Pura Raza Española

El Supremo cierra el caso del semental que procreaba 60 ejemplares al año

  • Las nuevas herramientas informáticas demostraron que los hijos inscritos no eran de pura raza 

  • A sus 23 años, Marcador empezó a “procrear de forma desaforada” 

Caballos de pura raza, durante una exhibición en el salón SICAB Caballos de pura raza, durante una exhibición en el salón SICAB

Caballos de pura raza, durante una exhibición en el salón SICAB / Antonio Pizarro

El Tribunal Supremo ha puesto fin a uno de los casos más llamativos de suplantación de sementales de Pura Raza Española (PRE): un ejemplar llamado Marcador que, después del “más absoluto de los ostracismos” empezó en 2006, con 23 años, a “procrear de forma desaforada” y tuvo más de 60 hijos al año.

El alto tribunal no ha admitido a trámite el recurso de un comprador sevillano que intentó desviar la responsabilidad extracontractual a la Asociación Nacional de Criadores de Caballos de Pura Raza Española (ANCCE), a la que reclamó 150.000 euros de indemnización. El Supremo no aprecia interés casacional y confirma en todos sus extremos la sentencia emitida en 2016 por la Sección Octava de la Audiencia de Sevilla, que desestimó la demanda del comprador contra ANCCE.

Marcador, a sus 23 años, empezó en 2006 a dar una descendencia de más de 60 ejemplares por año, con la particularidad de que la inmensa mayoría eran de capas diluidas, según la ANCCE.

Tras una investigación, ANCCE demostró que el “caso Marcador” era un fraude, en el que un caballo tordo fue suplantado por un ejemplar de capa cremella, que curiosamente falleció cuando el delegado veterinario de la zona le iba a realizar una comprobación fenotípica.

El demandante, Antonio G.S., adquirió en 2009 los potros Ecijano, Espartaco y Estusiástico, que se decían hijos de Marcador.

Sin embargo, las nuevas herramientas informáticas implantadas por la ANCCE demostraron que Marcador había sido suplantado por otro caballo. En concreto, se demostró que el genotipo de este ejemplar no era compatible con sus progenitores. 

Se inició un proceso penal por estafa y falsedad documental que quedó archivado “pero no porque el hecho base de la denuncia, la sustitución de un ejemplar PRE por otro que no lo era no fuese cierto y real, sino por no poder determinar quien fue quien lo cometió ni exactamente cuando se produjo”, según la sentencia de la Audiencia, a la que ha tenido acceso este periódico.

En la resolución ahora confirmada por el Supremo, la Audiencia sevillana rechazó “culpa o negligencia alguna” por parte de ANCCE. Todo lo contrario: fue una víctima más y “fue ella, precisamente, quien ha intentado que dicha acción no quedara impune, actuando como debía para la conservación del patrimonio nacional constituido por la raza equina PRE”.

En su página web, ANCCE ha expresado su satisfacción por el hecho de que se haya cerrado “de forma definitiva un triste capítulo de quienes intentaron valerse del engaño en beneficio propio”.

“Desde que ANCCE tomó la responsabilidad de la gestión del Libro Genealógico del PRE en 2007, heredó una serie de problemas registrales, entre los que destacó, de manera singular, la supuesta producción” de este semental, recuerda la asociación.

ANCCE optó por dar de baja en el registro tanto al ejemplar como a sus descendientes, lo que originó inicialmente un número importante de quejas por parte de los ganaderos afectados e incluso por los promotores de la suplantación, quienes trataron de crear una plataforma de damnificados.

ANCCE ha ido ganando los diferentes pleitos y ahora, con la inadmisión del recurso en el Supremo y la condena en costas al demandante, “se cierra de forma definitiva el caso Marcador, afirma la asociación.

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