Sólo un 8% de los malagueños en el extranjero podrá votar por correo

De las 46.145 personas de la provincia fuera del país, solicitan el sufragio unas 3.668

Un hombre deposita su voto en las urnas.
Un hombre deposita su voto en las urnas.
I. Montes Málaga

18 de diciembre 2015 - 01:00

Suponen un electorado importante que puede marcar el resultado de los próximos comicios a las Cortes Generales de 2015. No obstante, tan sólo un 7,9% de los malagueños residentes en el extranjero podrán votar, según los datos reflejados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Así, de las 46.145 personas de la provincia que viven fuera del país y están inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (Cera), se han aceptado 3.668 solicitudes. A este número habría que sumar los 314 votos presentados de aquellos residentes temporalmente en el extranjero.

Para poder ejercer su derecho a sufragio, según la reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General aprobada en 2011, estas personas deben estar en el Cera y rogar el voto: una vez que comprueban que están en el registro, han de solicitar que les envíen a su domicilio las papeletas.

Un proceso que a simple vista parece un camino de rosas pero que se torna en un entramado lleno de dificultades: información errónea en los consulados, problemas al realizar el ruego por la vía telemática o retraso al recibir las papeleras, entre otros. Así, más allá de los análisis que resaltan el "desinterés de la política entre los que se han ido fuera", la plataforma Marea Granate, colectivo de emigrantes españoles en el extranjero, resalta estos obstáculos como principales causas de la escasa participación de este electorado.

"El sistema actual se ha convertido en una carrera de obstáculos sin garantía, algo que hemos denunciado reiteradamente. Desde la implantación de la última ley electoral el porcentaje de voto ha descendido a menos del 6%. Pero no es que a los que emigramos no nos interese lo que ocurre en España, al contrario, sino que las trabas burocráticas y la desinformación son cada vez más numerosas", explican los responsables de la plataforma.

Las experiencias de los casos de los pasados comicios europeos de 2014 y los andaluces de 2015 dejan una estela de quejas y cifras que los emigrantes temen que se repita en esta cita electoral a nivel nacional. Los problemas burocráticos protagonizan las quejas, a los que se unen los "fallos institucionales". Así, de acuerdo con los resultados recogidos por Marea Granate, el principal motivo por el que cual los emigrantes no pudieron votar en estas citas fue el retraso en la recepción de las papeletas (51,6%) seguido de los problemas de inscripciones en los Consulados debidos "al cierre sin previo aviso del censo electoral" (20,6%). "Los que llevan poco tiempo en otro país no reciben la información y muchas veces el censo ya está cerrado. Además, hay una gran cantidad de gestiones que hacen falta para inscribirse, al margen del proceso para rogar el voto", explica Bernabé López, quien lleva en Alemania desde el pasado 30 de enero.

Ante esta situación, la organización puso en marcha una iniciativa para "buscar donantes de voto". #RescataMiVoto tiene como objetivo poner en contacto a emigrantes españoles "que quieren votar y no pueden debido a que no han superado las trabas burocráticas" con personas "que sí pueden votar pero no quieren". Es el caso de Benjamín Obiang, que donará su voto, o Beatriz G. Márquez, emigrante andaluza que reside en Estados Unidos y no podrá regresar a España para la cita con las urnas. Su voto será uno de los más de 3.000 ya rescatados por la iniciativa.

"Ambos, de la misma Comunidad, recibirán un email y a partir de ahí el proceso se hace de forma privada entre las dos personas: el emigrante le dice al donante por quién votar. De esta forma, un abstencionista voluntario en España, podrá donar su voto para que un abstencionista forzoso, el emigrante, ejerza su derecho y su voto cuente", argumenta el colectivo.

Según los datos de Marea Granate sólo 115.055 de los 1.875.212 españoles registrados como residentes ausentes pudieron rogar el voto; es decir, el 6,13% del censo. Por ello, con esta iniciativa, la plataforma pretende que se repitan las cifras de abstención que en pasados comicios: en las elecciones europeas de 2014 tan sólo un 1,84% del censo del CERA -que ascendía a 1,7 millones- pudieron ejercer el sufragio; mientras que en la cita andaluza del 22 de marzo esta cifra ascendió a poco más del 3,8%. "Sólo hay que ven que entre las elecciones generales de 2008 y las de 2011 se produjo un descenso de 300.000 sufragios y se alcanzó en el CERA una abstención del 95% en los últimos comicios generales", sentencian los responsables de Marea Granate.

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