Elecciones del 25-M

La hora de los 'minis'

  • Partidos sin representación parlamentaria, como Vox o Podemos, tratan de hacerse un hueco mientras UPyD y Ciutadans esperan afianzarse como bisagras.

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PARA presentar una candidatura europea hay un requisito indispensable: el respaldo de al menos 15.000 firmas, que esta Semana Santa han tratado de recoger algunos partidos que no cuentan con representación parlamentaria. Entre ellos el del mediático juez Elpidio Silva, que, muy crecido por sus debates en tertulias televisivas, ha decidido pedir una excedencia y crear un partido para concurrir a las elecciones europeas. También otro personaje que se ha hecho popular como tertuliano polémico, Pablo Iglesias, ha creado el partido Podemos para lograr un escaño en el Parlamento Europeo.

Los dirigentes del PP y del PSOE manejan los mismos datos, sus sondeos indican más o menos lo mismo: puede ganar cualquiera de los dos y sea quien sea el vencedor la diferencia en escaños serán muy reducida; quizá la misma de ahora, uno. Sin embargo se producirá un crecimiento de los minis, de los partidos que hasta ahora se encuentran lejos de ser partidos de gobierno, y que sin embargo se acercan a su objetivo de serlo o de ser partidos bisagra.

Izquierda Unida no es exactamente una formación mini; lo fue en tiempos no lejanos pero la debacle del PSOE en 2011 provocó que se convirtiera en un partido con un número de escaños muy superior al de la legislatura anterior. Gobierna en coalición en la región más poblada de España, Andalucía, donde ha mantenido un conflicto con la presidenta Susana Díaz que ha hecho ganar puntos a la formación de Cayo Lara y Diego Valderas, y es incluso posible que la tensión vaya a más porque IU ha salido crecida del problema y con imagen de partido con una sensibilidad social por encima incluso de la legalidad.

Los nacionalistas tampoco son partidos considerados minis aunque en algunos casos su número de escaños en el Congreso es inferior al de algunos de los partidos de nueva hornada a los que se prevé importante crecimiento y por tanto influencia futura. Partidos como UPyD, Ciudadanos, Vox, o Compromís en Valencia. No se incluye Bildu en el grupo, que ni cuenta con origen democrático ni tampoco respeta las reglas del juego democrático. Tampoco Compromis es un partido al uso, como ocurre con la CUP en Cataluña. Se mueven en el terreno del insulto personal, las descalificaciones a los adversarios, amenazas, política de trazo grueso y declaraciones que entran de lleno en la inconstitucionalidad. Pero tienen su público en Cataluña y la Comunidad Valenciana, y las encuestas indican que tienen público entregado, y creciente, aunque juegan más en casa, en las autonómicas, que en las europeas del 25 de mayo.

UPyD es partido en alza, ya logró más escaños en las generales del 2011 que las que auguraban las encuestas, y esas encuestas advierten ahora que podría lograr aún mayor presencia en las instituciones, y desde luego con más escaños en el Parlamento Europeo que el que hoy ocupa el profesor Sosa Wagner, que repite cabeza de candidatura. Rosa Díez, dirigente que tiene más aceptación popular que la de la clase política, que en términos generales la considera excesivamente personalista y que acepta de mal grado, o no acepta, que dentro de su partido se discutan sus decisiones, ha tenido la inteligencia de potenciar su lista con Maite Pagazaurtundúa, un símbolo en el mundo de las víctimas del terrorismo, y que de esa manera da el salto a la política activa. Con esa iniciativa UPyD profundiza en su idea de que el gobierno de Rajoy, y el PP, no muestran suficiente sensibilidad hacia las víctimas, y esgrimen el ejemplo de la excarcelación de Bolinaga.

UPyD es uno de los partidos mini que puede convertirse en maxi en corto espacio de tiempo, se lleva votos de descontentos con Rajoy, pero también de descontentos con el PSOE de Rubalcaba. Sin embargo, el crecimiento de Ciutadans puede suponer un chasco para una Rosa Díez que aspira a lograr cuatro o cinco escaños.

Ciutadans es cada día más Ciudadanos, y su líder Albert Rivera ha logrado conectar bien con un amplio sector de la sociedad al que le atraen sus mensajes de centro derecha y sobre todo el empuje que demuestra en Cataluña en su posición inequívoca de españolidad. Es el único partido catalán que defiende que Cataluña forma parte de España, y además Rivera se expresa con brillantez. Ha salido del ámbito de Cataluña y ha lanzado redes fuera de España para ver si tiene opción de convertirse en el futuro en un partido nacional. Su estrategia ha sido buscar complicidades y apoyos en dirigentes desencantados de sus anteriores partidos -Joaquín Leguina, Antoni Asunción- así como personajes conocidos en diferentes ámbitos sociales, Javier Nart, Juan Carlos Girauta, el padre de Marta del Castillo, el cantante Francisco… que acuden a los actos de Movimiento Ciudadano o dan el paso al frente para formar parte de su lista europea, como es el caso de Nart y Girauta. Recorren las diferentes provincias en las que aparecen junto a personas representativas de las localidades en las que celebran sus actos y han llegado a acuerdos con alcaldes de listas independientes. Explica Rivera que su salto a la política nacional "dependerá en parte del resultado de las europeas", y confiesa que hasta el momento donde encuentra que Ciudadanos ha calado con fuerza es "en Cataluña porque de allí surgió, Valencia, Madrid y en dos provincias andaluzas, Sevilla y Málaga. Estamos creciendo pero hay que hacer la cosas sin precipitarse. Con una lista única para toda España, como ocurre en las europeas, es más fácil presentarse, pero convertirse en partido nacional es algo que hay que pensárselo muy bien".

Vox nació con mucha fuerza pero con el transcurso de las semanas se ha ido diluyendo su importancia, a pesar de que hace unos días anunció que incluiría en su lista europea a Ortega Lara, la figura que centró toda la atención cuando se presentó públicamente con personas que hasta ahora se habían visto muy próximas al PP. Aunque se pensaba que eran Ortega Lara, Ana María Velasco y Santiago Abascal sus máximos impulsores, los dos primeros símbolos entre las víctimas del terrorismo, lo cierto es que tras el nombre de Vox se encontraba el eurodiputado Alejo Vidal Quadras, que no repetiría en las listas del PP por su distanciamiento con el partido y el Gobierno de Rajoy. Las encuestas no le otorgan escaño a pesar del entusiasmo inicial, entusiasmo que preocupó en las filas de UPyD, porque la creencia generalizada era que la cantera de Vox estaba en los desilusionados del PP que pensaban dar su voto al partido de Rosa Díez.

Falta poco más de un mes para las elecciones europeas. Para PP y PSOE son de la máxima relevancia, de ellas depende en buena parte que logren un buen resultado en las municipales y autonómicas del año siguiente y que Rubalcaba pueda continuar al frente del partido. Pero también se juegan mucho esos partidos mini: para algunos puede ser el principio del fin o incluso no tener siquiera principio. Para otros, convertirse seriamente en partidos clave para futuros gobiernos.

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