sergio dalma. Cantante

"Si con 53 años no puedes decir lo que piensas, eres un imbécil"

El cantante Sergio Dalma. / JOSÉ ÁNGEL GARCÍA El cantante Sergio Dalma. / JOSÉ ÁNGEL GARCÍA

El cantante Sergio Dalma. / JOSÉ ÁNGEL GARCÍA / josé ángel garcía

-Tercer Vía Dalma. ¿Trilogía que puede llegar a saga?

-Cuando saqué el primero era muy reacio a hacer una segunda parte, por aquello que dice el refrán. La demanda del público fue tan buena que he hecho la trilogía. Repertorio hay para hacer muchos más, pero me gustaría que se quedase aquí.

-Siempre recurre a los clásicos italianos. ¿En cuestiones del amor nos ganan por goleada?

-Siempre se han caracterizado por tener esas melodías. En España hemos consumido mucho su música y sus canciones han pasado a la historia. Han desembarcado ellos más aquí que nosotros allí.

-La receta del gazpacho todo el mundo se la sabe, pero cada cual le añade un toque que distingue su plato del resto. ¿Qué ingredientes nuevos le ha echado a Volare (Nel blu dipinto di blu)?

-Es una de las canciones de las que más versiones se han hecho a lo largo de la historia, por eso en ningún momento me lo planteaba como una competición. Sólo quería darle mi personalidad, que la gente reconociera a Sergio Dalma en ella. El swing era algo nuevo para mí, pero con él he conseguido darle mi sello.

"Cuando te conviertes en un personaje público todo se magnifica y a veces no es para tanto"

-Pertenece al club de los artistas nacionales que levantan pasiones. ¿Dónde acaba la realidad y nace la leyenda con respecto a lo que se tira a los escenarios?

-(Risas). A las edades que uno tiene resulta complicado... Si no me hubiese dedicado a esto, pasaría completamente desapercibido por la calle. Cuando te conviertes en un personaje público todo se magnifica mucho más, se engrandece, y a veces no es para tanto.

-Sabina es el canalla de la voz aguardentosa y usted el romántico de la voz quebrada. ¿Quién cree que ha ligado más de los dos?

-Sabina. Él es un maestro y un icono y ante personas así hay que quitarse el sombrero. A pesar de la similitud de las voces, Sabina tiene una forma de escribir que engancha a todo el mundo.

-¿Puede ser que la forma de bailar reggaeton sea una manera errónea de entender su Bailar pegados?

-No deja de ser una sensualidad y un acercamiento de la piel. No lo puedo bailar porque soy muy patoso, pero me encanta que sea tan sensual.

-En los 90 hablaba de una chica a la que iba a conocer después de cartearse con ella. ¿Fue un visionario en el ligar actual con Galilea?

-La realidad después siempre es otra. Al final nos enamoramos como siempre, sólo que ahora utilizamos otras vías. La sociedad consume la música de otra manera, pero este sentimiento sigue estando ahí.

-Sentimiento universal al que lleva cantándole 26 años y con un público muy fiel. ¿Es tan heterogéneo como el amor?

-Nunca he pretendido hacer un trabajo para captar un tipo de público, es antinatura. Tienes que seguir con tu línea y sorprender a tu público. Lo que resulta curioso es que en los últimos años se ha sumado mucha gente joven, quizás porque es lo que han escuchado en casa. Me emociona que distintas generaciones disfruten de un mismo espectáculo.

-Ahora que hay cierto rechazo hacia lo catalán, ¿cree que eso puede afectar a los artistas de allí?

-Me parece un disparate y una tontería. Todo lo que está pasando es un disparate. Hacer boicot a algo que proceda de Cataluña por el simple hecho de ser de allí es absurdo. En ningún momento pretendo quedar bien con todo el mundo porque es imposible, pero me gusta defender mis ideas. Lo más importante es saber respetar a todo el mundo, aprender a convivir con personas de diferentes ideas. Esta amplia gama de opciones hay que saber barajarla y sería un disparate boicotearnos los unos a los otros.

-Cuando la guerra de Iraq muchos artistas mostraron su rechazo y con el tema de la independencia ocurre algo similar. ¿Han perdido el miedo a ser señalados por sus ideas?

-Siempre he dado mi opinión y lo he tenido claro. Si con 53 años no puedes decir lo que piensas es que eres un imbécil. Si por opinar de una manera vas a dejar de comprar mi disco, tú te lo pierdes. Esto es un problema que viene de hace mucho tiempo. Cuando ambas partes no dan su brazo a torcer y los extremos cada vez se oponen más ocurren estas cosas. Soy muy optimista, pero ahora me parece terrible pensar que la gente a la que votamos no sepa defender lo que queremos y llegar a un acuerdo.

-¿No resulta paradójico que en plena era de la globalización proliferen las fronteras?

-Vamos al revés. Aunque no lo sea, respeto que haya gente que quiera la independencia. En España da la sensación de que se están volviendo a prohibir muchas cosas y que vamos para atrás.

-¿Con qué canción bailar una lenta en estos tiempos de ruido y poca quietud?

-Ojalá que los que nos dedicamos a esto fuéramos un bálsamo para ayudar a un entendimiento, a un diálogo. Recomendaría cualquier música porque, ya se sabe, la música amansa a las fieras. Pero ahora yo creo que se rechaza hasta la música.

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