Betis Energía Plus - CB Prat | La crónica De vuelta al camino, una parada menos

  • El conjunto de Curro Segura vuelve a la senda triunfal ante un peleón colista que dio guerra

  • Sin mostrar su mejor nivel, el Betis tiró del bloque para ganar e irá a Miribilla con un colchón de cinco victorias

Una de las jugadas del partido. Una de las jugadas del partido.

Una de las jugadas del partido. / Víctor Rodríguez

Sin brillo, casi al trantrán, como esperando a que llegara su momento o que el rival, muy mermado en este caso por las bajas, bajase su efectividad, el Betis Energía Plus recuperó algunas sensaciones (que no todas) ganando a un combativo Prat (78-63) que dio guerra pero que acabó sacando la bandera blanca en el último cuarto, ya sin gasolina ni casi efectivos por la lesión fortuita de Blanch. El objetivo era olvidar el tropiezo, o tropezón de Palma, sacando el partido adelante y la tropa de Curro Segura cumplió. Sin embargo, poco se parece este equipo al de hace unas semanas. La activación en defensa llegó tarde, quizá sorprendido por un Prat que salió sin miedo y con poco que perder ante el líder, y en ataque costó mucho encontrar el camino mientras los triples no entraban. Obi y Bropleh no están y es como si sus hermanos gemelos malos saltasen a la pista y Dani Rodríguez ha bajado su nivel, por lo que fueron Dee, Borg y un Stainbrook que va a más los que dieron la cara para regresar a la senda del triunfo y viajar a Bilbao la próxima semana con cinco triunfos de ventaja. Objetivo cumplido.

Allí tendrá que jugar con otra cara el conjunto hispalense, que ha perdido la alegría. Atascado en estático, si no puede correr se despista demasiado y los triples empiezan a volar sin ton ni son. Se olvidan los verdiblancos de que tienen por dentro a un pívot como Stainbrook y que sus aleros, por lo general, son más físicos que los de la mayoría de rivales. Pero no. Este Betis actual, forjado desde la defensa, no repara en muchas de las cosas buenas que lo han llevado hasta lo más alto de la clasificación y el 1/8 en triples en el primer cuarto es reflejo de que le cuesta cambiar el chip.

Borg trataba de activar a su equipo con un punto más de intensidad que el resto en la pista, pero había demasiados compañeros con la cabeza lejos de San Pablo. Obi, que salió de inicio, es de esos jugadores que si no le entran los primeros tiros se va del partido. Y se fue. Activo, sin embargo en la lucha por el rebote, acabó doblando la pelota cuando le llegaba solo en la esquina cuando en condiciones normales miraría a canasta sin pensárselo.

Entre unas cosas y otras, sólo el escolta sueco tiraba del carro, si bien la entrada de Lluís Costa por un desacertado Dani Rodríguez activó al conjunto verdiblanco, sorprendido ante un Prat que al son que marcaba Rubín de Celis selló el primer cuarto con un sorprendente 13-17.

En la primera acción del segundo acto hasta tres rebotes ofensivos necesitó el cuadro local para anotar. Y lo hizo Malmanis tras recibir falta. El mejor ataque de la competición no carburaba, pero con Tunde en pista la defensa bética aumentó el ritmo. La conexión del pívot de Sierra Leona con Costa dio réditos y un parcial de 7-0, con un triple de Dee, le dio cierta tranquilidad al plantel sevillano. Pero los de Dani Miret, sin Pep Ortega, que no viajó lesionado y con Jeanne tocado, se dieron cuenta de que con velocidad podrían hacer daño a un Betis que trataba de encontrar su juego, y que al descanso llegó con dudas ganando al colista sólo por 31-27.

Sin embargo, si por algo destaca el conjunto de Curro Segura es por su bloque. No depende de un jugador porque cualquier otro puede cambiar un partido. Sin Obi ni Bropleh, fue Dee quien tomó el testigo: 11 puntos del estadounidense en el tercer cuarto desatascaron al Betis, que del 38-35 pasó a un tranquilizador 48-37 para empezar a decidir el choque, con cinco puntos consecutivos de Pablo Almazán. El colista acabó por claudicar cuando en los instantes finales de este periodo Blanch se lesionó en una acción fortuita con Bropleh. Otro más para la enfermería catalana.

Borg, el mejor del duelo, inició el cuarto definitivo con un triple que hundió un poco más a un Prat que Dani Miret tenía que recomponer sobre la marcha cambiando a jugadores de sus posiciones naturales. El Betis, que pasó del 1/8 en triples del primer cuarto a 11/28 final (un 10/20 desde el segundo acto), abrió la brecha definitiva desde más allá de la línea de los 6,75 metros con unSamb que su unió a la fiesta para poner el 63-49. Justo tras esa canasta, Borg taponó un lanzamiento de Pep Busquets y cuando lanzaba el contragolpe los árbitros lo pararon: técnica a Dani Rodríguez. El catalán no atraviesa por su mejor momento y necesita un buen partido para reencontrarse. Como a Obi. Como a Bropleh. Como al Betis, que sacó adelante un partido importante con poco brillo, si bien el triunfo cuenta igual para plantarse en Miribilla dentro de una semana con la posibilidad de liquidar la liga. Había que levantarse tras el tropezón de Palma y lo hizo. Una jornada más, un partido menos para volver a la ACB.

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