fraude de subvenciones

Bueno Lidón y dos catedráticos de Electrónica, entre los 13 investigados

  • El dinero que se pagaba a AICIA “no se destinaba en su totalidad a la finalidad de las ayudas”

Una reciente visita de la Consejería de Justicia a los juzgados de Sanlúcar la Mayor.

Una reciente visita de la Consejería de Justicia a los juzgados de Sanlúcar la Mayor. / C. J.

La investigación del presunto fraude por las subvenciones de 16,5 millones ha provocado la imputación del consejo de administración de Green Power Technologies y de la Asociación de Investigación y Cooperación Industrial de Andalucía (AICIA). En total hay 13 investigados, además de las dos personas jurídicas, y entre ellos destacan el ex presidente de El Monte José María Bueno Lidón y los catedráticos de Ingeniería Electrónica Juan Manuel Carrasco Solís y Eduardo Galván Díez.

La imputación de Bueno Lidón se produce en su condición de consejero de Green Power y presidente de la junta directiva de la AICIA, siendo el administrado de derecho y responsable de ambas personas jurídicas.Los dos catedráticos son los principales investigados, como “presuntos artífices y responsables directos de las actividades fraudulentas llevadas a cabo”, según precisa el juez en el auto de imputación.

El presidente de Green Power, Juan Manuel Carrasco, adscrito al grupo de Tecnología de Potencia del Departamento de Ingeniería Electrónica de la Universidad de Sevilla –que ha intervenido en los proyectos bajo sospecha–, habría participado directa o indirectamente en las órdenes de contratación del personal de AICIA, así como los proyectos que se realizaban, siendo responsable además de definir el “techo de horas y presupuestos presuntamente fraudulentos”.

En el auto, el magistrado indica que el dinero que pagaba a AICIA “no se destinaba presuntamente en su totalidad a la finalidad de las ayudas, sino que era destinado” por orden de los dos catedráticos “a disposición de la empresa” y en este sentido “hay indicios de que ese dinero de ha utilizado en otros desarrollos técnicos distintos al proyecto originario”.

El Grupo de Tecnología de Potencia del Departamento de Ingeniería Electrónica es el que participaba en los proyectos de Green Power, y en la mayor parte de los proyectos el investigador principal que figuraba era Juan Manuel Carrasco, quien además adoptaba junto a Eduardo Galván las “decisiones técnicas y económicas de los contratos firmados” entre Green Power Technologies y la AICIA.

Entre los investigados, también figuran otros directivos de la empresa sevillana que, según el instructor, intervinieron en el presunto fraude de subvenciones dando las “instrucciones oportunas para el supuesto maquillaje de los proyectos ante la inspección que se iba a realizar por la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude(OLAF)”.

Otros investigados estaban encargados de las justificaciones técnicas de los proyectos en Green Power, y uno de ellos creó incluso un “documento Excel donde se imputaban las horas a los trabajadores de forma rudimentaria”, dando permiso para justificar "más o menos horas a un proyecto”.

Los correos electrónicos intervenidos muestran cómo se “inflaban” los gastos

Durante la investigación del presunto fraude en las subvenciones recibidas por Green Power Technologies han resultado claves los correos electrónicos intervenidos a los directivos y trabajadores de la empresa, unas pruebas que según el instructor muestran las irregularidades respecto a cómo se “inflaban los gastos”.

El juez cita en concreto un correo fechado el 14 de febrero de 2012 y remitido por el subdirector del departamento de desarrollo en el que se “observa una manipulación ante el desfase entre los gastos presupuestos y los gastos incurridos”, al tiempo que se hace una alusión a la subcontratación de la AICIA. Este correo y otros confirman que “se justificaban materiales por un importe que permitiera alcanzar el presupuesto aprobado con independencia de que el material se hubiera utilizado en el proyecto o no”.

Se han detectado intercambios de correos entre los encargados de la justificación económica de los proyectos y el director general de Green Power para ver “cómo preparan las hojas de Excel con las horas de los trabajadores”.

Y también se han intervenido mensajes con archivos Excel para “cuadrar las tablas de reparto de horas mensuales con las de control general” y en los que exponen las dificultades que estaban encontrando para cuadrarlas. En ese correo, prosigue el instructor, se incluyen expresiones que “evidencian la actividad de maquillaje sobre el reparto de horas que pretenden manipular”. Así, una trabajadora explica que lleva muchas horas dándole vueltas a las tablas de horas y “es imposible cuadrarlas” y añade que es “para volverse loco...”

En un ordenador fueron hallados documentos denominados “contabilidad Analítica” con distinta numeración que, según la OLAF, sería en realidad de “una contabilidad ficticia creada para justificar los gastos declarados y para ser presentada durante el control in situ efectuado por la secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (SETSI)”.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios