"Prefiero a un político maduro antes que a un joven ambicioso"

"Prefiero a un político maduro antes que a un joven ambicioso"
"Prefiero a un político maduro antes que a un joven ambicioso"
Charo F. Cotta

26 de abril 2009 - 01:00

-Fue presidente con 33 años. ¿Demasiado joven?

-Con esa edad uno está ya en la madurez, más allá de la experiencia que se acumula con los años.

-¿Piensa que el tiempo vuela?

-Pienso que a veces nos metemos en un túnel del tiempo del que no sabemos salir. La madurez consiste en sentirte a gusto con lo que estás viviendo, aquí y ahora.

-Griñán, casi de su edad, llega ahora a la Presidencia.

-Yo viví un momento constituyente, en el que prácticamente no había una clase política democrática. Los antiguos políticos venían del franquismo y hubo una ruptura generacional.

-¿La edad de un político es irrelevante?

-Lo importante es la trayectoria de cada cual. Si me da a elegir, prefiero un político maduro a un joven ambicioso sin más expectativas que las de colocarse e instalarse.

-Digamos que usted se ha cansado y su amigo Griñán no.

-Más que cansarme es que mi tiempo político ha pasado. Por vocación propia estoy más en el mundo de la empresa y de la economía. Y, los fines de semana, escribo novelas.

-¿Qué camino elegiría si volviera a nacer?

-Si volviera a los 18 años me gustaría dedicarme a escribir, sin tener que salir a la calle a ganarme la vida.

-Hombre, eso querría cualquiera.

-La literatura, para el que escribe, es un elemento de liberación personal.

-Y la política es un agobio…

-La política siempre resulta conflictiva, porque los problemas son muchos y el mundo es cada día más complejo.

-Desde la distancia, ¿cómo se ve en sus años jóvenes?

-Como alguien dispuesto a conseguir una serie de objetivos por encima de los pequeños intereses partidistas. No tenía inconveniente, si fracasaba, en irme a mi profesión y a mi casa.

-¡Hizo una huelga de hambre!

-En aquel tiempo era capaz de cualquier cosa con tal de conseguir que la autonomía andaluza fuera de primera.

-¿La repetiría?

-Si yo tuviera la edad y el tiempo de estar en la política seguiría jugando sin red.

-¿Ahora se arriesga menos?

-Creo que en Andalucía y en España hacen falta políticas ambiciosas que miren más al medio y largo plazo. Hay que superar la dinámica de la democracia instantánea.

-¿Qué dinámica es ésa?

-Consiste en asomar el dedo para ver por donde sopla el viento y apuntarse al éxito coyuntural.

-¿Por eso ha dicho que está cabreado con la política?

-A la política le falta grandeza de miras. No hay que apalancarse en los rencores y la pelea del corto plazo…

-¿Y cree que el nuevo presidente arriesgará?

-Decir que la educación va a ser una prioridad del Gobierno es arriesgar y jugar fuerte. Supone buscar recursos, sacándolos de otros lados que estratégicamente son menos importantes.

-¿A qué deberíamos tener miedo?

-A la insolvencia de quienes hacen de la política una carrera, tras fracasar en sus respectivas profesiones. Hay quienes ni siguiera han terminado sus estudios y están ahí como los reyes del mambo.

-¿En todos los partidos?

-Sin excepción. El nivel de calidad de la clase política no sólo en España, sino en Europa, es lamentable.

-¿Y ese miedo como se conjura?

-Ese miedo se conjura desde la sociedad civil. Ya es hora de empezar a exigirles a los políticos que demuestren su capacidad.

-A ver cómo nos sacan de la crisis…

-Habrá que afrontarla con espíritu compasivo y extrayendo conclusiones. Esta situación no la han producido los que la sufren, sino los que han robado sin piedad y que se van ricos y de rositas.

-¿A quiénes se refiere?

-Empezando por Madoff, que se robó 50.000 millones de euros, y siguiendo por todos los gestores e intermediarios que nos colocaban sus productos basura.

-¿Qué no reviviría de su etapa en la Junta?

-Lo peor fue el insulto como parte de la vida cotidiana, cuando decían que éramos marxistas leninistas. ¿Recuerda la campaña de la manzana y el gusano?

-Más o menos.

-La idea era: Andalucía es una manzana sana, verde y jugosa, pero el marxista, que es el gusano que está dentro, la va a corromper. Fue la cara oscura de aquel periodo.

-¿En qué consistiría hoy su reforma agraria?

-Como cuento en mi novela, en hacer extensiones de explotaciones agrarias más rentables y competitivas, mediante la investigación y el desarrollo.

-¿La otra fue más bien simbólica?

-No me dio tiempo a desarrollarla. Pero no se trataba de repartir la tierra en trocitos, sino de comprar latifundios abandonados para explotarlos en régimen de cooperativa.

-¿Qué pecados cometimos y pagamos ahora?

-Muchas ingenuidades, como pensar que se podía acabar con ETA negociando, cosa que hemos comprobado inútil a partir de todos los que han pasado por La Moncloa.

-¿Algún consejo del primer al cuarto presidente de la Junta?

-No estoy para dar consejos. Pero le digo lo que yo haría: patearme de arriba abajo Andalucía, contando el nuevo proyecto.

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