Savia sevillista en el Alcalá

Fútbol l Tercera División

José Luis, segundo entrenador del Alcalá, militó durante ocho campañas en el club de Nervión · Manolo Cardo fue su valedor y aprendió mucho de Wallace y Azcargorta

José Luis, en las instalaciones del Francisco Bono.
José Luis, en las instalaciones del Francisco Bono.
Juan Pinto / Sevilla

02 de diciembre 2009 - 05:02

Uno de los artífices de la gran campaña que está realizando el Alcalá es su segundo técnico, José Luis Benítez Portillo, ex futbolista del Sevilla durante ocho temporadas (1981-89). Además, colabora como entrenador del equipo cadete de la Escuela de fútbol de Ramón Vázquez y Rogelio Caraballo en Alcalá de Guadaíra, poniendo toda su experiencia al servicio de los más jóvenes.

José Luis se crió futbolísticamente en la cantera del Sevilla, de l que destaca al cuerpo técnico de por aquel entonces, formado por José Antonio Viera, Manolo Cardo, Pepe Alfaro, Baby Acosta, Antonio Valero y Santos Bedoya. En la categoría de infantiles, con Pepe Alfaro como entrenador, se proclamó campeón de España, conquistando, también, la Copa del Rey de juveniles, en 1979, en una intensa final ante el Athletic de Javier Clemente. Estando en el Sevilla Atlético, el por entonces entrenador del primer equipo, Miguel Muñoz, lo vio jugar en una eliminatoria de Copa del Rey ante el Hércules y lo citó días después para que viajara a Valladolid.

El 29 de noviembre de 1981, en el estadio José Zorrilla de Valladolid, se produjo su debut en Primera División con la elástica del Sevilla. Con sólo 18 años, este centrocampista había cumplido el sueño por el que tanto luchó. Además, José Luis llegó a ser internacional sub 19 y sub 21 con el combinado nacional, coincidiendo, entre otros jugadores, con futbolistas como Bakero y Zubizarreta.

Su explosión en la primera plantilla del Sevilla llegó de la mano del que había sido su principal valedor, Manolo Cardo, que sustituyó a Miguel Muñoz y estuvo cinco temporadas como entrenador del club de Nervión (1981-1986). Con el técnico coriano al frente, José Luis gozó de muchos minutos y su buen hacer hizo que, incluso, llegara a lucir el brazalete de capitán, aunque también aprendió mucho del escocés Jock Wallace (1986-87) y de Javier Azcargorta (1987-89).

No fue un centrocampista de muchos goles, pero hubo uno que se le quedó grabado en la retina. Fue en un partido en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante el Sabadell. Un centro suyo desde la derecha se envenenó y acabó en el fondo de la portería defendida Manzanedo, cancerbero del equipo arlequinado.

Al margen de la competición doméstica, llegó a disputar encuentros en Europa, como el que vivió en el Fritz-Walter-Stadion ante el Kaiserslautern, en una eliminatoria correspondiente a la Copa de la UEFA. Allí le tocó marcar a Hans-Peter Briegel, una de las estrellas internacionales de aquella época en el fútbol teutón.

Pero, sobre todo, rememora los derbis que disputó ante el Betis a lo largo de la década de los 80. José Luis entiende que en aquellos encuentros el ambiente era más sano que ahora y que existía mucho pique sobre el terreno de juego, como ocurría cuando se diputaba el extinguido Trofeo Ciudad de Sevilla.

Después de su paso por el Sevilla, donde compartió vestuario con jugadores de la talla de Pintinho, Francisco López Alfaro, Bengoechea y Polster, entre otros, José Luis se marchó al Xerez en la temporada 89-90. Allí estuvo tres temporadas, hasta que colgó las botas por culpa de una grave lesión de rodilla. Ahora, desde el banquillo, ayuda al Alcalá a cumplir el objetivo del ascenso.

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