El rojo de la suerte de Pedro Sánchez

El candidato a La Moncloa pone fin a la jornada en Torremolinos El cabeza de cartel socialista cree que votar a Ciudadanos o a Podemos el domingo es "mantener cuatro años más a Rajoy"

Pedro Sánchez y Susana Díaz, anoche, en el mitin de Torremolinos.
Pedro Sánchez y Susana Díaz, anoche, en el mitin de Torremolinos.
Elisa Moreno Torremolinos

18 de diciembre 2015 - 01:00

Dicen que estrenar algo rojo da buena suerte para empezar el año con buen pie. Y otros, que el azul, el naranja y el morado son colores complementarios. Al menos así lo cree el candidato socialista a la Moncloa, Pedro Sánchez, quien se adelantó a la noche del próximo 31 de diciembre para estrenar jersey rojo. "Veo mucho rojo en esta sala, así que vamos a poner algo rojo al frente de La Moncloa el próximo domingo", manifestó. Era el único cabeza de cartel que quedaba por visitar Málaga en plena campaña electoral y ha apurado hasta el último día para clausurar la jornada en Torremolinos en un guiño al cambio de Gobierno producido en la ciudad en las pasadas elecciones municipales tras más de veinte años en manos de los populares.

Sánchez se sintió en su salsa, vitoreado y aplaudido por alrededor de 3.000 asistentes, según la organización, e incluso piropeado en algunos casos. "Me encanta la interactividad y espontaneidad de los andaluces", resaltó. Con apenas media hora de retraso, el líder de los socialistas se abría paso en el auditorio municipal Príncipe de Asturias, sin pausa pero sin prisas, o más bien haciéndose de rogar, saludando a militantes y simpatizantes e incluso fotografiándose con aquellos que así se lo requerían, para poco después mostrarse convencido de que su partido ganará las elecciones el próximo 20 de diciembre "con la fuerza del socialismo andaluz". En esta línea, Sánchez insistió en que sólo si gana el PSOE habrá cambio en este país, porque "si suman el PP de Mariano Rajoy y Ciudadanos con Albert Rivera habrá más derecha, y si resta Podemos a la izquierda, habrá más derecha".

Tampoco faltaron guiños al cara a cara del pasado lunes con el presidente en funciones, Mariano Rajoy. "En el debate dije algunas cosas que a la derecha le ha molestado y yo lo que dije fue lo que piensan millones de españoles", comentó.

Bajo el denominador común de reivindicar un cambio al frente de La Moncloa, sus principales armas fueron contra los tres principales partidos rivales, los cuales considera dispuestos a pactar en contra del PSOE. "Por un lado está Podemos, que por tal de que no gobierne el partido socialista está dispuesto a que gobierne el PP, y luego está Ciudadanos, que no es ni de izquierdas ni de derechas, o sea que es de derechas", recalcó.

Entre tanta crítica, también hubo tiempo de nuevas promesas. En la línea del discurso adoptado por el PSOE a lo largo de la última semana de campaña, Sánchez se comprometió a derogar la reforma laboral impulsada por el PP, aseguró que si llega a convertirse en el próximo presidente del Gobierno derogará la Lomce para llegar a un nuevo acuerdo con la comunidad educativa y que impulsará de nuevo la negociación colectiva.

El candidato a La Moncloa estuvo acompañado por el alcalde del municipio, José Ortiz, el presidente de los socialistas en Málaga, Miguel Ángel Heredia, y la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, quien basó el grueso de su discurso en resaltar los derechos sociales, los cuales asegura aún siguen vigentes en Andalucía, entre los que destacó la educación, la sanidad y la dependencia. "Tenemos una sanidad pública que es capaz de quitar un tumor a una persona a la vez que está tocando un saxofón", señaló.

Por último, y ente tanto debate para discernir ente vieja y nueva política, Díaz defendió la candidatura de Pedro Sánchez y abogó por una mayoría en las urnas este domingo. "Hay que sacar a Rajoy de La Moncloa sí o sí", manifestó la presidenta, quien agregó que "hay partidos a los que les preocupa más cómo van a quedar ellos y si van a tener más posibilidad o menos de decisión, pero solo hay una alternativa a Rajoy, lo demás es repartir el voto".

También el líder de los socialistas en la provincia, Miguel Ángel Heredia, se mostró en estos mismos términos. "Un voto a Ciudadanos o a Podemos es mantener cuatro años más a Rajoy", señaló en alusión a la división del voto procedente de la izquierda.

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