Cajasol, equipo de moda (73-81)
UCAM Murcia - Cajasol · la crónica
Holland y la defensa emergen para dar el sexto triunfo en ocho partidos. Pese a la mala primera parte, los sevillanos aguantaron y... remataron.
El Cajasol es duodécimo. Puede lucir con honor el título de equipo de moda, exceptuando por supuesto a dos grandes de España, el líder Real Madrid, que sólo cayó en el Palau, y al enérgico Caja Laboral de Zan Tabak, próximo rival de los sevillanos en San Pablo y que lleva una racha que asusta: 17 triunfos seguidos entre la ACB y la Euroliga, 10 consecutivos en la Liga. Tras estas dos potencias con mastodónticos presupuestos, están los hispalenses. No es broma. El conjunto grotesco de los dos primeros meses de competición se ha convertido en un bloque rocoso, con un estilo de juego tranquilo, una defensa con fortaleza y unas tablas para mandar en los minutos finales que nadie esperaba. Tal vez sólo Aíto García Reneses. Lleva seis victorias en ocho encuentros en la Liga y en las dos derrotas rozó el triunfo, tanto en Badalona como en Fuenlabrada. En definitiva, acumula en su casillero siete alegrías por 11 reveses, ha dado caza al UCAM Murcia y al Blancos de Rueda, y está a rebufo del acaudalado Unicaja...
¡Quién te ha visto y quién te ve, Cajasol! El subidón de adrenalina y alegría por la hazaña el domingo anterior en Málaga tornó en cautela después de un partido muy flojo en San Petersburgo. Pero es que la dinámica liguera sigue su curso con unos resultados inmejorables, quizás inesperados. El penúltimo en la tabla se halla a cuatro victorias cuando anteayer estaba a la vera.
Ganó el Cajasol al UCAM Murcia, a quien se le tenían ganas después de pasearse por San Pablo como Pedro por su casa en un estreno de la ACB oscurísimo para los hispalenses. De aquella paliza, y de varias más que fueron cayendo, a este triunfo que indica que el trabajo está dando sus frutos. Siempre ha llevado a gala Aíto que había que insistir en los entrenamientos y que la recompensa llegaría. Aquí está: los chavales responden.
Empezó con brío el UCAM Murcia, pues Óscar Quintana sabía que los niños de enfrente no eran los mismos que en octubre, aparte de las incorporaciones de Williams y Blakney. Bombardeaban desde fuera los orientales con Ragland y Gatens -sus únicos tres puntos-, pero sobre todo echaban mano de un jugador que ha evolucionado en Murcia de una forma fabulosa: Antelo. El ala-pívot español y Luka Bogdanovic se enzarzaron en un duelo anotador del que salió beneficiado más el UCAM Murcia, aunque a los hispalenses les vinieron de perlas las canastas del serbio. El golpeo era incesante en ambos aros en un juego de intercambio puro de puntos. Ahí se encuentra radiante el equipo local, al que le gusta correr, sumar, que los sistemas sean poco trabados y sí haya diversión, espectáculo.
Un triple de Antelo dio seis puntos de margen (29-23), resultado con el que se llegó al final de un primer periodo con las defensas aún en los vestuarios de unos y otros. Selló desde entonces su aro el Cajasol, mucho más intenso atrás, buscando a Williams debajo del aro y haciendo un gran mate Satoransky para situarse arriba (31-32). Pero volvieron los regalos -nada menos que 12 pérdidas en el primer tiempo- y el UCAM tiró de Tillie, acertadísimo durante tres o cuatro minutos. Aíto se desesperaba con la tercera bola entregada desde el saque de fondo (38-34).
Blakney ya había aparecido en el primer cuarto para sentar a un obstinado Satoransky y a los visitantes les ayudó la presencia del estadounidense con pasaporte búlgaro. Serenó y consiguió dos tiros libres y una posterior canasta que cerraron el segundo episodio con los cajistas sólo cuatro abajo aun sin jugar bien.
Existió cierto temor a la vuelta del descanso sobre cómo afrontaría la reanudación el Cajasol. Y fue bien. Tepic no consumó un dos más uno y Williams igualó a 44. Miso y Lewis trataron de que el UCAM se escapara y entonces hizo su estelar irrupción John Holland, quien no se cortó para acabar un contragolpe con un triple al que le siguió otro y un tercero a los dos minutos: 54-57. Lewis cometió su cuarta infracción de pasos y Quintana se desgañitaba desde la banda. A los murcianos les entró pavor. Holland, a lo suyo, amarró dos tiros libres y Blakney, en un ejercicio casi suicida de uno contra todos, otorgó sobre la bocina tres de renta antes del último cuarto: 58-61.
Amén del extraordinario Holland, todo era producto de la intensidad defensiva, que impedía a los locales anotar con la facilidad del primer periodo, cuando entraban sin oposición hacia la canasta cajista. Blakney menguó la moral murciana con un triple y Satoransky, jugando como escolta, se apuntó al carro para ayudar a sus dos compañeros. Inició en el minuto 32 una serie de ocho puntos en el cuarto decisivo (60-66), los minutos en los que el checo se siente realmente feliz.
Hubo entonces cierto desconcierto por lanzar precipitadamente y Berni, con un triple, equilibró a 68, pero siete puntos de Holland, con una canasta imposible a punto de que se agotara la posesión, dejó en nada la reacción local ante el equipo de moda.
Ficha técnica:
73. UCAM Club Baloncesto Murcia (29+15+14+15): Ragland (5), Miso (10), Gatens (3), Antelo (17) y Lewis (10) -cinco inicial-, Tillie (8), Franch (7), Juan Jasen (2), Barlow (1), Diane (-) y Berni Rodríguez (10).
81. Cajasol Sevilla (23+17+21+20): Satoranski (16), Holland (22), Tepic (4), Bogdanovic (11) y Williams (12) -cinco inicial-, Asbury (2), Burjdanadze (-), Balvin (2), Sastre (3) y Blakney (9).
Árbitros: José Antonio Martín Betrán, Fernando Calatrava y Antonio Sacristán. Sin eliminados.
Incidencias: Partido correspondiente a la décimo octava jornada de la Liga Endesa de baloncesto que se disputó en el Palacio de los Deportes de Murcia ante 5.768 espectadores.
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