Si no se puede ganar...

Fútbol l Segunda División B

El Betis B amarra un buen punto en su feudo al empatar frente a un correoso Murcia en un vibrante e intenso encuentro

Regino lucha por el esférico con el pimentonero Pedro.
Regino lucha por el esférico con el pimentonero Pedro.
Juan Pinto / Sevilla

24 de octubre 2010 - 05:02

El Betis B se puso ayer el mono de trabajo para conseguir un buen punto ante el Murcia en un intenso partido que estuvo marcado por el mal estado del terreno de juego. Ambos equipos apenas pudieron circular el balón con fluidez y dejaron casi todo el peligro para las jugadas a balón parado. El conjunto murciano dejó claro por qué es el líder de la categoría y se marchó al descanso con ventaja en el marcador, pero el filial tiró de amor propio, en la segunda mitad, para empatar una contienda que finalizó con un justo reparto de puntos.

El litigio comenzó con un ritmo frenético por parte de ambos contendientes, que jugaron siempre en el límite del reglamento. Esto hizo que hasta la primera media hora no hubiese ocasiones claras de gol en ninguna de las dos áreas, cambiando a partir de entonces el guión del partido. En el minuto 30 llegó una oportunidad clarísima para cada equipo. Aguilera se quedó sólo en el mano ante Razak, quien, tras atajar el inocente disparo del medio centro pimentonero, comenzó un contraataque que finalizó Ryan con un flojo disparo que atrapó Alberto sin complicaciones cuando lo tenía todo a favor. Todo hacía indicar que se llegaría al final de los primeros 45 minutos con el 0-0 inicial, pero un fallo de la defensa bética a la hora de tirar el fuera de juego permitió a Chando marcar en el segundo palo libre de marca.

Tras el paso por la caseta, Oli movió el banquillo y dio entrada a José Ángel, pasando Juan Calahorro a la defensa para ocupar el puesto de Chema Antón; y José Antonio, que entró en lugar del lesionado Ryan. Los cambios surtieron efecto, pues la entrada del espigado delantero del filial fijó a los centrales de un Murcia desconcertado por el empuje de los anfitriones. Así, en el minuto 48, una magistral falta botada por Damián la remató a gol Regino -brillante el encuentro que realizó- entrando desde atrás. Fue el justo premio para un cuadro verdiblanco que mostró en la segunda mitad una cara opuesta a la de la primera.

El tanto espoleó al conjunto murciano, que tuvo en las botas de Chando el 1-2, en el minuto 66, pero su remate de cabeza, que iba a gol, se marchó fuera al botar el esférico de forma irregular. El dominio de los visitantes aumentó en los minutos finales, lo que obligó a los heliopolitanos a emplearse a fondo para mantener el empate. Así, Razak, en el 89, salvó a su equipo con una gran parada tras un buen disparo de Abraham y, en la prolongación, salió victorioso en el mano a mano ante Pedro. Ahí acabó un vibrante choque en el que los chicos de Oli acabaron saboreando el punto logrado.

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