidida por la cohesión y vertebración de Andalucía y no es el fruto de una negociación puntual, la reivindicación se remonta a principios de los años 80 con la primera interpelación del PP en el Parlamento de Andalucía.
Desde su puesta en marcha la ruta aérea ha cumplido todas las expectativas de Air Nostrum y la administración regional con una ocupación media del 51,58% en 2010, 55,27% en 2011, 55,21% en 2012 y 46,8% en lo que va de año. Más de 118.200 personas han utilizado la línea en una u otra dirección en los cerca de 4.500 vuelos operados en estos cuatro años. a filial de Iberia ha experimentado un leve retroceso en el actual ejercicio de casi diez puntos en relación al anterior, fruto de la caída de la aviación en nuestro país aunque por debajo de la media nacional (-12%). En Europa existen más de 250 obligaciones de servicio público para distintos vuelos, de las que Francia acumula nada menos que 57 y otras 40 corresponden al Reino Unido. En nuestro país, la línea almeriense fue la primera peninsular en hacerse con esta catalogación, siendo reservada la mayoría a los vuelos con Baleares y Canarias. Este año se ha adjudicado la ruta de Madrid a Menorca y también se ha renovado, y ya van once años, la que conecta la capital de España con Estrasburgo.
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