Betis Energía Plus-Real Canoe | Crónica Real festín de un Real

  • El Betis barre a un voluntarioso Canoe, que apenas aguantó un cuarto, para reforzar su liderato y estrenar nueva denominación social

El base bético Dani Rodríguez mira el aro rodeado por tres rivales. El base bético Dani Rodríguez mira el aro rodeado por tres rivales.

El base bético Dani Rodríguez mira el aro rodeado por tres rivales. / Manuel Gómez

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En la visita de Real Canoe a San Pablo, más desangelado que en los últimos partidos, el ya Real Betis Baloncesto SAD estrenó la misma condición, la de Real, una vez recibida la autorización de la Casa Real, y estrenó denominación, cambiado ya en el registro su nombre quedando ya para la historia el histórico nombre de CDB Sevilla S.A.D., con un cómodo triunfo por 99-68 que le permite asentar su liderato y dar un paso más hacia la Copa Princesa (un título es un título), por mucho que haya quien quiera verla aún muy lejos.

No tuvo mucha historia el encuentro. Casi la que quiso el cuadro hispalense, que a medio gas le dio para dejar KO a un voluntarioso rival al que hay que valorar, y mucho, las seis victorias que atesora ya en su casillero. Un botín fantástico para ellos. Pero este líder no levanta el pie del acelerador. Menos en casa, donde dejó a otro equipo en menos de 70 puntos (el sexto en las siete últimas jornadas) en un duelo que dominó desde el inicio, rompió rápido, mantuvo las diferencias, pese a confundir a veces la velocidad con la precipitación, y barrió cuando las fuerzas no le daban para más al rival.

Sabía el conjunto sevillano que debía salir pisando fuerte el acelerador para que el rival, una de las sensaciones de la liga, no se le subiera a las barbas. Casi no tuvo opción de hacerlo porque los de Curro Segura mostraron su habitual intensidad de las últimas semanas atrás. Los puntos caen por sí solos de las manos de los Bropleh, Dee, Obi y compañía. Cerrada la zona, el Canoe sólo encontró el camino al aro desde lejos, con Tyson Pérez, el segundo máximo anotador de la liga, encogido ante Malmanis, que sumaba en la canasta rival y defendía con dureza.

Los puntos del letón y los de Dani Rodríguez mostraron la senda a sus compañeros. El cuadro madrileño, voluntarioso, mostraba en Sevilla todas las limitaciones que ha exhibido lejos del Pez Volador, menos ante el Araberri, y todos los verdiblancos se sumaron a la fiesta ante la feble defensa visitante. Cuando Tyson Pérez se fue al banquillo (minuto 5) ofuscado consigo mismo los locales ya mandaban por 12-6, con un triple inverosímil de Jugovic desde el suelo.

Stainbrook se animó por dentro y Obi saltó con ganas a la pista al observar desde el banquillo que el contrario apenas mordía atrás. Y así se cerró el primer cuarto con 26-12, con el Canoe anotando sólo desde el triple, Vlahovic debutando esta temporada por la baja de última hora de Pablo Almazán (problemas musculares) y el Betis con ganas de romper pronto el encuentro para evitar sustos. Que en esta liga ya se han visto algunos.

Las rotaciones, seña de identidad de Curro Segura en este Betis, acaban casi con cualquier equipo que no tenga ese fondo de armario. Álvaro Lobo y Adrián Fuentes lo intentaban desde lejos y Tyson Pérez anotó la primera canasta de dos puntos de su equipo en el minuto 12. Una penetración alocada que acabó siendo buena, pero Obi replicó con un triple para dejar las cosas bien claras y Dee colocaba el 36-20 con otra canasta desde más allá de los 6,75 metros ante la desesperación de un José Antonio Aranzábal que se desesperaba con unos colegiados que, ciertamente, no pitaban lo mismo en un lado que en otro.

El choque se movía a impulsos y los locales lo vieron muy pronto ganado. Lo vieron, quizá, demasiado fácil, y dejaron de hacer todo lo que debían de hacer y lo bueno que venía haciendo: pases tontos, tiros desde malas posiciones y siete pérdidas al descanso, con un marcador que reflejaba un claro 48-33 que incluso parecía corto.

Tras la reanudación el guión no cambió. El Canoe lo intentaba con sus armas y por momentos el Betis se contagió de una velocidad en el juego que lo llevó a una excesiva e innecesaria precipitación. De hecho, en casi los primeros 3.30 minutos del tercer cuarto apenas sumó una canasta de Borg. El rival, por suerte no mucho más y fue el sueco el que cortó la sequía con otro triple. El marcador no corría peligro. Nunca lo hizo, pero el tercero no fue el mejor de los cuartos de los verdiblancos, ante un oponente que amagaba con acercarse pero que sencillamente no daba para más en San Pablo. Para colmo, Lluís Costa cerraba el acto con un triple desde su campo que ya lo quisieran firmar Campazzo o Llull para sus highlights.

Con 73-53 arrancó el último cuarto. Todo estaba decidido ya desde hacía tiempo y tocaba probar cosas, darle minutos a jugadores que no cuentan con muchos y seguir anotando y defendiendo en lo que pasaba el tiempo. Dee, algo apagado, se unió a la fiesta con un 3/4 en triples en ese periodo, mientras Adrián Fuentes trataba de mantener a los suyos. Todos aguardaron el final de un choque que dejó la primera victoria para el recién denominado Real Betis Energía Plus. Un equipo, con todo lo que significa la palabra, que sigue liderando la LEB Oro con puño de hierro.

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