Irene García | Secretaria provincial del PSOE “Meter miedo con que el PSOE no defiende la unidad de este país es una salvajada”

  • “Los socialistas no vamos a disfrazarnos de lo que no somos. La gente nos conoce y tenemos que intentar seducirla”

  • "La gestión del gobierno municipal de Cádiz ha sido nula, sin un solo proyecto para la ciudad”

  • "Juan Marín no me ha decepcionado. Lo conozco bien y todo lo que ha hecho era de esperar”

Irene Garcia, fotografiada en la entrada de la sede provincial del PSOE, en Cádiz. Irene Garcia, fotografiada en la entrada de la sede provincial del PSOE, en Cádiz.

Irene Garcia, fotografiada en la entrada de la sede provincial del PSOE, en Cádiz. / Lourdes de Vicente

Esta serie De urna en urna concluye hoy con la entrevista a la secretaria general del PSOE de Cádiz, Irene García, al ser esta formación la más votada en el cómputo de las últimas europeas, municipales y generales celebradas en esta provincia. A menos de cuatro días de que arranque la primera de las campañas electorales que se avecinan, la dirigente socialista defiende la esencia de su partido, un PSOE que, subraya, “no se va a disfrazar de lo que no es porque los ciudadanos ya nos conocen”.

–Vienen unas municipales, que son las elecciones más cercanas a los ciudadanos. Pero antes hay que pasar el mal trago de unas generales...

–No, no son un mal trago. Es más, creo que en el escenario político actual estas generales nos van a colocar en una posición aún mejor de cara a las municipales. Tenemos argumentos de sobra para defender un proyecto, el del actual Gobierno de Pedro Sánchez, que ha sido muy distinto al que había antes, especialmente para esta provincia. Ese borrador de Presupuestos Generales del Estado desgraciadamente no aprobado tenía una identidad gaditana muy importante, con muchas cuestiones que llevábamos tiempo reivindicando desde Cádiz.

–¿Cuál es el principal adversario del PSOE en estas elecciones?

–La abstención. En estas elecciones se van a plantear dos modelos muy distintos de proyectos ideológicos y nosotros no vamos a disfrazarnos de lo que no somos. Nosotros somos el PSOE, un partido de izquierdas que apuesta por un modelo político basado en la igualdad, la cohesión y el apoyo a las familias con más dificultades. Los ciudadanos ya nos conocen y ahora debemos tener la capacidad de seducirlos para que confíen en nosotros.

–El PSOE insiste en esa llamada a la participación pero ¿qué más pueden hacer? Porque ese llamamiento ya lo reiteraron en la campaña de las andaluzas.

–En las andaluzas hubo un exceso de confianza. Se daba por sentado que Susana Díaz seguiría presidiendo la Junta. Ahora la gente de izquierdas ya sabe que no se puede confiar y que su voto es muy importante. Además, el nuevo Gobierno trifachito de Andalucía ya está empezando a enseñar la patita. De momento están muy comedidos, sin tomar decisiones que perjudique a su electorado, pero ya está dando claras muestras de lo que podría ocurrir si no hay ahora una alta participación en las urnas.

–Entiendo que se refiere en parte a la irrupción de Vox en Andalucía. ¿Comparte usted el mensaje del miedo a ese partido que viene reiterando la izquierda?

–Cada vez dan menos miedo, conforme se va conociendo su programa. En el Parlamento andaluz está claro que Vox no viene a tranquilizar la vida política sino todo lo contrario. Están tirando con todo lo que tienen y condicionado los acuerdos de la Junta. Debería de haber una movilización mayor en estas elecciones para que no sean ellos quienes condicionen la gestión de un Gobierno central. Creo que Vox es un mal para la democracia, para la igualdad y la cohesión en nuestro país y para eliminar la brecha de diferencias entre quienes tienen y quienes no tienen. Es un mal de Europa al que hay que poner un muro de contención entre todos. Lo raro es que esta evidencia no la tenga el PP, que debería no compartir ninguno de los principios que Vox está promulgando en Andalucía.

–¿Ha empezado ya a echar de menos a dirigentes como Ruiz Boix, González Cabaña o Miriam Alconchel en las listas del PSOE?

–No puedo echarlos de menos porque ninguno de ellos está fuera del partido. Además, están participando activamente en esta precampaña. En su momento consideramos en el PSOE de Cádiz que había que hacer un refuerzo de la candidatura, pero yo pasé página el 18 de marzo, el día después del comité federal que aprobó las nuevas candidaturas. Las listas que están aprobadas son las de todos los socialistas gaditanos y ya estamos trabajando todos juntos para sacar el mejor resultado posible.

–¿Qué siente una secretaria general del PSOE cuando su propuesta de candidaturas es cambiada totalmente por la dirección federal?

–Yo ya trasladé mi opinión en su día y no tengo más que añadir. Insisto: yo no me sentí deslegitimada pero la militancia sí se que se sintió dañada con aquella decisión, sobre todo por el cambio de criterio. Los nuevos estatutos del PSOE impulsaban un proceso distinto de aprobación de las listas para incitar más a la participación de la militancia. Eso fue lo que se hizo en Cádiz. Y después en Madrid se cambió el criterio, eso no fue explicado y de ahí el desconocimiento general.

–¿Qué le aporta Grande-Marlaska al PSOE de Cádiz?

–Muchas cosas. Y estoy muy agradecida al partido por permitirnos contar con un candidato de tanta relevancia. De Marlaska me llama la atención que él mismo reconoce sin problemas que es un cunero. Ahí no se esconde. Pero también es verdad que la aceptación que tiene en la sociedad civil está siendo muy importante. La gente reconoce que ha sido una pieza clave para que haya cambiado la imagen del Campo de Gibraltar y, por extensión, de la provincia. Antes sólo se hablaba de inmigración y narcotráfico y había una situación general de impunidad. Ahora eso ha cambiado, en especial gracias a la implicación y la sensibilidad del ministro.

–Todos los partidos han incluido desde siempre a cuneros en sus listas pero el PSOE de Cádiz se lleva la palma, sobre todo en unas generales. ¿Son ustedes los mejores o es que en Ferraz les toman por el pito del sereno?

–Creo que Cádiz necesita que haya gente de fuera que esté comprometida con esta provincia. Y que venga el ministro del Interior a encabezar una candidatura no es cualquier cosa. Su compromiso personal y su implicación es muy grande.

–¿Qué le parece que la dirección federal haya dejado caer que también elegirá a los candidatos a presidir las diputaciones?

–No creo que Ferraz haya dicho eso porque supondría vulnerar los estatutos del partido. Ahora no se puede proclamar un candidato a la Diputación antes de las elecciones. Todo esto incrementa la confusión y las suspicacias. Lo que sí sé es que cuando llegue el momento presentaré mi candidatura a la Presidencia de la Diputación. Y para no serlo tendría que haber mucha gente en el PSOE que no esté de acuerdo con mi candidatura.

–¿Y habrá integración en el Grupo Socialista de la Diputación? Porque no la hubo ni en la lista de las andaluzas, ni en las de las generales.

–No estoy de acuerdo con eso. No es cuestión de integración o no integración. Yo fui elegida secretaria general del partido hace poco con más del 90% de los apoyos, y el comité provincial que salió elegido no es de integración, sino el de la mayoría de los socialistas de la provincia. Que una minoría hable de integración en un proyecto que tiene un apoyo tan amplio de la militancia creo que no tiene cabida. Desde siempre he renunciado a las familias, las cuotas y los porcentajes en mi partido.

–¿Influirá el resultado de las generales en las municipales?

–Hay multitud de normas de los manuales de política que han saltado por los aires en los últimos cuatro años. La situación política de España, por ejemplo, sí influyó en las andaluzas. Todas las elecciones tienen su propia impronta pero la política es un estado de ánimo y todo influye a la hora de votar.

–¿Habrá un referéndum de independencia en Cataluña si sigue gobernando Pedro Sánchez, como alertan otros partidos?

–Estoy convencida de que el Gobierno de Pedro Sánchez, como ha hecho hasta ahora, va a hacer una defensa a ultranza de la unidad de este país. Y en estos últimos días se han hecho algunas afirmaciones en las que algunos hasta se atreven a trasladar la imagen de que somos un partido no constitucional. Y meter miedo con el mensaje de que el PSOE no defiende la unidad de este país me parece una salvajada y una falta de respeto, con todo lo que nuestras siglas han hecho por nuestro país y por la Constitución.

–¿Se ve usted negociando con Ciudadanos algún pacto en la provincia tras las municipales?

–Nosotros somos un partido de gobierno, estamos dispuestos a hablar con todos, pero prefiero esperar a que los ciudadanos se pronuncien en las urnas. Ciudadanos se ha convertido en la muleta del PP y cada vez tiene menos apego social por su papel en Andalucía. Ciudadanos tiene la capacidad de decir la misma cosa y la contraria el mismo día y en el mismo espacio temporal.

–¿Le ha decepcionado Juan Marín?

–Sinceramente, no.

–Porque fue su socio en Sanlúcar durante ocho años.

–Por eso lo digo, porque lo conozco bien. Todo lo que ha hecho era de esperar.

–¿Qué le pareció la reciente reunión del Consejo de Gobierno de la Junta en su Sanlúcar?

–Me causó una profunda decepción. Por un lado me alegra que Moreno Bonilla me haya copiado al plantear reuniones itinerantes de la institución que preside. Yo hice lo mismo con los plenos de la Diputación y Javier de Torre, cuando era subdelegado del Gobierno, dijo que estábamos cometiendo una irregularidad e incluso quiso anular aquellos acuerdos plenarios. Y aunque acercar las instituciones a los ciudadanos está bien, a ese Consejo de Gobierno le faltó adoptar acuerdos, como un compromiso serio con la ITI, o ese plan especial de empleo para Cádiz que prometió José Ortiz en la campaña de las andaluzas, y al presidente le faltó visitar el Ayuntamiento. Fue un Consejo de Gobierno vacío de contenido. Y en cambio el Gobierno andaluz montó una especie de fiesta privada en uno de los grandes restaurantes que hay en Sanlúcar.

–Si se repitieran los resultados de 2015, ¿defendería usted que el PSOE entrara ahora sí en el gobierno municipal de Cádiz?

–Nosotros salimos en todas partes a ganar y a obtener la Alcaldía. En 2015, y tras un amplio e intenso debate interno, apostamos por un cambio de gobierno. Y hoy vemos que la gestión del actual gobierno municipal ha sido nula, sin un solo logro para la ciudad.

–El problema del PSOE provincial es que en 2015 dejó el listón muy alto, con hasta 25 alcaldías.

–Pues estoy convencida de que vamos a mejorar nuestros resultados, sobre todo porque lo hemos hecho muy bien en aquellos sitios donde tuvimos la posibilidad de gobernar sin haber ganado las elecciones, como por ejemplo en Jerez, y también porque ha habido un liderazgo clarísimo de alcaldes que debutaron en 2015, como los de San Fernando, Rota, Sanlúcar...

–¿Qué piensa de la reciente polémica en torno al alcalde de El Puerto, David de la Encina?

–Fue una metedura de pata grande que ha sido malinterpretada. Él solicitaba mayor flexibilidad, pero nunca dejó de trabajar y lo ha demostrado. Solicitar esa flexibilidad no es una barbaridad pero no comparto la forma en que lo planteó.

–¿No incumple sus estatutos el PSOE al presentar como candidato en San José del Valle a un alcalde que será juzgado por un delito continuado de prevaricación?

–No. Los estatutos marcan que es la dirección federal la que tiene que plantear este tipo de cuestiones. No es competencia nuestra. Ahora bien, yo ya he ido personalmente a respaldar al alcalde y volveré a hacerlo. Porque intentar judicializar la gestión municipal no debe frenar el desarrollo de un pueblo. Y allí el único condenado ha sido el PP por impulsar una moción de censura ilegal pese a las advertencias del secretario del Ayuntamiento.

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