"No hay más casos de 'doping' en España que en otros países"
-Usted ha sido yudoca. Saber llaves de judo tiene que ser útil en los despachos.
-Más que las llaves, el judo lo que te enseña es a tener respeto por el contrincante. Eso sí me ha ayudado en los años que llevo como dirigente deportivo.
-Hablando de respeto y fair play, los Madrid-Barça han dado un ejemplo de todo lo contrario.
-Los Madrid-Barça son el espectáculo deportivo total y generan increíbles dosis de pasión. Bien canalizado no es malo. El deporte es pasión y los calentones del momento pasan. Forman parte del gran espectáculo.
-¿Cómo andamos en España de olimpismo?
-Muy bien, más no podemos pedir al olimpismo español. Está en su momento más alto por la cantidad de triunfos y la diversidad de los mismos.
-Tenemos esa mala fama con el doping...
-No tenemos más casos de doping que otros países. Estamos en la media mundial y somos el sexto país que más controles realiza.
-Reconozca que las operaciones Puerto o Galgo no contribuyen a esa idea.
-Son operaciones que crean una alarma social, pero de ellas aún no ha salido otra cosa que no sea el de manchar el nombre y extender la sombra de la sospecha sobre muchos deportistas que han conseguido sus éxitos gracias a su calidad y a muchas horas de trabajo. Alguien debería pedir disculpas por ello.
-En medicina deportiva estamos a la cabeza.
-En medicina y en muchas más cosas. Podemos presumir de deportistas, técnicos, dirigentes e investigación. Existe un reconocimiento de nuestro deporte en todas las facetas.
-¿Cómo se percibe la crisis desde el deporte?
-Qué le voy a contar. Afecta a los clubes, a eventos, a los patrocinadores...
-Acabará dando la cara en los resultados.
-Lo hará, pero no a corto plazo. Desde finales de los ochenta el deporte español está planificado. No es como antes, que si salía un fuera de serie en una determinada disciplina pues había salido y después de él, nada. Ahora, a una generación le sucede otra sin que se produzcan grandes altibajos. Pero si se reduce la inversión, naturalmente habrá un momento en que tendrá sus consecuencias.
-¿Ha afectado la crisis al Plan ADO?
-No, en absoluto. Contamos con el mismo presupuesto que en el ciclo anterior. Las empresas que colaboran en ADO consideran su pertenencia al proyecto como una filosofía.
-Hay quien criticó, tras la operación Galgo, que el Plan ADO premie las marcas, los resultados, exclusivamente. Que podría incitar al dopaje.
-Es absurdo, no tienen ningún fundamento. Es lógico que quien consiga resultados mantenga su beca, pero también hay programas específicos para detectar a jóvenes valores y apoyarlos... Lo que pasa es que el Plan ADO no puede repartir becas a fondo perdido.
-Sigo con las críticas. Dicen que la obsesión por los triunfos lleva a un exceso de nacionalización de deportistas de fuera.
-Yo lo tengo claro. O se siente a España o no se puede representar a España. La bandera y los colores de España no se pueden comercializar, pero a nadie se le puede olvidar que en este país ha crecido la inmigración y es normal que de los hijos de esos inmigrantes salgan deportistas, al igual que saldrán pintores, ingenieros o médicos.
-Pero, ¿existe una obsesión por el medallero?
-Más en los medios de comunicación. Pienso que las medallas no son las que dan el nivel de desarrollo deportivo de un país, sino los clasificados y los finalistas. Si un país tiene 75 deportistas entre los ocho primeros en unas Olimpiadas, como España, muestra un nivel de desarrollo alto. ¿Se figura que eso mismo ocurriera en otras disciplinas culturales o científicas? ¿No serían los resultados de un país altamente desarrollado?
-¿Cree que verá la celebración de unas Olimpiadas en Madrid?
-No tengo ninguna duda. Madrid será sede olímpica.
-Eso es política ¿no?
-En absoluto. La elección de una sede no es controlable. Yo estoy dentro y lo sé. Londres ganó contra pronóstico a París y no creo que nadie pueda dar una explicación. Sencillamente, cada uno vota lo que considera conveniente.
También te puede interesar
Lo último