María Blasco. Directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)

"El objetivo es entender el envejecimiento para prevenir y curar enfermedades"

"El objetivo es entender el envejecimiento para prevenir y curar enfermedades" "El objetivo es entender el envejecimiento para prevenir y curar enfermedades"

"El objetivo es entender el envejecimiento para prevenir y curar enfermedades" / joaquín hernández kiki

Comentarios 1

-Defiende que el envejecimiento está en el origen de enfermedades tan dispares como el infarto de miocardio, el cáncer, el alzhéimer... Pero, ¿se puede frenar el envejecimiento o es ir contra natura?

-La Naturaleza ha ajustado el proceso de envejecimiento de manera diferente en distintas especies. Un ratón es viejo con dos años, un humano con 80 y un tiburón de Groenlandia con 400 años. Todos son igual de naturales. Si entendemos cuáles son los mecanismos moleculares por los cuales nuestras células dejan de estar jóvenes y sanas y empiezan a acumular daño y a envejecer seremos capaces de entender el origen de muchas de las enfermedades asociadas al envejecimiento que nos afectan en los países desarrollados. Hoy por hoy no hay cura para muchas de ellas, y creo que sería importante saber cómo prevenirlas y cómo frenar su progresión cuando son diagnosticadas. Ahorraríamos mucho sufrimiento y muertes prematuras.

En el CNIO hay un 68% de científicas, el problema es que en puestos de dirección baja al 18%"

-¿Alargar la vida o mejorar la que tenemos? ¿Cuál sería el objetivo de sus investigaciones?

-Cuando alargamos la longevidad en animales de experimentación, como por ejemplo en los ratones, es porque conseguimos que estén sanos y libres de enfermedad durante más tiempo. El objetivo es entender el envejecimiento para poder prevenir y curar enfermedades hoy por hoy incurables, pero seguramente si hacemos eso también aumentaremos la longevidad, como ya hemos visto en ratones.

-¿Cómo colabora el CNIO con la industria?

-Codesarrollamos proyectos de investigación punteros con ellos a través de sus programas de Open Innovation. Hemos codesarrollado nuevas dianas terapéuticas con Roche, con Pfizer, con Merk-Serono, toda ellas las compañías internacionales, no las filiales españolas. Esto nos indica que la investigación del CNIO es puntera a nivel internacional. También hemos licenciado algunos de nuestros compuestos químicos a multinacionales y compañías biotecnológicas internacionales. Del CNIO también han salido tres compañías spin-off basadas en tecnologías y know-how desarrollado en el CNIO. Finalmente, nuestros oncólogos también trabajan con compañías farmacéuticas para probar nuevos fármacos contra el cáncer.

-Buscar la aplicación y rentabilidad de los resultados de los trabajos, ¿fue uno de sus objetivos cuando llegó a la dirección del CNIO?

-El objetivo principal es hacer descubrimientos punteros a nivel internacional, y además conseguir que no se queden sólo en una publicación, sino apoyar a los investigadores para que estos descubrimientos se puedan convertir en innovaciones. En el CNIO hemos conseguido tener una cultura de la innovación. Más del 10 % de nuestros investigadores son inventores que han conseguido retornos para el CNIO por actividades de innovación.

-Usted es una mujer en un puesto de poder y responsabilidad. ¿Se considera una excepción o en la ciencia y la investigación son terrenos en los que ya ha llegado la igualdad real?

-Los laboratorios están llenos de mujeres científicas, en el CNIO hay un 68% de mujeres científicas. El problema es que en los niveles de direccion de laboratorios las mujeres sólo representan el 25-30%. Y en el puesto de directoras de centros de investigación este número baja al 18%.

-¿Cuándo la llamó la vocación de científica?

-Más que una vocación fue un interés en la biología molecular y la ingeniería genética. Cuando me hablaron de ello por primera vez me di cuenta de la trascendencia que tienen estas disciplinas para poder conocer cómo funciona la vida y también para entender el origen de las enfermedades.

-Se fue a Estados Unidos y volvió. ¿Qué le hizo regresar?

-Mi idea fue siempre regresar. Tuve la suerte de publicar muy buenos trabajos científicos de mi estancia con la doctora Carol Greider y esto me permitió conseguir una plaza en el CSIC y poder empezar mi propio grupo de investigación, primero, en el Centro Nacional de Biotecnologia del CSIC y, más tarde, en el CNIO. No hubiese regresado si no hubiese tenido el apoyo suficiente para poder investigar desde el primer día de mi vuelta, pero eso afortunadamente no pasó.

-La mayor lección que le dio Margarita Salas...

-El rigor científico , la ética profesional de que lo más importante es conseguir entender cómo funcionan las cosas, eliminar toda duda de que lo que estamos observando pueda no ser cierto.

-Muchos son los logros de su carrera pero, ¿cuál considera su momento ¡Eureka!?

-Cuando demostré que el gen que habíamos aislado era el de la telomerasa. Ese momento fue muy importante. Además lo demostramos generando ratones sin telomerasa y eso nos permitió demostrar su importancia en el cáncer y en el envejecimiento.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios