José Manuel García-Margallo | Político "Soy pedante, pero no tonto"

José Manuel García-Margallo José Manuel García-Margallo

José Manuel García-Margallo / Belén Vargas

Marfil por parte de madre, el erudito José Manuel García-Margallo (Madrid, 1944) saca sus vivos recuerdos políticos a pasear en Memorias heterodoxas de un político de extremo centro (Editorial Península). Sonríe con flema cuando se le comenta que no habrá preguntas sobre Soraya Sáenz de Santamaría, su adversaria en el Gobierno de Rajoy. Sus compañeros de clase ya lo llamaban el gallo Margallo y, como le va la retranca, a su primer barco de vela lo llamó Kikirikí y colecciona en su casa de Jávea platos de todo el mundo con dibujos del animal.

–Estudió en un colegio de curas donostiarra. ¿El clero vasco está más cerca de Dios o del demonio?

–Hubo mucho clero que en aquella época estaba cerca del demonio, ETA, y parece que se está corrigiendo.

–Sus enemigos lo tachan de egocéntrico y pedante.

–Tienen toda la razón. Decía Lenin que sólo los tontos discuten hechos y yo soy egocéntrico y pedante, pero no soy tonto.

–¿No vive el PP muy cerca de Vox y muy lejos de Ciudadanos?

–Soy partidario de pasar por la vicaría con Cs y de alejarse lo más posible de Vox.

–Si Iván Redondo es el Messi de los asesores políticos, ¿lo reficharía para el PP?

–De hecho, lo fiché. Trabajó en Exteriores porque Fran Gómez Loarte, su segundo hoy, estaba en mi gabinete. No lo fiché directamente, pero Fran le consultaba mucho.

–¿Es la clave de este PSOE?

–Sánchez lo ha convertido en omnipotente porque no se fía, quizás con razón, de ninguno de sus compañeros/adversarios del PSOE, y sí de alguien que me dijo en un partido de fútbol: "No soy socialista, soy sanchista".

–Un antepasado suyo da nombre a una de las guerras coloniales de España en Marruecos. Mal precedente para luego ser el jefe de la diplomacia, ¿no?

–Madeleine Albright decía que la diplomacia es defender a tu país con la palabra y, si no es posible, con los misiles. No tenemos misiles, pero a veces hay que dar un puñetazo en la mesa para defender los intereses de España. Y yo los he dado.

–¿Cómo recordarán a Mariano Rajoy los libros de Historia?

–Tuvo aciertos indudables. El rescate de España fue una proeza. Y luego dejó de hacer cosas. Mis discrepancias fueron con Cataluña, Gibraltar y la reforma total de las instituciones públicas.

–Y no movió un dedo...

–Hizo reformas muy importantes: sistema financiero, sector energético, sistema educativo y sector exterior. Se quedaron en el tintero la de las administraciones públicas y el sistema fiscal en global, que hubiese aliviado la presión en Cataluña.

–Critica la imprevisión de Rajoy en 2012 con Cataluña. Pero Exteriores no evitó que calara el relato independentista fuera...

–Eso es falso. Ninguno de los 193 países de Naciones Unidas hizo el menor gesto de simpatía por el proceso separatista. Hice todo lo que pude con Marca España para mejorar la imagen fuera... con el mismo presupuesto que usted para veranear en el Caribe: cero euros.

–¿Hay que temer más a Abascal o a Junqueras?

–A Junqueras, sin duda, quiere acabar con la idea misma de España.

"En Gibraltar se harán españoles si somos capaces de aprovechar la oportunidad que el 'Brexit' no les da"

–Dice que están dinamitando los pilares de la Transición. ¿Corta vida al Rey?

–No, la Monarquía fue trascendental en la Transición. Don Juan Carlos propició la reconciliación nacional y fue el primero en mandar un mensaje a Carrillo.

–Pero con este PSOE, Podemos, catalanes, vascos...

–A medida que conozcan su papel para equilibrar las instituciones internas y sobre todo como activo en el exterior irán alejándose de los sueños republicanos. Espero que los desastres de la política exterior, traducidos en aranceles a nuestros productos, el Rey los arregle en su visita a Trump.

–¿Es sostenible un Gobierno que se mueve a golpe de tuit?

–Por desgracia, sí. Leí que Trump lleva contabilizadas 15.000 mentiras desde que llegó y todo indica que ganará las elecciones. Sánchez está a punto de batir un récord histórico parecido.

–¿Usar el franquismo o el feminismo para desgastar al rival es jugar sucio?

–No, responde al signo de los tiempos. La socialdemocracia está en caída libre porque el proletariado industrial ha desaparecido. Cuando un proletario quiere comprarse un apartamento en Nerja o le preocupa cómo va Cristina Pedroche en Nochevieja es muy difícil pedirle que tome el Palacio de Invierno. Abanderan colectivos cuyas identidades han sido negadas: movimiento gay, feminismo, ecologismo... El error de Vox es apadrinar a los varones que se sienten maltratados, negar el cambio climático y resucitar el nacionalismo español excluyente.

–¿Cómo actuaría si Ana Pastor, ministra de Fomento con Rajoy, recibiera a la número dos de Maduro?

–Me habría cogido un cabreo del copón. Exteriores sabía que Delcy Rodríguez estaba en ese avión. Lamento el papel de convidado de piedra de mi sucesora.

–Un profesor comentó que desde Felipe González perdemos presencia e influencia en Iberoamérica.

–No estoy de acuerdo. Las cumbres iberoamericanas se morían y las renovamos en Cádiz en 2012. Las decisiones de la UE en Latinoamérica fueron lideradas por España y consensuadas con EEUU. Navegamos bien en un continente que es como un Sevilla-Betis, bolivarianos contra antibolivarianos. En cinco años no organicé un cristo y éstos en 15 días van por dos, Bolivia y Venezuela.

–¿Cómo convencemos a los gibraltareños para que sean españoles?

–Se harán españoles si somos capaces de aprovechar la oportunidad que el Brexit no les da. A los gibraltareños les ofrecemos la posibilidad de quedarse en la UE manteniendo la doble nacionalidad, un estatuto de autonomía y un régimen económico especial que habría que ampliar a todo el Campo de Gibraltar.

–¿Y por qué no quieren?

–Exige pedagogía y mientras no presionemos... Tuve una reunión muy secreta con los ricos del lugar. "Si presionáis mucho, no tendremos más remedio que aceptar", dijeron. Una vez que ya no se aplican las leyes europeas allí, España podría cerrar la Verja o recurrir al tratamiento de un país tercero, el peor de los mundos para el Peñón y para la comarca. Ofrecemos una solución ganadora. Pero entender estas cosas es difícil.

–¿La Madre Rusia, el gigante chino y el Tío Sam maniobran para hundir a la Vieja Europa?

–China y EEUU suponen el 40% del PIB mundial y del comercio mundial. Que la UE estorba es obvio. O Europa está unida o cae en la irrelevancia. Walter Laqueur dice que si sigue en declive demográfico y económico su destino será un parque temático para disfrute de los turistas chinos ricos. No quiero eso, prefiero los Estados Unidos de Europa.

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