Amaya entra en el grupo; Rubén sigue al margen

El canario seguirá hasta el martes con un plan específico; Vadillo tampoco se ejercitó con el equipo

Rubén Castro aparece en la boca de vestuarios junto a Amaya y el recuperador Fran Molano.
Rubén Castro aparece en la boca de vestuarios junto a Amaya y el recuperador Fran Molano.
S. Silva Sevilla

08 de diciembre 2013 - 05:02

Después del estreno copero en Lérida, la plantilla verdiblanca volvió ayer al trabajo en la ciudad deportiva, de nuevo a puerta cerrada, y con la principal novedad del regreso de Antonio Amaya, que se ejercitó con sus compañeros. El central fue baja el viernes por una contusión en la costilla sufrida en el encuentro del pasado domingo ante el Rayo, de la que ya está recuperado. Quienes no participaron con el grupo fueron Vadillo y Rubén Castro, a los que se espera para comienzos de la próxima semana.

De hecho, el propio parte médico ofrecido por el club verdiblanco informó ayer que el canario seguirá con un plan específico de trabajo hasta este martes, cuando se comprobará si su evolución ha sido la esperada y puede meterse otra vez de lleno a trabajar con el resto de sus compañeros. Ayer, Rubén trabajó en el gimnasio, con la intención de afinar su puesta a punto sin agravar las molestias en el pie que viene arrastrando en las últimas semanas.

En una situación similar se encuentra el canterano Álvaro Vadillo, que tampoco participó en el encuentro copero, y que ayer apenas saltó al césped de la ciudad deportiva para realizar estiramientos juntos a sus compañeros. Posteriormente, el puertorrealeño se marchó al interior de la caseta para trabajar en el gimnasio, aunque en su caso sí se le espera para el entrenamiento de mañana.

Con estas novedades en el parte médico, únicamente Nosa Igiebor, Perquis y Braian Rodríguez continúan como bajas confirmadas para los próximos encuentros del cuadro verdiblanco, en los que el nuevo entrenador, Juan Carlos Garrido, tratará de encontrar su mejor once. Eso sí, la presencia de Amaya se da por segura, mientras que la de Rubén Castro dependerá de las sensaciones cuando aumente las cargas de trabajo.

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