'El día que vendrá' | Crítica

Amor entre ruinas

Keira Knightley, en una escena de 'El día que vendrá'. Keira Knightley, en una escena de 'El día que vendrá'.

Keira Knightley, en una escena de 'El día que vendrá'.

En más de 20 años de carrera televisiva con series de prestigio al estilo inglés y La reina blanca como su mayor éxito, James Kent ha dirigido solo dos largometrajes, El cuento nº 13 (2013) y Testamento de juventud (2014).

Ahora aborda una trama parecida a la segunda -que adaptaba la autobiografía de Vera Brittain en los años de la Primera Guerra Mundial- al basarse en la novela de Rhidian Brook The Aftermath que trata de una mujer que viaja a la devastada Hamburgo de 1946 para unirse a su marido, un coronel inglés integrado en los equipos de reordenación y reconstrucción. Lógicamente hay más, porque este tipo de novelas necesitan que pasen muchas cosas. Hay un caserón compartido y en ella gente llena de odios causados por las pérdidas y de pasiones y deseos que se agitan entre las ruinas.

Así que todo deriva hacia el melodrama triangular rodado con oficio y adornado con lujo de medios. Bien los guapos Keira Knightley y Alexander Skasgard, y también el intenso Jason Clarke, conformando los tres lados de este aseado triángulo que gustará a quienes disfrutaron de El paciente inglés (aunque aquella era más estilosa).

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios