Un icono contra el Kremlin
Rusia El empresario ha sido condenado en dos juicios por supuestos delitos económicos
El magnate petrolero Mijail Jodorkovski se ha convertido en el preso político más famoso del país y en fuente de inspiración para quien se opone al poder de Moscú
El dos veces condenado magnate petrolero Mijail Jodorkovski, cuyas intervenciones ante los tribunales son fuente de inspiración para todo aquel que se opone al Kremlin, se ha convertido en el preso político más famoso de Rusia. "No soy un idealista, pero tengo ideales. Como cualquier otra persona, no quiero vivir ni morir en la cárcel, pero si es necesario, estoy dispuesto. Merece la pena morir por lo que creo", aseguró Jodorkovski en su última intervención en el segundo juicio abierto en su contra.
Frases como ésta inspiran a activistas y opositores, y han calado hondo en los que se alegraron cuando el empresario, uno de tantos oligarcas que amasó una fortuna en las fraudulentas privatizaciones de finales del siglo XX, fue condenado en 2005 a ocho años de cárcel en Siberia por diversos delitos económicos.
"Le conocí antes de que fuera encarcelado. Ha mejorado mucho en prisión. Otros se hunden. Él ha ganado en autoridad política y moral", señaló a Efe Ludmila Alexeyeva, la veterana activista soviética y rusa.
Para Alexeyeva y muchos otros opositores, Jodorkovski es un "preso político", que fue y es perseguido por motivos que nada tienen que ver con su gestión de Yukos, antaño la principal petrolera del país. "Las autoridades le tienen miedo. Es un demócrata y un líder nato. Sus intervenciones son inspiradoras. Tiene una capacidad innata para expresar su ideario político", señaló la activista.
A falta de líderes carismáticos, Jodorkovski se ha convertido en el líder de opinión de los descontentos con el retroceso de las libertades en los últimos años y el incumplimiento de las promesas de lucha contra la corrupción del presidente, Dimitri Medvedev.
"Siempre he albergado la esperanza de que Rusia se convierta en un país donde prevalezca la ley, donde el apoyo a los partidos de la oposición estará por encima de las represiones (...), donde los derechos humanos no dependan del humor del zar", dijo.
Desde que fue enviado a una prisión en la ciudad de Chita, cerca de la frontera con China, Jodorkovski ha realizado toda clase de declaraciones políticas contra el Kremlin, pero sus intervenciones de las últimas semanas han sido más aceradas si cabe. "Hay gente que quiere demostrar que está por encima de la ley. Por ahora, han alcanzado lo contrario. Nos han convertido a nosotros, gente corriente, en símbolos de la lucha contra la ilegalidad", proclamó Jodorkovski, de 47 años, cuyas intervenciones fueron secundadas por risas y vítores por los presentes en el tribunal Jamovnicheski de Moscú.
Tras el veredicto que le declara culpable de malversación de fondos, la Justicia rusa vuelve a estar en el ojo del huracán. Y es que para asociaciones como Amnistía Internacional, en Rusia "el poder está por encima del Derecho".
Jodorkovski recibió sin embargo prácticamente sin inmutarse la sentencia dictada por el juez Viktor Danilkin. Como en ocasiones anteriores, el que fuera presidente del grupo petrolero Yukos compareció antre el tribunal tras los cristales de la "pecera" de la sala, aislado de sus abogados y familiares.
Según los observadores, los procesos políticos están a la orden del día en Rusia, y a esta categoría pertenecería también el de Jodorkovski y su socio de negocios, Platon Lebedev. De hecho, expertos juridícos han calificado de absurdos los delitos que se les imputan: malversación de 218 millones de toneladas de petróleo y lavado de dinero.
Al primer ministro, Vladimir Putin, se le achaca con frecuencia la instrumentalización de jueces y fiscales. Recientemente el ex presidente reclamó en directo por televisión una nueva condena para Jodorkovski, considerado como uno de sus más acérrimos enemigos.
Los analistas están seguros de que en 2003, el entonces líder del Kremlin escenificó el encarcelamiento del presidente de Yukos para disuadir a los oligarcas rusos de posibles incursiones en la política.
Según los partidarios de Jodorkovski, ahora el objetivo de Putin es mantenerlo fuera de juego de cara a las elecciones presidenciales de 2012.
Pero, como aseguraba hace poco el diario Vedomosti, Jodorkovski puede convertirse en un lastre para el actual presidente, Dimitri Medvedev, y su objetivo de modernizar el país. El sucesor de Putin se ha planteado luchar contra la corrupción reinante en el país. Pero, según la oposición, de momento a sus palabras no ha seguido ningún hecho.
Por otro lado, se teme que la sentencia se convierta en un elemento de disuasión para posibles inversores de la maltrecha industria rusa, que precisa tanto de know how como de capital occidental.
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