Covirán Granada-Betis Energía Plus | Crónica

Cuando ganar se hace costumbre... (60-81)

  • El Betis enlaza su novena victoria consecutiva, la décima del curso, en casa del Granada y se afianza en su condición de líder

  • Los de Curro Segura fueron de menos a más y siempre estuvieron por delante en el marcador

Bropleh, tras recibir un bloqueo de Stainbrook. Bropleh, tras recibir un bloqueo de Stainbrook.

Bropleh, tras recibir un bloqueo de Stainbrook. / Álex Cámara

Vencer se hace costumbre en el Betis Energía Plus. Un bello ritual, sin duda, que se forja semana tras semana, jornada tras jornada, para cimentar el camino de vuelta a la ACB. La ruta a seguir está marcada, y la novena victoria consecutiva, la décima del curso, es un buen reflejo de este alto nivel impuesto por el equipo de Curro Segura, que parece en estos momentos imbatible y directo hacia coger el billete para la Copa Princesa. El último equipo que intentó plantar cara al conjunto bético fue el Coriván Granada, arropado por un bullucioso y fiel público, aunque también terminó hincando la rodilla.

De momento, pocos equipos parecen capaces de toserle a los verdiblancos. O ninguno, a tenor de las impresionantes exhibiciones que jornada a jornada regala. De nuevo, Curro Segura dio protagonismo a todos los jugadores desplazados a la ciudad nazarí y éstos respondieron con tantos. Una participación coral de los béticos en anotación que, acompañada por una intermitente defensa, bastaron para desarbolar al Granada. Más igualado hubiera estado el partido si los locales hubieran aprovechado los rebotes ofensivos. ¡21 capturaron los nazaríes!, el mayor punto negro del partido del equipo bético.

La profundidad de armario del equipo volvió a ser uno de los factores determinantes del choque. Todos frescos y aportando puntos, no fue hasta después de pasar por los vestuarios cuando el partido terminó de romperse a favor del cuadro forastero, rompiendo la barrera psicológica de los diez puntos de distancia en el marcador. Impedir que Guille Rubio, mejor jugador del equipo local, tuviera protagonismo fue otro de los elementos diferenciales del encuentro. El ex cajista terminó con cero puntos.

De menos a más fue el conjunto sevillano. Bropleh guió al equipo en el primer tiempo y Dee y Obi lo hicieron en el segundo. El alero norteamericano fue el máximo anotador, una vez más, con 16 puntos, nueve de ellos en el primer acto. De hecho, suyos fueron los cuatro primeros tantos visitantes, que unidos a otros dos de Dani Rodríguez, dieron la primera renta clara al cuadro bético, que siempre se mantuvo por delante en el marcador. Consistentes en ataque, la irregular defensa permitió bética al cuadro nazarí no despegarse demasiado y Pardina, con dos triples, castigaba a los de Curro Segura (6-8). En el habitual intercambio de canastas de los primeros actos, sobresalió la figura de Bropleh, que permitió al cuadro bético mantenerse por delante en el luminoso. La entrada de Tunde por un Stainbrook que pronto se cargó de faltas personales sirvió para cerrar el rebote, aunque Carlinhos finiquitó el primer cuarto con un triple (15-18) que mantenía con vida a su equipo.

Tras un nuevo rebote ofensivo, Eloy Almazán encestaba un lanzamiento de tres puntos para igualar el partido a 18. Fue la última ocasión en la que las tablas estuvieron presentes. Desde ese momento, los béticos metieron una marcha más al partido y un 2+1 de Bropleh dejaba claras las intenciones forasteras. De tres a tres, el relevo del norteamericano en la anotación lo tomó Pablo Almazán, que regresaba a su Granada natal, y con cuatro puntos seguidos permitía ampliar la renta visitante en el marcador hasta los nueve puntos (21-30). Pardina e Iriarte intentaron mantener al equipo granadino y se colocaron a tres puntos, pero Samb, Dee tras un robo y Dani Rodríguez permitieron al Betis marcharse nueve arriba al descanso. Antes, Stainbrook cometió su tercera personal y se marchó entre irónicas risas al banquillo. No fue el mejor partido del center norteamericano, que apenas logró estar diez minutos en pista y sólo anotó dos puntos.

Pasar por los vestuarios no varió un ápice el plan bético, y Obi, con un triple que suponían sus primeros puntos, elevaba la distancia a los 12 puntos. Carlinhos, con un nuevo lanzamiento desde más allá de la línea de 6,75, reducía la renta de nuevo, aunque Borg, tras una antideportiva, Tunde y Bropleh volvían a colocar 15 arriba a los béticos. Intentó Pablo Pin cortar la sangría con un tiempo muerto que sirviera para reorganizar ideas. Pardina, con un triple, Josep Pérez y Bortolussi, con un tiro libre, volvían a dejar a los locales a nueve puntos y las esperanzas se avivaban. Pero fue un espejismo, lo que tardaron Obi, con siete puntos consecutivos, y después Dee, con seis, en devolver la renta por encima de los diez puntos a la entrada del último cuarto (46-58).

El Betis continuó con su modo arrollador y un espectacular parcial de 0-12 de inicio terminó por decantar la cita a favor de los visitantes, que acababan de un plumazo con las dudas acerca del ganador. Volvió Pablo Pin a intentar cortar la catarata de puntos en contra con un nuevo tiempo muerto. Pero la respuesta en esta ocasión llegó con un nuevo triple de Dee, que dejaba el marcador en un 46-72. Levantó un poco el pie el equipo visitante, que no quiso hacer más sangre ante un rival rocoso, luchador, pero que cayó ante el incontestable poderío bético.

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