España refuerza su papel internacional en la transición energética

Asume la vicepresidencia de Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) con un compromiso financiero renovado para impulsar las energías limpias a escala global

Foto de los participiantes durante la clausura de la reunión celebrada en Abu Dhabi.
Foto de los participiantes durante la clausura de la reunión celebrada en Abu Dhabi. / M.G.

España acaba de asumir la vicepresidencia de Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) en el marco de la 16ª Asamblea del organismo, que se acaba de celebrar en Masdar, en Abu Dabi. La delegación española está encabezada por el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, y llega acompañada de un compromiso financiero renovado para impulsar las energías limpias a escala global.

La vicepresidenta del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, subrayó que España “va a incrementar su contribución a esta institución multilateral que apuesta por el multilateralismo y la defensa de las renovables como un vector de oportunidad, empleo y bienestar”. Aagesen defendió además el papel de las energías renovables no solo como herramienta frente a la crisis climática, sino también como garantía de acceso universal a la energía.

Durante la Asamblea, considerada el principal foro internacional para el impulso de las renovables, España tendrá una participación especialmente activa. El Gobierno destacará los avances del sistema eléctrico nacional —con las renovables cubriendo el 57% de la demanda el pasado año— y defenderá la aceleración de la transición energética como motor de crecimiento económico, seguridad energética y autonomía estratégica.

Estrategias alineadas con America Latina

Uno de los anuncios clave es el respaldo financiero de España a la Asociación para el Avance de las Energías Renovables en América Latina (PARLA), una iniciativa promovida por IRENA y el Gobierno de Brasil para acelerar las inversiones en renovables en la región. España financiará su programa de trabajo en 2026 y 2027 con una aportación mínima de 250.000 dólares anuales, destinada a reforzar capacidades, infraestructuras y cooperación regional.

América Latina parte de una posición favorable para la transición energética, con un 60% de renovables en su matriz eléctrica, aunque aún muy dependiente de la hidroeléctrica tradicional y con inversiones en energías limpias que solo representan el 5% del total global. PARLA se centrará en tres grandes ejes: el refuerzo de infraestructuras eléctricas y su resiliencia frente al cambio climático; el impulso de una bioenergía sostenible, clave para sectores difíciles de descarbonizar como la aviación y el transporte pesado; y la transformación socioeconómica asociada a la transición energética, con un enfoque inclusivo.

Desde 2015, la inversión en renovables en América Latina ha crecido un 25%, alcanzando los 70.000 millones de dólares en 2025, mientras que la destinada a combustibles fósiles ha descendido un 20%. Para el Gobierno español, este contexto refuerza la importancia de iniciativas como PARLA para consolidar una transición energética justa y sostenible, tanto en la región como en el ámbito internacional.

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