Rugby | Corteva Cocos Una llamada que no llega

  • "No sería justo que nos nombraran campeones, pero es cierto que fuimos los más regulares", relata Manuel Sobrino, técnico de las Cocos

Manuel Sobrino, técnico de las Cocos, durante un entrenamiento con el equipo. Manuel Sobrino, técnico de las Cocos, durante un entrenamiento con el equipo.

Manuel Sobrino, técnico de las Cocos, durante un entrenamiento con el equipo. / Juan Carlos Ozagón

Como si de un soldado en la reserva se tratara, Manuel Sobrino aguarda una citación que lo invite a unirse en la batalla contra la pandemia de Covid-19. "De momento no he podido ayudar, estoy esperando a ver si me llaman", señala. En su mente está, además de saber si podrá echar una mano para combatir esta amenaza sanitaria, conocer cuándo los que han hecho el MIR este año podrán elegir la plaza. Todo ello, sin dejar de lado el rugby. Porque, además de futuro médico especialista en deportes, el sevillano es entrenador del Corteva Cocos y jugador del Ciencias. Y, sí, confirma que podía compaginar todo.

"Cuando haces algo que te gusta, es menos complicado", asegura. "Durante la carrera fue una costumbre. Quizás en época de exámenes era más complicado. Sólo habrá dos o tres entrenamientos a los que haya faltado. No ha sido fácil. Quizás tenía un partido en el País Vasco el fin de semana y, el lunes, un examen. Durante el MIR es cierto que me costó algo más, pero el rugby lo tomé como una forma de desconectar", dice.

Por su cabeza pasó la idea de dejar "todo" lo relacionado con el oval para centrarse en la medicina. Por fortuna, no fue así y tanto en la faceta de jugador como en la de entrenador continúa disfrutando de este deporte. "Ver las cosas desde fuera te ayuda a aplicarlas cuando juegas, y viceversa", analiza. Quizás por ello, en su quinta temporada en el banquillo del Corteva Cocos, Sobrino guió al equipo a colarse en la pelea por el título. Lo hizo como primer clasificado de la fase regular en la Liga Iberdrola, tras ganar en 11 de 14 encuentros, y lograr puntuar en dos más. Y, todo ello, en su segunda campaña en la élite.

"Sabíamos que íbamos a tener opciones. Ya el año pasado, en nuestro debut en la categoría, competimos muy bien. Quizás sí catalogaría como una sorpresa el estar en semifinales como hemos llegado", explicó. "El grueso de la plantilla sigue siendo el mismo. El grupo lleva mucho tiempo jugando junto. Han venido algunos fichajes, pero la diferencia más sustancial con respecto a la pasada temporada es que tenemos una plantilla más amplia, se ha notado el fondo de armario", apostilla el preparador.

Fue ese paso adelante el que le permitió darse cuenta "desde el segundo o tercer partido" de que el equipo sevillano podría estar al final de la temporada peleando por el título. "Ganamos al CRAT Coruña, vigente campeón. En cuanto vimos que competíamos de tú a tú, cualquier cosa podía pasar", señala Sobrino. Y es que la igualdad, máxima en la competición regular, provocó un triple empate a 44 puntos del tercer al quinto clasificado. Fue, precisamente, el equipo coruñés el que se quedó fuera de la batalla para revalidar el título, mientras que al conjunto sevillano, líder con 52 puntos, lo acompañaron en la post-temporada el Majadahonda, segundo, Complutense Cisneros y Sanse Scrum.

"Si se reanuda la liga, será una competición totalmente desvirtuada"

Y, cuando estaban a punto de jugarse las semifinales, en las que las cocodrilas se habían ganado el derecho a ejercer como cabeza de serie, el Estado de Alarma por la pandemia del Covid-19 paralizó todo el deporte. Quizás el parón llegó en el peor momento. "A las chicas iban a verlas muchísima gente y teníamos mucha ilusión por jugar la semifinal en casa. El premio que habíamos logrado durante todo el año era jugar ese partido, pero por hache o por be no pudo ser", explica.

Ese duelo estaba programado para el fin de semana del 15 de marzo en un campo de La Cartuja que iba a estar a rebosar para llevar en volandas a sus jugadoras. Ahora, más de tres semanas después, la situación es totalmente opuesta. ¿Qué pasará? "Estamos en contacto con la Federación, que nos informa a cuentagotas. Hay una Comisión Delegada para llevar este asunto, pero yo lo veo todo inviable. El calendario no permite llegar más allá de junio y yo, personalmente, no creo que vayamos a salir del confinamiento antes de mayo", avanzó Sobrino. "Están esperando una Comisión Médica que tiene que decir, más o menos, cuánto tardarían las jugadoras en volver a ponerse a punto. En mi opinión es una locura, porque es una competición totalmente desvirtuada", profundizó. Mientras, aguardan noticias para actuar en consecuencia a lo que se decida.

Lance del partido entre las Cocos y el Hospitalet. Lance del partido entre las Cocos y el Hospitalet.

Lance del partido entre las Cocos y el Hospitalet. / José Ángel García

"Es una situación difícil. Cada vez que me han preguntado he dicho lo mismo, que la ilusión era optar al título. No es para que nos den la competición por ganada, pero es cierto que había una liga terminada. Por ejemplo, en la competición masculina, quedaban cinco partidos y el play off. Esto sería un premio para el que ha sido el equipo más regular, si bien las condiciones con las que empezamos no fueran esas. No me parecería justo al 100%, pero si no se juega más, nuestro equipo quedó el primero", argumenta el técnico sevillano.

En caso de que el oval vuelva al césped, la competición no será para nada como debió ser. En el caso de las Cocos, han perdido dos jugadoras importantes en la rotación en estas tres semanas de parón. "Eran dos neozelandesas y las mandamos para casa", explica Sobrino. "¿Cuánto tardaría una jugadora en ponerse a punto para afrontar los play off? Tres semanas se me haría corto. Mínimo, cuatro", explica. "Habitualmente, cuando terminamos la competición, nos pasamos casi un mes parados. Aunque no haya entrenamientos, siempre haces algo. No es algo comparable a estar en casa. Teniendo en cuenta que no hay fechas, no se me pasa por la mente hacer venir a jugadoras de otras partes del mundo para jugar un partido en julio. Las cosas caerán por su propio peso", dice.

A pesar de todo, el equipo sigue ejercitándose. Desde el club han provisto a las componentes de un plan físico que compaginan con sesiones de crossfit. "Evidentemente, esto va en la salud de cada uno", advierte Sobrino. "Nosotros mandamos unas directrices, pero es la salud propia la que está en juego. Pero me consta que las chicas están trabajando", defiende.

Sin entrenamientos ni partidos, el tercer tiempo se hace ahora vía online. "Las chicas tienen su grupo, en el que están todas juntas. También tienen el Zoom, el Skype, con los que van quedando entre ellas. Están acostumbradas muchas a verse más que incluso a familiares", bromea el entrenador.

Las próximas semanas serán de gran incertidumbre en la vida de Manuel Sobrino. Y todo, a la espera de una llamada que pueda cambiarlo todo de un momento a otro.

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