El ex primer ministro Villepin crea un partido tras el "fracaso" de Sarkozy

El enemigo jurado del presidente regresa a la política tras pasar por el banquillo en el caso Clearstream y anuncia la formación de un movimiento "libre e independiente"

Dominique de Villepin, durante la rueda de prensa, ayer en París.
Dominique de Villepin, durante la rueda de prensa, ayer en París.
Gabriela Calotti / París

26 de marzo 2010 - 05:03

El ex primer ministro francés Dominique de Villepin, enemigo jurado del presidente Nicolas Sarkozy, anunció ayer la creación de un movimiento político "libre e independiente", que marca su vuelta a la arena política tras su paso por el banquillo en el caso Clearstream.

"He decidido crear un movimiento político libre e independiente, abierto a todos, por encima de las divisiones partidistas", afirmó De Villepin, que aspira a convertirse en alternativa a la Presidencia francesa en las elecciones de 2012.

Ministro y jefe de Gobierno durante la Presidencia de Jacques Chirac (1995-2007), De Villepin, de 56 años, anunció la creación de su movimiento en una rueda de prensa ofrecida cuatro días después de la derrota de la derecha en las elecciones regionales.

Adherente a la oficialista Unión para un Movimiento Popular (UMP, derecha), De Villepin se declaró "incómodo en la política llevada adelante hoy por la mayoría", y aunque no nombró a Sarkozy en ningún momento de su intervención, fustigó la política que éste viene desarrollando desde 2007.

Al analizar la derrota en las regionales, consideró que ésta refleja "el fracaso de una estrategia y el fracaso de una política" que atribuyó a un "partido único" que no permitió reagrupar al electorado y a una "política de dispersión de reformas en todas las direcciones".

"No creo que la respuesta tras las elecciones sea la que esperaban los franceses. No son los conciliábulos en los palacios o en el Parlamento, los arreglos técnicos o cambios de personas lo que se espera", dijo aludiendo a la remodelación ministerial y al discurso de Sarkozy el martes, en el que anunció que mantendrá "el rumbo de las reformas" (jubilaciones y Justicia, entre otras). "Sólo un cambio político permitirá colocar a Francia en una posición de recuperación indispensable", opinó De Villepin.

Tras reivindicarse gaullista, pidió volver a "los fundamentos" de Francia, que son "la república, la nación y el Estado", y a "un equilibrio institucional y al pluralismo del poder".

De Villepin y Sarkozy llevaron su enfrentamiento al terreno judicial en el caso Clearstream, el mayor escándalo político-judicial de la década en Francia, una vasta manipulación política para desestabilizar la carrera a la Presidencia del actual jefe de Estado.

A finales de enero, el tribunal correccional de París absolvió a De Villepin, aunque la Fiscalía anunció que apelaría.

De Villepin, que siendo canciller en 2003 lideró personalmente la causa de la liberación de la colombiana Ingrid Betancourt, nunca tuvo un cargo electo.

Tras el proceso Clearstream, las encuestas le otorgaban el 8% de las intenciones de voto. Según un reciente sondeo, el 44% de los franceses lo prefieren a Sarkozy (38%), aunque en la derecha prefieren al presidente.

Algunos analistas opinan que De Villepin podría recuperar el espacio que dejó el líder centrista François Bayrou, que en 2007 obtuvo 6,8 millones de votos. Otros, como el politólogo Laurent Bouvet, consideran que su iniciativa tendrá un alcance "muy limitado" en el juego político actual.

"Servir a la república, servir a Francia, es para mí la clave del compromiso político", concluyó De Villepin antes de anunciar que el lanzamiento de su movimiento para "aportar una contribución en los próximos dos años" será el 19 de junio en París.

Azar o premeditación, el día anterior se celebrará el 70º aniversario del "llamamiento" que el general De Gaulle lanzó desde Londres el 18 de junio de 1940, considerado el texto fundacional de la resistencia francesa.

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