Octavos de final. España-Portugal

El fútbol da a cada uno lo suyo

  • La selección domina sin premio hasta que la entrada de Llorente le impulsa y un gol de Villa castiga el conservadurismo de Portugal. El sueño se aviva y Paraguay espera en cuartos.

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A cada uno lo suyo. España lo mereció y triunfó ante Portugal, y con ello el fútbol de ataque ante la pragmática propuesta del rival. Un gol de Villa, justo cuando Del Bosque decidió dar un giro dibujo, bastó para obtener el billete a cuartos de final, donde espera Paraguay, a priori tan defensivo como el vecino ibérico pero sin su calidad.

Acostumbrada a ver las rondas finales en la lejanía y abrazada siempre al fatalismo, la afición española empieza a comprobar que el paso al frente dado por su selección en la Eurocopa de 2008 se mantiene y que Sudáfrica puede significar un antes y un después para el combinado nacional. Con sus dificultades, con sus debates, con sus apuros incluso, pero defendiendo sus principios hasta el final. Tener el balón, tenerlo siempre. Hasta el final.

El camino no ha hecho más que empezar pero el crecimiento es incesante. Tanto, que esta vez llegó incluso al banquillo. Del Bosque tomó una decisión valiente y todo cambió. Aunque Torres escenificó los problemas de planteamiento, la posición del trío de centrocampistas sigue ahí. Con el cariz ultradefensivo de Portugal, quizás estaba más justificado que nunca mantener a Xabi Alonso. Luego, con los minutos, lo estuvo mucho menos...

Del Bosque apostó por calcar la alineación del triunfo ante Chile, pero modificó algunas cosas. De salida, Torres cayó a la derecha y Xabi Alonso se adelantó respecto a Busquets, de manera que se pasaba a un 4-1-3-2 con dos puntas muy abiertos e Iniesta progresando desde atrás. Portugal, enfrente, colocó a un central en su derecha para tapar a Villa (Ricardo Costa) y repitió con Pepe como cierre por delante de los centrales, de manera que la acumulación de hombres por el centro hacía casi imposible la acometida española. Arriba, Cristiano Ronaldo tirando a la izquierda con Hugo Almeida peleándose con buen resultado ante Puyol.

España, en seis minutos, prueba tres veces a Eduardo con buenas perspectivas. El meta responde perfectamente, pero la selección acaba jugada siempre y advierte a Portugal de sus intenciones. Coentrao puede hacer penalti a Torres –quizás la falta empiece fuera del área–, pero es precisamente el lateral izquierdo quien desatasca a los lusos aprovechando que Sergio Ramos queda a merced de la posición del propio Torres.

Portugal, con muy poco, llega y cada vez lo hace con más comodidad. La salida española se va a pique cuando Xabi Alonso se alinea de nuevo a Busquets, España ya no encuentra ritmo y su rival cada vez está más feliz, pues feliz le hacía el 0-0 esperando una ocasión que podría llegar en cualquier momento.

El balón le hace un extraño a Casillas y tiembla España. Sin gol todo es temor y Portugal huele el miedo. Bien arropadito atrás, cada salida es un riesgo sin que se llegue a entender muy bien la razón. Tanto, que el descanso sí que es un descanso para España.

Un desvío de Puyol que casi acaba dentro termina por sacudir a España. Del Bosque mueve ficha. Opciones tiene varias. Retrasar a Xavi y sustituir a Alonso por Cesc, Navas o Silva, o prescindir del inoperante Torres por cualquiera de los anteriores más Llorente. Fue entrar el delantero del Athletic, inédito hasta ahora por el empecinamiento en un delantero que no está, y cambiar todo el panorama.

No fue sólo un cambio de piezas, que también. La posición de Llorente fue totalmente de centravanti, olvidándose Del Bosque de hacerle caer a la derecha como a Torres. España por fin tuvo la referencia arriba que necesitaba para aguantar la pelota y esperar incorporaciones, el faro que faltaba para que Xavi e Iniesta gozaran de una centésima más para pensar y que no se les echaran encima. El primer balón que tocó Llorente fue un remate en plancha para lucimiento de Eduardo. Al momento, Villa se animó y probó de nuevo de lejos. Al hilo, Iniesta encontró al asturiano con ayuda de Xavi y el primer rechace del portero lo convirtió en el 1-0 el goleador español.

Todo de cara con un pequeño ajuste, con alguien que pudiera entretener a los centrales portugueses y a Pepe en lugar de perderse intentando encontrarse. Tarde, pero Del Bosque tomó la decisión de prescindir de Torres y la sonrisa se hizo muy evidente.

España se había venido completamente arriba. Iniesta y Xavi dominaban el juego con la gran ayuda de Llorente, que fijó de lo lindo a Carvalho y Bruno Alves, y España consumió el tiempo restante dominando y mucho más cerca de sentenciar que de padecer. El premio de los cuartos otorgó a cada uno lo que buscó. Portugal buscó un fallo y no lo encontró. España buscó ganar y está en cuartos. Paraguay, de perfil muy defensivo, es el rival. Y las semifinales, por primera vez en sesenta años, están en el horizonte. Compitiendo así, impedirlo será difícil.

1 - España: Iker Casillas; Sergio Ramos, Puyol, Piqué, Capdevila; Busquets, Xabi Alonso (Marchena, 93'), Xavi; Iniesta, Villa (Pedro, 88') y Torres (Llorente, 58').

0 - Portugal: Eduardo; Ricardo Costa, Carvalho, Bruno Alves, Coentrao; Pepe (Pedro Mendes, 72'), Tiago, Raúl Meireles; Simao (Liedson, 72'), Cristiano Ronaldo y Hugo Almeida (Danny, 58').

Goles: 1-0 (63') Villa.

Árbitro: Héctor Baldassi (Argentina). Expulsó por roja directa a Ricardo Costa en el minuto 89 por un codazo a Capdevila. Amonestó a Xabi Alonso (74') por España, y a Tiago (80') por Portugal.

Incidencias: Encuentro de octavos de final del Mundial de Sudáfrica 2010, disputado en el Green Point Stadium de Ciudad del Cabo, ante la presencia de 62.955 espectadores. España se clasifica para cuartos, donde jugará ante Paraguay.

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