Chaves defiende la apuesta por la recuperación de la salina tradicional

El Consejo de Ministros aprueba un decreto que regula la producción artesanal de sal, que podrá rebajar su cloruro sódico hasta el 94% para competir con otros países

Manuel Chaves, ayer en la Salina San Vicente, en San Fernando.
Manuel Chaves, ayer en la Salina San Vicente, en San Fernando.
Amaya Lanceta / San Fernando

17 de noviembre 2011 - 01:00

Las salinas artesanales españolas sacan unas 5.000 toneladas de sal -entre sal virgen y flor de sal- al año. Con el cambio de normativa que permite que el producto rebaje el cloruro sódico del 97% al 94%, podría aumentar hasta las 40.000 o las 50.000 toneladas. Ésa es la cantidad que anualmente producen países como Francia y Portugal y a la que España podría llegar siempre que el mercado se presente favorable. Si las previsiones se cumplen, las explotaciones actuales aumentarían su producción, pero también podrían recuperarse salinas en desuso, explicó ayer el vicepresidente del Gobierno Manuel Chaves, que visitó las instalaciones de la Salina San Vicente de San Fernando, una de las cuatro en activo en la provincia, que apostó por el cambio de norma y que se verá beneficiada por ella, aun cuando en su caso sí llegan al porcentaje hasta ahora establecido.

En la provincia gaditana existen unas 5.300 hectáreas de salinas, pero sólo cuatro siguen funcionado, porque el resto está en desuso. "La nueva normativa puede hacer que se rehabiliten estos espacios, para convertirse en focos de empleo y desarrollo económico", apuntó el número uno del PSOE por Cádiz al Congreso. Tan sólo una cuarta parte del área de salinas recuperada significaría la puesta en marcha de 44 explotaciones, con más de 200 puestos de trabajo directos, más los indirectos por la diversificación de la actividad.

La limitación que la norma española ponía a las salinas tradicionales desde 1983 de que la sal marina debía tener un 97% de cloruro sódico, impedía que estas empresas españolas compitieran en igualdad con las explotadoras francesas, portuguesas o italiana. Aquí los salineros no podían envasar su producto y ponerlo en el supermercado y, sin embargo, podían venderlo a granel al extranjero que empaquetaba la sal y la podía distribuir en el mercado español sin trabas. A partir de ahora ya podrán hacerlo. Esto se refiere tanto a la producción de sal virgen como de la flor de sal, "muy cotizada en los mercados gourmet", matizó Chaves.

A esta actividad productora se suman otras como el ecoturismo; la educación ambiental -con la difusión del saber salinero-; la investigación con microalgas, que pueden aplicarse a la dermocosmética y a la alimentación; o la hostelería.

El candidato socialista quiso agradecer el trabajo de la Universidad de Cádiz (UCA) por ser ésta germen de la nueva normativa. Sus estudios e investigaciones sobre las salinas han propiciado esta nueva situación "que ayudará al desarrollo económico en la Bahía y en San Fernando". Demuestra, además, según sus palabras, la necesaria vinculación entre universidad y empresa.

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