Dimite Santi Vila, el último bastión contra la independencia
El desafío independentista
Mientras Santi Vila, consejero de Empresas, estuviese en el Gobierno de Puigdemont, había razones para creer que la independencia no se iba a declarar. Al término del Pleno de anoche, Vila anunció que se iba del Ejecutivo de Puigdemont, después de haber vuelto a fracasar en una negociación. Vila es amigo de Puigdemont, era el único consejero moderado que quedaba después de que el pasado verano fuesen depurados todos aquellos que los independentistas consideraban unos tibios ante la independencia.
Vila ha mantenido contacto desde hace meses con la presidenta del Congreso, Ana Pastor, con la que guarda una gran amistad. Ella fue a su boda hace cuatro años cuando se casó con el cocinero italo-brasileño Rafael Vertametti. En los últimos días, su papel ha sido básico en las negociaciones con Moncloa para evitar la aplicación del artículo 155. Vila también puede ser el candidato a la Generalitat del PDeCAT si sus dirigentes son inhabilitados. Minutos después de anunciar su dimisión, Vila ofreció algunas explicaciones. Se marcha del Ejecutivo catalán porque considera que "la vía de diálogo y la mediación" que siempre ha defendido, "nuevamente, ha quedado deslegitimada" y sus planteamientos han sido "desautorizados por la realidad".
En una declaración remitida a los medios, el ex conseller asegura: "He procurado servir al presidente con honestidad, lealtad y sinceridad en circunstancias bien difíciles y ahora son sólo razones de conciencia personal las que me han llevado a dimitir". Vila condena "absolutamente la imposición" del artículo 155, "pero este acto violento contra la democracia y las instituciones del autogobierno de Cataluña no justifican tomar por el camino de en medio".
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