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La última etapa clásica

  • Esta obra de Kurt Busiek y George Pérez supuso el regreso a la grandeza del supergrupo, en una etapa brillante y con arcos argumentales de peso

Una imagen de la obra. Una imagen de la obra.

Una imagen de la obra.

Las etiquetas Heroes Reborn y Heroes Return denominan dos etapas consecutivas y contrapuestas de la Marvel de la década de 1990. La primera fue una jugada comercial que consistió en prestar, allá por 1996, algunos de los personajes estrella de la compañía a los estudios creativos (es un decir) de Jim Lee y Rob Liefeld, artistas de moda que habían logrado cifras de ventas escandalosas en Marvel, se habían emancipado y triunfaban en la recién fundada editorial Image. Así, Los 4 Fantásticos, Los Vengadores, Iron Man y el Capitán América experimentaron un cambio radical después del dudoso evento Onslaught. El resultado fue una de las etapas más olvidables (y mira que las ha habido penosas) en la historia de cada una de esas series, con momentos que son puro chiste. Por suerte, los resultados económicos no fueron los esperados, en el contexto de la crisis económica que asoló el sector, y las propiedades volvieron pronto a manos más capaces. A esta segunda estrategia se le llamó Heroes Return, y sí, fue un retorno (a la cordura).

Ahora vamos a eso, pero antes, aviso de que Panini ha recuperado (para completistas y masoquistas) el Heroes Reborn en cinco tomos recopilatorios, uno de Los 4 Fantásticos (con Lee, su colega Brandon Choi y un voluntarioso Scott Williams), Los Vengadores (o eso dice el título, a cargo de Jeph Loeb, Michel Ryan, Ian Churchill y Liefeld), Iron Man (a lo Transformer, de la mano de Scott Lobdell y Whilce Portaccio), Capitán América (hasta arriba de esteroides, de Loeb, un despistado James Robinson y Liefeld en su máxima expresión) y Heroes Reborn: El regreso (donde un puñado de artistas competentes ponen fin a esta pesadilla). Yo no los quiero ni regalados, pero entiendo que hay un público para todo.

Concluido el rescate de estas piezas estropeadas de la historia de Marvel, Panini ha empezado a documentar el Heroes Return, que ya tiene otro color. Los Thunderbolts de Kurt Busiek y Mark Bagley señalaron el camino a seguir, y el Capitán América y el Ka-Zar de Mark Waid (y compañía) se leen con agrado, aunque la joya de la corona son Los Vengadores de Busiek y un fenomenal George Pérez, uno de los dibujantes más asociados (si no el que más) a los Héroes Más Poderosos de la Tierra.

Busiek venía de enlazar dos obras maestras (Marvels y el comienzo de Astro City) y tebeos tan interesantes como los citados Thunderbolts o Las historias jamás contadas de Spiderman, y aquí firmó la última etapa clásica del supergrupo (luego vendría Bendis y cambiaría para siempre las reglas del juego). Pérez brilló como nunca al principio de esta larga temporada y, cuando se fue, sus sustitutos fueron el magnífico Alan Davis y un solvente Kieron Dwyer. Fue lo que se dice un regreso a la grandeza, con arcos argumentales de peso y proyectos paralelos tan aclamados como Siempre Vengadores (con un inmenso Carlos Pacheco) o el largo tiempo esperado crossover con la JLA. El primer tomo se titula Una vez Vengador..., trae los primeros 11 números, más el anual de 1998, y es una gozada.

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