Humor sin sentido del mismo

Cuando las parejas de cómicos no se aguantan

  • La mala relación entre Juan Muñoz y José Mota ha quedado traslucida por las recientes declaraciones del primero, como ya les pasó a Lussón y Codeso, que dieron pie a la película 'Muertos de risa'

Santiago Segura y el Gran Wyoming en 'Muertos de risa' Santiago Segura y el Gran Wyoming en 'Muertos de risa'

Santiago Segura y el Gran Wyoming en 'Muertos de risa' / EFE

Las bofetadas de señorito arrogante que Alfonso Lussón le arreaba en cada actuación a Manolo Codeso (primo de otro cómico, Manolo Codeso, nacido en Cádiz y ya fallecido) eran el gag principal de la pareja. El rico estúpido y el mayordomo resignado. El clown y el augusto, roles de siempre de los payasos.

Lussón abofeteó a Codeso durante diez años, del 76 a la Nochevieja del 86, en la que se quejaron en antena de aparecer pasadas las cuatro. “Un poco más y salimos en el especial del año que viene”, ironizaron con mala cara. Al poco se separaron, hartos de aguantarse. Quisieron retomar el trabajo juntos en 1989 pero cuando comezaron las privadas Lussón comenzó a salir de nuevo en solitario junto a las Mamachicho de T-5, sin nadie para endiñarle con la mano abierta. Murió en 2006 y pudo ver la película de Álex de la Iglesia, Muertos de risa, comedia con tintes de terror que llevaba al extremo la mala relación de dos cómicos que han de hacer reír con su propio drama personal de no aguantarse el uno al otro.

En la cinta de 1999 en la que Santiago Segura y el Gran Wyoming remedaban a Lussón y Codeso conduciendo a la autoaniquilación, el público quería ver a otra pareja mal avenida: Martes y Trece. En este caso el hartazgo vino de sobreexposición.

Josema Yuste y Millán Salcedo se reunieron precisamente en la Nochevieja del 86, tras el fiasco el año anterior en el que los miembros del trío (que completaba Fernando Conde) actuaron cada por su lado. Se reconciliaron para recuperar al público. En lugar de un número previsto con un borrego que no apareció optaron por improvisar con una llamada al programa de Encarna Sánchez. El pelotazo les llevó a ser los mejor pagados y más vistos. TVE les exigió además de hacer el especial de Nochevieja una entrega semanal por 200 millones de pesetas.

Eso sucedía en el esplendoroso 92 y cinco años después, y aunque sólo se veían para los sketches del 31 de diciembre, Martes y Trece anunciaba su separación (Adós se llamó el programa). Fue tal la tirria mutua, diríamos que más de Josema contra Millán, que se llevaron durante muchos años tolerándose poco salvo por compromisos.

Juan Muñoz acaba de desahogarse en Semana sobre su mala relación con José Mota, al que tilda de mala persona, interesado y moverse sólo por el dinero. En 2007 Mota hacía su primer especial en TVE tras 22 años como Cruz y Raya, desde que se conocieron en la mili y animaban poco después la noche de las últimas salas de fiesta madrileñas.

A Mota le ha ido muy bien sin su ‘cruz’ y de vez cuando ha pedido la colaboración del que fue su amigo aunque ya se observaba que la relación no era la deseable. Los celos por el triunfo de uno han llegado a estallar al otro.

Para una relación prolongada, en cualquier ámbito, siempre es aconsejable que cada miembro tenga su propio mundo. Es lo que permite a Carlos Faemino y Javier Cansado compartir escenarios al cabo de 40 años. Tip y Coll estuvieron casi 30 años juntos pese a sus claras diferencias políticas. En 1967 se unieron ya maduros. Fueron maestros en saber complementar al otro.

De las parejas de Nochevieja nos quedan los Morancos. Son hermanos, lo que facilita aguantar en los malos momentos. También llevan casi 40 años. Jorge y César Cadaval forman una pareja natural como si fueran uno solo. El buen humor les habrá servido muchas veces para aguantarse.

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