David González-Seco | Responsable del área de PYMES de SAP España “Los retos que plantea el Covid son una oportunidad de tener ventaja competitiva”

David González-Seco, en la sede de SAP. David González-Seco, en la sede de SAP.

David González-Seco, en la sede de SAP. / M. G.

La tecnología ha sido vital para afrontar las consecuencias de la pandemia de Covid-19. SAP es uno de los proveedores más importantes de soluciones tecnológicas que operan en España. Su responsable del área de Pymes, el directivo andaluz David González-Seco (Sevilla, 1972) aborda en esta entrevista cómo se ha afrontado esta crisis y cuál será el futuro inmediato.

–¿Cuál es la principal virtualidad que la tecnología SAP ofrece a las empresas?

–Lo más destacable es su ventaja competitiva. SAP es una tecnología que tiene un claro cariz industrial. Independientemente del sector, generamos ventaja competitiva, bien ayudando a dar una mejor experiencia de sus clientes o bien generando mayor capacidad productiva con las activos que la empresa ya tiene, tanto de personal como de centros de producción.

–¿El software abarca distintos campos de acción de la gestión de una empresa?

–Exactamente. Producimos, desarrollamos y mantenemos software que dan soluciones en distintos ámbitos. Pero en principio, resolvemos todo lo referido a los procesos operativos internos, relacionados con la actividad concreta de esa compañía, pero también damos soluciones a todas las relaciones que esa empresa con el mundo en el que opera. Que son básicamente sus clientes, los mercados en los que opera, y sus proveedores, sean de materias primas o de otros servicios. Cubrimos la cadena de valor completa de una compañía con un foco muy especial en su actividad industrial. Porque no es lo mismo una empresa de Aerópolis que fabrica para Airbus que un despacho de abogados.

–Estamos saliendo de una situación extraordinaria y en la que la tecnología ha sido vital para mantener la actividad productiva que se podía mantener. ¿Cuál ha sido la experiencia para SAP?

–Para nosotros la tecnología, en cualquier situación, previa a la crisis del Covid-19 o ahora en ella, tiene un impacto: en las relaciones entre personas, entre empresas y de éstas con sus clientes consumidores y también con sus empleados, y finalmente en la relación de la Administración con empresas y ciudadanos. Cuando llega el Covid-19 lo que provoca es una aceleración de la adopción de la tecnología. Un ejemplo ilustrativo es que nunca ningún ente social se habría planteado mandar a todos los alumnos, de Primaria a la Universidad, a su casa y obligarles a hacer formación on line. Sin embargo, sin ningún plan el mundo occidental lo ha hecho. Y ha sido gracias a la tecnología, que ha permitido comunicar a profesores con alumnos, compartir contenidos, evaluar. Eso lo hemos visto también en el mundo empresarial.

"Lo primero que demandaron las empresas fue un salvavidas para mantener la actividad"

–¿Cuáles han sido las tecnologías más demandadas?

–Ha ido variando a lo largo del tiempo. En el momento en el que llegó el impacto, con la declaración del estado de alarma y la orden de confinamiento, lo primero que nos demandaron las compañías era un chaleco salvavidas para seguir en contacto y mantener cierto grado de actividad, tanto internamente como externamente, porque necesitaban comunicarse con sus mercados, proveedores y clientes. Ahí la demanda fue sobre todo de herramientas de colaboración, de gestión documental, de firma electrónica, evaluación de empleados (su salud, qué necesidades tenían en sus hogares, que se han transformado en escuelas, oficinas y centros de producción). Eso fue lo más urgente, pero como esta situación ha perdurado en el tiempo, y muchas personas siguen todavía teletrabajando, las compañías han demandado respuestas para construir nuevas redes de suministro que sustituyesen las que se habían eliminado, que los centros de trabajo de servicios esenciales fueran seguros, o vender directamente al consumidor porque la distribución no era posible por los canales habituales. La adopción de comercio electrónico fue muy demandada.

–¿Y qué viene  ahora?

–Los retos que está planteando el Covid estamos viendo ahora que son también una oportunidad. Y que la tecnología nunca es el fin, sino una palanca que ayuda a conseguir que ese reto sea una ventaja competitiva. 

"Los cambios tecnológicos que se han adoptado van a quedarse porque hay un beneficio evidente"

–Son cambios que vienen para quedarse, ¿no?

–Sí, opino que sí. Porque detrás de esos cambios hay un beneficio evidente. Si fueran sólo forzados por la situación, igual tendrían marcha atrás. Pero cuando una organización se da cuenta que abriendo un canal alternativo de ventas no va a renunciar a esos ingresos adicionales. Pero eso obligará a las compañías a plantearse si los mercados previos a la crisis serán en los que sigan trabajado, porque quizás no sea así. Y para eso también hemos puesto tecnología para hacerlo posible. En la crisis de 2008 mucha empresa andaluza se vio forzada a salir a mercados extranjeros, y fuimos testigos de eso. Ahora, el Covid y la tecnología va a mover a ir a nuevos mercados y también a nuevos productos.

David González-Seco. David González-Seco.

David González-Seco. / M. G.

–Concrételo

–Andalucía tiene mucha producción agroalimentaria, aceite, las mejores frutas y verduras del mundo o pescados frescos y congelados. Pues ahora, muchas de esos productores, organizados en cooperativas, pueden cambiar una comercialización que era pobre, que se limitaba a entregar esos productos de mucha calidad a bajo precio a intermediarios que lo elevaban mucho.

"Muchos productores o cooperativas podrán cambiar una distribución que era pobre y que les ofrecía bajos precios"

–Como mucho, directamente a la gran distribución.

–Exactamente. La tecnología permitirá entablar relación con un tipo de consumidor que demanda varias cosas: trazabilidad, calidad especial, eliminar costes adicionales que impliquen una huella ecológica. Muchas empresas pueden verlo como un peligro, pero nosotros los vemos como una oportunidad si se usa la tecnología y el talento de los empleados. El sector turístico está muy golpeado con la crisis, pero tiene una oportunidad de crecer usando tecnología.

–¿Cómo?

–Un hotel antes estaba muy centrado en el cliente que ya tenía. Ahora la tecnología ofrece soluciones que permiten tener una experiencia previa para dar a conocer el destino y prepare ese viaje. Y también se puede crear un entorno de servicios añadidos en la localidad que ayuden a convencer al visitante de elegir ese destino.

–Eso ya ocurría, ¿no?

–Sí, pero la tecnología va a ofrecer procesos que inhiban el miedo a venir a un destino en esta pandemia. Por ejemplo, digitalizar procesos sin interacción personal.

–¿Esperan que la demanda importante de tecnología que han tenido crecerá sostenidamente?

–Lo creemos, porque hay datos objetivos. Como el precio de la acción de SAP y otras empresas. El mercado ve un potencial de que sean compañías claves para ofrecer soluciones a esta crisis.

–La pandemia es una disrupción que ha acelerado la digitalización, ¿pero transformará también mucho sectores?

–Va a transformar a muchos y va a crear nuevos sectores. La educación, la prestación de servicios y la propia industria se van a transformar. Esto ocurre históricamente cuando se introduce una tecnología disruptiva o ocurre algo que produce un gran cambio, como ahora. Esto transformará cómo nos movemos, consumimos, nos relacionamos, la percepción de las marcas. Pero no hay que verlo como  una crisis en sentido negativo, sino como una oportunidad.

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