"Prefiero a un político maduro antes que a un joven ambicioso"
-Fue presidente con 33 años. ¿Demasiado joven?
-Con esa edad uno está ya en la madurez, más allá de la experiencia que se acumula con los años.
-¿Piensa que el tiempo vuela?
-Pienso que a veces nos metemos en un túnel del tiempo del que no sabemos salir. La madurez consiste en sentirte a gusto con lo que estás viviendo, aquí y ahora.
-Griñán, casi de su edad, llega ahora a la Presidencia.
-Yo viví un momento constituyente, en el que prácticamente no había una clase política democrática. Los antiguos políticos venían del franquismo y hubo una ruptura generacional.
-¿La edad de un político es irrelevante?
-Lo importante es la trayectoria de cada cual. Si me da a elegir, prefiero un político maduro a un joven ambicioso sin más expectativas que las de colocarse e instalarse.
-Digamos que usted se ha cansado y su amigo Griñán no.
-Más que cansarme es que mi tiempo político ha pasado. Por vocación propia estoy más en el mundo de la empresa y de la economía. Y, los fines de semana, escribo novelas.
-¿Qué camino elegiría si volviera a nacer?
-Si volviera a los 18 años me gustaría dedicarme a escribir, sin tener que salir a la calle a ganarme la vida.
-Hombre, eso querría cualquiera.
-La literatura, para el que escribe, es un elemento de liberación personal.
-Y la política es un agobio…
-La política siempre resulta conflictiva, porque los problemas son muchos y el mundo es cada día más complejo.
-Desde la distancia, ¿cómo se ve en sus años jóvenes?
-Como alguien dispuesto a conseguir una serie de objetivos por encima de los pequeños intereses partidistas. No tenía inconveniente, si fracasaba, en irme a mi profesión y a mi casa.
-¡Hizo una huelga de hambre!
-En aquel tiempo era capaz de cualquier cosa con tal de conseguir que la autonomía andaluza fuera de primera.
-¿La repetiría?
-Si yo tuviera la edad y el tiempo de estar en la política seguiría jugando sin red.
-¿Ahora se arriesga menos?
-Creo que en Andalucía y en España hacen falta políticas ambiciosas que miren más al medio y largo plazo. Hay que superar la dinámica de la democracia instantánea.
-¿Qué dinámica es ésa?
-Consiste en asomar el dedo para ver por donde sopla el viento y apuntarse al éxito coyuntural.
-¿Por eso ha dicho que está cabreado con la política?
-A la política le falta grandeza de miras. No hay que apalancarse en los rencores y la pelea del corto plazo…
-¿Y cree que el nuevo presidente arriesgará?
-Decir que la educación va a ser una prioridad del Gobierno es arriesgar y jugar fuerte. Supone buscar recursos, sacándolos de otros lados que estratégicamente son menos importantes.
-¿A qué deberíamos tener miedo?
-A la insolvencia de quienes hacen de la política una carrera, tras fracasar en sus respectivas profesiones. Hay quienes ni siguiera han terminado sus estudios y están ahí como los reyes del mambo.
-¿En todos los partidos?
-Sin excepción. El nivel de calidad de la clase política no sólo en España, sino en Europa, es lamentable.
-¿Y ese miedo como se conjura?
-Ese miedo se conjura desde la sociedad civil. Ya es hora de empezar a exigirles a los políticos que demuestren su capacidad.
-A ver cómo nos sacan de la crisis…
-Habrá que afrontarla con espíritu compasivo y extrayendo conclusiones. Esta situación no la han producido los que la sufren, sino los que han robado sin piedad y que se van ricos y de rositas.
-¿A quiénes se refiere?
-Empezando por Madoff, que se robó 50.000 millones de euros, y siguiendo por todos los gestores e intermediarios que nos colocaban sus productos basura.
-¿Qué no reviviría de su etapa en la Junta?
-Lo peor fue el insulto como parte de la vida cotidiana, cuando decían que éramos marxistas leninistas. ¿Recuerda la campaña de la manzana y el gusano?
-Más o menos.
-La idea era: Andalucía es una manzana sana, verde y jugosa, pero el marxista, que es el gusano que está dentro, la va a corromper. Fue la cara oscura de aquel periodo.
-¿En qué consistiría hoy su reforma agraria?
-Como cuento en mi novela, en hacer extensiones de explotaciones agrarias más rentables y competitivas, mediante la investigación y el desarrollo.
-¿La otra fue más bien simbólica?
-No me dio tiempo a desarrollarla. Pero no se trataba de repartir la tierra en trocitos, sino de comprar latifundios abandonados para explotarlos en régimen de cooperativa.
-¿Qué pecados cometimos y pagamos ahora?
-Muchas ingenuidades, como pensar que se podía acabar con ETA negociando, cosa que hemos comprobado inútil a partir de todos los que han pasado por La Moncloa.
-¿Algún consejo del primer al cuarto presidente de la Junta?
-No estoy para dar consejos. Pero le digo lo que yo haría: patearme de arriba abajo Andalucía, contando el nuevo proyecto.
También te puede interesar