Sueños esféricos
Juan Antonio Solís
Sí a todas las proposiciones indecentes
Zaragoza | betis · minuto cero
En la temporada 1993-94, el Betis, que como ahora militaba en Segunda, se enfrentó en una de las semifinales de la Copa del Rey al Zaragoza. El conjunto maño se impuso 0-1 en la ida, con un gol de Aragón tras error del portero, el prematuramente fallecido Yubero, con Sergio Kresic como técnico bético. En la vuelta ya era Lorenzo Serra el inquilino del banquillo y el Betis estuvo a punto de conseguir la machada de remontar la eliminatoria. Un gol de Roberto Ríos en el último minuto, tras un saque de esquina de Aquino, forzó la prórroga, aunque finalmente el equipo verdiblanco caería derrotado por 3-1.
"Nos quedamos a las puertas de la final, pero no me importaría que el resultado final fuera el mismo, porque al final de la temporada conseguimos el ascenso a Primera. Aunque faltaban menos partidos que ahora", recuerda Roberto Ríos, que rememora cómo fue aquel encuentro: "Veníamos de eliminar al Barcelona en los cuartos de final, lo que fue toda una sorpresa. Me acuerdo que en la ida nos ganaron y acudimos a Zaragoza con la ilusión de eliminarlos y acceder a la final. Fue un partido muy duro, porque ellos tenían un gran equipo. Diezma realizó un gran encuentro e incluso detuvo un penalti durante el partido. Nosotros también pudimos marcar en una ocasión de Julio Soler, aunque al final fui yo quien tuve la suerte de hacerlo. Ese Zaragoza ganaría la Copa y al año siguiente lograría llevarse la Recopa".
La experiencia de Roberto servirá de acicate a la plantilla verdiblanca y seguro que es motivo de conversación en el AVE que llevará hoy al equipo hasta Zaragoza. "Cada jugador ya tiene sus experiencias acumuladas y no necesitará que les diga nada. Nosotros acudimos como siempre, con la idea de realizar nuestro fútbol y así seguro que podemos tener opciones de pasar la eliminatoria. Nos hace ilusión esta competición y no la dejamos apartada, por lo que competiremos a tope", afirma el segundo técnico bético, a quien no le preocupa en exceso cómo afronte el encuentro el rival: "Ellos llevan ventaja en la eliminatoria, por lo que nos tocará a nosotros asumir el mando. Pero nos da igual cómo salgan ellos, si con cinco defensas o cuatro, porque tenemos que hacer nuestro partido. Esto dura hasta que árbitro señale el final y pueden pasar muchas cosas".
Aquel 9 de marzo de 1994, el Betis acabaría perdiendo 3-1. Los goles de Poyet, Moisés y, curiosamente, Gay, actual entrenador del equipo maño, acabarían sentenciando al Betis. "Sí, Aurelio (Gay) nos marcó aquel día. Seguro que él también tiene presente el encuentro", comenta Ríos, que tiene claro que el Zaragoza no se confiará por el resultado de la ida: "Después de lo visto, no creo que ellos vean al Betis como un Segunda más y seguro que tomarán las precauciones para que no los sorprendamos".
Roberto Ríos podrá marcar el camino. Su gol llevó la ilusión a los béticos hace 16 años, aunque luego la prórroga acabó por desvanecerla.
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