Cayetana: a un paso del altar

La duquesa de Alba recibe en Ibiza a su prometido, Alfonso Díez, con el que pronto desvelará más detalles de su enlace.

Ricardo Castillejo

22 de agosto 2011 - 09:34

Será a principios de octubre (septiembre parece demasiado cercano) y tendrá lugar no en Ibiza, como se ha llegado a publicar en algunos medios de comunicación, sino en el Palacio de Dueñas, residencia habitual de la duquesa de Alba en una ciudad, la capital hispalense, donde ella pasa gran parte del año y a la que le unen importantes vínculos de cariño.

Son las últimas novedades que, extraoficialmente, circulan en torno a la "boda del año". Ésa que protagonizarán Cayetana Fitz-James Stuart y Alfonso Díez, y a la que, en principio, solo acudirán unos veinte o veintidós invitados, a saber, los hijos de la contrayente, los hermanos del novio y pocas personas más aparte de los inseparables Curro Romero y Carmen Tello, madrina del funcionario de la Comunidad de Madrid (el padrinazgo ha recaído sobre Carlos, primogénito y heredero del ducado de Alba) quien, por fin, podrá poner el anillo de casada en el dedo de la que no solo es la poseedora de la mayor cantidad de títulos nobiliarios de nuestro país sino, además, uno de nuestros personajes más queridos. Ambos oficializaran así una polémica unión en torno a la que, desde el principio, han circulado multitud de rumores los cuales, a pesar de los intentos de separarles -o poner en entredicho la naturaleza de sus sentimientos-, no han conseguido derrumbar una romántica relación que ha superado tanto la diferencia de edad que separa a sus integrantes como la distancia geográfica y, por supuesto, la clase social. Es más, incluso para borrar la sombra de duda que, acerca del patrimonio de la Casa, exis

tía, su matriarca ha repartido todos sus bienes -incluido el tercio de libre disposición-sobre sus herederos que, de esta forma, no han podido sino rendirse a la evidencia pues, por si fuera poco, Alfonso también ha renunciado, por escrito, a todos los derechos y beneficios que, como consorte, pudieran corresponderle.

Mientras, con la presencia en la isla pitiusa del prometido, la pareja tiene previsto, estos próximos días, aclarar muchos puntos que, en torno a esta cuestión, hasta ahora no han sido confirmados directamente por parte de los interesados. Detalles como quién diseñará el traje de la novia honor -y responsabilidad- que, según fuentes consultadas, recaerá en los creadores Victorio y Lucchino que, por otro lado, sí han aclarado cómo, la mencionada madrina, ya se han puesto en contacto con la firma para encargarle su vestido cara a la esperada fecha. En cuanto al traje de la novia, a pesar de que, desde V&L, no ha habido ninguna pronunciación al respecto, es lo más probable que, a este sello, le llegue el encargo -sino ha llegado ya- de realizar un especial trabajo para una de las clientas más fieles de estos referentes del sector. Precisamente por esa relación de confianza, los creadores conocen perfectamente el cuerpo y los gustos de la duquesa que, en los últimos tiempos, ha confiado en su admirado talento para ocasiones tan destacadas como la recepción a la que asistió en Inglaterra junto a Carlos de Inglaterra y su mujer, Camila Parker Bowles o la que, con posterioridad, se organizó para estos en España.

Respecto a la celebración ésta, en principio, se prevé sea oficiada por Ignacio Sánchez-Dalp, popular sacerdote muy cercano a la familia, y otro religioso de la sevillana Hermandad de los Gitanos, de la que, la duquesa, es benefactora. Allí, tras una sencilla homilía está previsto tenga lugar un íntimo almuerzo para el matrimonio contrayente, sus familiares y los amigos presentes. Sin embargo, algunas de las imágenes del evento sí podrán ser contempladas por todos pues, Cayetana -muy cercana siempre con el colectivo de los periodistas-, repartirá fotografías para aquellas revistas y periódicos que lo soliciten y, es posible, una vez transcurra todo, salga a las puertas de Dueñas para saludar a aquellos que quieran acercarse a compartir su dicha.

No olvidemos que, tras el fallecimiento, el 11 de mayo de 2001, del recordado Jesús Aguirre, el anterior duque de Alba, la duquesa quedó sumida en una profunda depresión por la pérdida de, según sus palabras, su "alma gemela" triste acontecimiento que superó, muy poco a poco, gracias a una naturaleza tan fuerte que, superados los ochenta, hasta fue capaz de recuperarse de esa intervención gracias a la que dejó atrás la hidrocefalia que, en 2009, mermó considerablemente sus facultades físicas. Lejos de amilanarse, Cayetana cogió el "toro por los cuernos" y le echó un pulso a la vida del que ha salido, a las pruebas nos remitimos, más que victoriosa. Así, recuperada la salud, el gran corazón de nuestra protagonista late al ritmo de ese amor bajo el que disfruta de una nueva juventud y con el que ha recuperado las ganas de reír, salir, viajar... Es solo el principio de una historia con un final feliz cada vez más cercano.

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