Flamencos y valones inician una difícil negociación
Los partidarios de la unidad de Bélgica asisten consternados al auge de los independentistas de Bart de Wever, al que consideran un "lobo con piel de cordero"
Flamencos de lengua neerlandesa y valones francófonos preparan difíciles negociaciones para intentar formar un nuevo gobierno, tras la espectacular victoria electoral de los independentistas en Flandes, que amenaza el futuro y la unidad de Bélgica.
"Señor De Wever, tengo una pregunta para usted: ¿va a separar Flandes del resto de Bélgica? Le diré una cosa, señor De Wever: ¡Es usted un lobo nacionalista con piel de cordero!", dijo ayer un oyente de la radio belga. Los micrófonos de la radio pública francófona RTBF no paraban de rugir. La consola de control de audio dentro de la pecera, el espacio aislado de ruidos donde trabajan los técnicos del estudio de la emisora, estaba revolucionado por las constantes llamadas de oyentes.
Y es que, a tenor de los resultados, los independentistas flamencos del N-VA Nueva Alianza Flamenca) consiguieron hacerse con una buena parte de escaños en el parlamento federal belga, mientras que, tras su aplastante victoria en Valonia, el partido socialista francófono (PS) será el otro gran actor en juego para formar el futuro gobierno.
Para ello, el rey de los belgas, Alberto II, ya inició ayer la ronda de consultas. El tiempo apremia. Bélgica asume el próximo 1 de julio la presidencia semestral de la Unión Europea (UE) de manos españolas y hay urgencia por contar con un gobierno estable, no en funciones como el actual.
La tarea será hercúlea: mientras el N-VA apuesta por un Estado confederal, como fase intermedia, y después por una posible independencia definitiva de Flandes con Bruselas como una isla con estatus autonónomo, los francófonos no quieren la destrucción del país, que se mantiene unido con alfileres, gracias, entre otros elementos, a la monarquía.
"Que nadie tenga miedo", reclamaba De Wever, al conocer su victoria en Flandes, la parte más rica del país, al norte, frente a la empobrecida Valonia, al sur. El líder separatista flamenco pretendía aplacar, sin conseguirlo, el temor de los francófonos a una separación definitiva en dos Estados independientes.
"El Caníbal". Ése era el titular que del periódico flamenco Het Laatste Nieuws en referencia a De Wever y cómo el N-VA se ha "comido" a otros partidos a costa, entre otros, del xenófobo y nacionalista flamenco Vlaams Belang, que cayó respecto a los anteriores comicios de 2007 un 6,63%.
Ahora que De Wever se muestra conciliador y tiende su mano a la comunidad francófona para no dinamitar al país federal, nacido como Estado independiente en 1830. Casi nadie se acuerda que, a fines de enero de este año, De Wever, de 39 años, jovial, orondo y con fama de bon vivant y sibarita, protagonizaba una polémica y muy significativa portada junto a miss Bélgica 2010.
Hace sólo cinco meses, el líder independentista se dejaba retratar en la revista flamenca P-Magazine pisoteando la bandera belga, abrazando a la guapa miss, con el titular: "Bélgica es el país más fracasado del mundo".
Ahora queda por saber si el líder flamenco sigue pensando lo mismo.
También te puede interesar
Lo último