Las jugadas más polémicas del derbi Betis-Sevilla
Dos jugadas polémicas, una por cada bando, y un lanzamiento de botellas que gestionó muy bien De Burgos Bengoetxea
El orgullo de los rojos iguala a la mayor calidad de los verdes (2-2)
El Gran Derbi entre el Real Betis y el Sevilla FC suele dejar una resaca de varios días de tertulias y análisis desde uno y otro bando. Las decisiones de los propios jugadores, de los entrenadores y, sobre todo, de los árbitros, son examinadas por los aficionados de ambos equipos. En ese sentido y pese a haber sido un derbi con un juego bastante limpio, en el que De Burgos Bengoetxea sólo mostró seis tarjetas amarillas, tres para cada equipo, hubo algunas jugadas polémicas que traerán cola durante unos días:
Lo que reclama el Betis
El Real Betis, y más concretamente su capitán, Aitor Ruibal, se quejo airadamente de la mano señalada por el colegiado vasco que supuso el gol del empate del conjunto sevillista. En una jugada por el flanco derecho verdiblanco, Ejuke intentó hacer un sombrero al capitán del cuadro heliopolitano y éste se llevó el esférico en una acción que el colegiado vasco señaló como mano. La polémica surge porque en la imagen no se aprecia si el defensor bético toca el esférico con el brazo o con el hombro.
Lo que reclama el Sevilla
Mientras tanto, en la acera nervionense reclamaron con mucha firmeza la expulsión de un Antony que ya estaba amonestado desde el minuto 24 de El Gran Derbi. La jugada, en la que el brasileño pisa a Oso en el campo sevillista, recordó a la expulsión de hace unas semanas de Juanlu ante el Deportivó Alavés, que dejó a los de Almeyda, que más tarde sería también expulsado, con uno menos durante más de 80 minutos. De Burgos Bengoetxea no mostró la segunda cartuliana al extremo del conjunto verdiblanco cuando se cumplía el minuto 80, habría dejado a los sevillistas con un jugador más durante diez minutos del tiempo reglamentario y el descuento.
Otras polémicas
En un choque de máxima rivalidad entre el Real Betis y el Sevilla FC siempre hay jugadas y acciones que generan polémica. Una de ellas fue la celebración del segundo tanto por parte Isaac Romero, que se quitó la camiseta, lo que le causó la amonestación, y la colocó en el banderín de córner. Ello provocó que los suplentes verdiblancos quitasen la camiseta de dicho banderín y se formase una pequeña tanga que se saldó sin más tarjetas por parte del colegiado vasco.
Fruto también del segundo tanto sevillista se lanzaron al terreno de juego algunas botellas que recogió De Burgos Bengoetxea en el acta, pero la gestión del colegiado vasco fue mucho mejor que la de Munuera Montero en el choque de la primera vuelta y se resolvió mucho más rápido, reanudando el juego al instante y tras el consiguiente aviso por la megafonía del estadio de La Cartuja.
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