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Los europeos | Estreno en Orange TV

Sueño de unas noches de verano

  • Víctor García León lleva al cine la novela de Rafael Azcona 60 años después de su publicación. 

Raúl Arévalo y Juan Diego Botto, veraneantes en Ibiza en 'Los europeos'.

Raúl Arévalo y Juan Diego Botto, veraneantes en Ibiza en 'Los europeos'.

Hay algo extemporáneo en esta adaptación al cine de Los europeos, la novela más seria y melancólica, también quizás la más autobiográfica, del gran Rafael Azcona, publicada en París en 1960 y reeditada recientemente por Pepitas de Calabaza. Una película que, aunque dirigida por Víctor García León (Más pena que gloria, Vete de mí, Selfie), hijo de quien fuera uno de los directores habituales del escritor y guionista, José Luis García Sánchez, bien pudiera haber nutrido por su naturaleza y su tono aquel grupo de títulos del Nuevo Cine Español, en su mirada a una España que pretendía respirar ciertos aires de apertura aunque estos estuvieran vigilados de cerca por la censura y las instituciones competentes.

Entronca esta película extemporánea, decíamos, con esa pátina algo tristona, provinciana y gris de una España que se sabía aún muy lejos de Europa, y que refleja en un veraneo en Ibiza no tanto las promesas de ese desarrollismo por venir como las muchas carencias, complejos y retrasos de los españolitos respecto a sus vecinos del Norte. Los dos personajes que encarnan aquí unos estupendos y complementarios Raúl Arévalo y Juan Diego Botto, amigos treintañeros llegados a la isla en un verano de finales de los 50, no pueden aunque quieran quitarse de encima esa caspa moral que les cae sobre los hombros, aprendices de vividores para los que el ligoteo, la absenta, el alterne nocturno o la vida disipada no dejan de ser un paréntesis momentáneo antes de volver de nuevo a la oficina.

García León y su guionista Bernardo Sánchez parecen haber pulido el costumbrismo satírico azconiano en unas formas más reposadas, crepusculares y limpias, aunque se siga escuchando en el film el buen oído para el lenguaje y las expresiones coloquiales o se sigan viendo, tal vez con demasiado brillo de estreno, los ambientes y atmósferas de aquella isla aún no contaminada por el turismo masivo y la especulación inmobiliaria.

Los Europeos, que llega ahora directamente a Orange TV tras su presentación en el Festival de Málaga, salda una gran deuda con Azcona sin voluntad de actualizarlo demasiado, fiel a su mirada original, respetando el aire de los tiempos, las miserias masculinas y el tono agridulce y acomplejado de una España que soñaba con las suecas o las francesas como trofeo de temporada y regate a la represión. Basta ese plano final de unos zapatos de rejilla gastados para resumir la derrota de un fulgor momentáneo, el de un sueño romántico de verano que termina devolviendo en el espejo la imagen de la mediocridad cotidiana.