Inmigración

Teresa Rodríguez denuncia por un delito de odio a la presidenta de Vox Madrid

  • Su convocatoria ante un centro MENA pretendía copar los espacios informativos electorales

  • “Vulnera el derecho de los menores a su libre formación y pone en peligro su socialización”

Concentración de Vox ante un centro de menores no acompañados Concentración de Vox ante un centro de menores no acompañados

Concentración de Vox ante un centro de menores no acompañados

La portavoz de Adelante Andalucía en el parlamento andaluz, Teresa Rodríguez, denunció este martes en la Fiscalía de Sevilla un presunto delito de odio cometido por la presidenta de Vox Madrid, Rocío Monasterio, por convocar una rueda de prensa y  concentración frente a un centro de Menores no Acompañados (MENA) en el barrio de la Macarena de Sevilla.

En su denuncia, Rodríguez indica que “las frases pronunciadas por Rocío Monasterio tienen un claro contenido racista y xenófobo, siendo el único motivo que los menores son extranjeros. Es decir, se trata de una cuestión racial”.

“Presentan a los menores y a la inmigración como un problema vinculado a la delincuencia y, especialmente, atribuyen a dichos menores acogidos en dicho centro un incremento de la delincuencia en la zona de Sevilla en la que se ubica“, recoge la denuncia, en la que Teresa Rodríguez se identifica como denunciante y como víctima.

Según Teresa Rodríguez, Monasterio y la candidata al Congreso de los Diputados por la provincia de Sevilla, Reyes Romero, celebraron el lunes un acto de campaña en las puertas de un centro de acogida de Menores Inmigrantes no Acompañados (MENA). Al acto “asistieron algunos y simpatizantes de la citada formación con el fin de copar, entre otros, los bloques electorales de los medios de comunicación públicos, entre ellos la Radio Televisión de Andalucía y Televisión Española”.

Las declaraciones realizadas por Monasterio “constituyen una clara incitación al odio y resultan especialmente contrarias al derecho a la libre formación de la personalidad de los menores, consagrado en el artículo 10 de la Constitución española. La exposición pública del lugar en el que están alojadas estas personas menores de edad supone, per se, un perjuicio grave a su tratamiento social y pone en peligro su correcta socialización, promoviendo el rechazo del entorno en el que se sitúan”.

“Incluso se le relaciona con robos con violencia, lesiones y  violaciones, y todo ello en la puerta de su domicilio“.

Recuerda la denuncia que “no es la primera vez que se solicita por parte de entidades sociales de Sevilla la protección por parte de la Fiscalía de estos menores”, pero las acciones “lejos de remitir, persisten”.

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