Turismo de interior

Diversidad y encanto andaluz

  • Andalucía, la región española con más espacio natural protegido, guarda en sus entrañas pueblos con enorme encanto y ciudades de gran legado histórico

Turistas en telesillas en Sierra Nevada, Granada. Turistas en telesillas en Sierra Nevada, Granada.

Turistas en telesillas en Sierra Nevada, Granada.

La diversidad, extensión y riqueza medioambiental de los territorios andaluces es impresionante. En Andalucía se encuentran las cumbres más altas de la Península Ibérica en Sierra Nevada, extensos humedales como las Marismas del Guadalquivir, espesos bosques mediterráneos como el del Parque Natural Sierra de Cazorla, Segura y las Villas o desiertos volcánicos y tramos de costa sin habitar, como el Cabo de Gata en Almería.

Más del 18% del territorio de Andalucía está protegido. Esta apuesta por la conservación del patrimonio natural ha llevado a Andalucía a convertirse en la comunidad autónoma que más superficie protegida posee en el contexto nacional, tanto es así que la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA) se conforma por un total de 243 áreas.

Destacan los más de una veintena de Parques Naturales como el onubense Parque de Doñana, un laberinto de tierra y agua que da forma a marismas, lagunas y caños, cotos y pinares, vetas y veras, dunas, playas y acantilados espectaculares, un auténtico pulmón verde en el Sur de Europa; o el gaditano Parque de Los Alcornocales, una sucesión de montañas abruptas y de diferente altura, cargado de humedad, que envuelve sus bosques bajo una montera de neblina.

Ronda, Málaga Ronda, Málaga

Ronda, Málaga

Estos espacios ofrecen un amplio número de equipamiento de uso público entre los que se pueden encontrar centros de visitantes, áreas recreativas, zonas de acampada, miradores y refugios. Junto a ellos, hay que añadir otros productos que completan la oferta en este segmento, como las actividades al aire libre o las rutas culturales.

En Andalucía, además, existen monumentos naturales, que son espacios o elementos de la naturaleza constituidos básicamente por formaciones de tal singularidad, rareza o belleza, que merecen ser objeto de protección especial. Ejemplo de ello sería la cascada del Huesna, ubicada en los municipios sevillano de Alanís y San Nicolás del Puerto, un cauce de unos 15 metros entre ambas orillas donde se sucede un sistema de caída con dos saltos de agua enmarcada por un bosque galería de olmos, fresnos, sauces y alisos.

Otro monumento nacional es El Piélago, entre los pueblos jienenses de Vílches y Linares. Su singularidad radica en la presencia de un bosque de ribera, una rica avifauna y elementos de enorme valor geológico, así como un espectacular puente, una calzada de época romana, restos de molinos harineros y las ruinas de una altiva fábrica de chocolates.

En el sur de la Península Ibérica también se puede disfrutar de parajes naturales como el desierto de Tabernas, en Almería, la única zona desértica propiamente dicha de todo el continente europeo. También está el embalse de Cordobilla, en Córdoba, que cuenta con una interesante población de aves, como malvasía, calamón y garza real.

Además, en Málaga, se puede disfrutar de los acantilados de Maro-Cerro Gordo, un lugar que se caracteriza principalmente por presentar abruptos y espectaculares acantilados, de hasta 75 metros de desnivel, entre los que se intercalan bellas playas y pequeñas calas, fruto de la erosión y regresión marina sobre las últimas estribaciones de la Sierra de Almijara.

Todo un compendio de armonía y encanto que harán de las vacaciones una experiencia única e inolvidable.

Parque Natural de Doñana, en Huelva Parque Natural de Doñana, en Huelva

Parque Natural de Doñana, en Huelva

Pueblos blancos 

Llamados así por el blanco de la cal de sus paredes que contrasta con la naturaleza que los envuelve. Todas estas zonas fueron lugar de asentamientos humanos desde hace 250.000 años, desde la prehistoria, quedando numerosas huellas, así como de los pueblos íberos, romanos, visigodos y árabes, la cultura que mas influyó en su actual estado.

La Sevilla andalusí

Las raíces de la capital andaluza se hunden en una mítica nebulosa tres mil años atrás. La Catedral, la Giralda, el Alcázar, la Torre del Oro o el barrio de Santa Cruz son ejemplos de monumentos que transportarán al turista a otro periodo histórico.

La Giralda, en Sevilla. La Giralda, en Sevilla.

La Giralda, en Sevilla.

Rutas ecuestres

Sierras, campiñas, vegas, valles y litoral, el más variopinto marco natural a disposición de un buen número de rutas a caballo. Estos itinerarios ecuestres son recorridos señalizados y homologados por la Real Federación Hípica Española.

Imaginería

El marcado carácter tradicional de Andalucía tiene en la Semana Santa y sus imágenes una de sus líneas más destacadas de su turismo.

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