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Siete palestinos mueren en nuevas protestas en la frontera con Israel

  • La reedición de la Gran Marcha del Retorno en Gaza, con menos asistentes que la del pasado viernes, deja 300 heridos de bala

Jóvenes palestinos quemaron ayer neumáticos en la frontera entre Gaza e Israel. Jóvenes palestinos quemaron ayer neumáticos en la frontera entre Gaza e Israel.

Jóvenes palestinos quemaron ayer neumáticos en la frontera entre Gaza e Israel. / atef safadi / efe

Los palestinos reeditaron ayer con la quema de neumáticos la Gran Marcha del Retorno en Gaza, con menos humo, asistencia y mortalidad de la temida, pero con una creciente tensión durante la jornada en la frontera con Israel que dejó siete muertos y al menos de 300 heridos por fuego israelí.

Pasadas las 11:00, hora local, ardieron los primeros neumáticos en el campamento de protesta del este de Gaza capital, Malaka, a lo que el Ejército israelí respondió con gases lacrimógenos.

El Ejército respondió a la quema de neumáticos con agua, gases lacrimógenos y disparos

Mientras, en el campamento de Yabalia apenas pudieron quemar neumáticos, ya que pasaron la mañana "atendiendo a las decenas de heridos" que los preparaban, según explicó el joven Xavi Abu al Yidia, de 22 años.

Siete palestinos murieron ayer, entre ellos, el adolescente Mohamed Madi, de 14 años, y un octavo falleció a causa de las heridas que sufrió en la convocatoria de la semana pasada, lo que elevó el total de muertos en los incidentes de esta semana a 29 personas.

Más de un millar de personas fueron atendidas durante las protestas, la mayoría por inhalación de gas y 293 por heridas de bala, de las que 25 están graves.

Un fotoperiodista de la agencia de fotos EPA (que agrupa a Efe y otras ocho agencias) resultó herido de levedad mientras cubría las marchas en Yabalia.

Los cinco campamentos de protesta se fueron llenando tras el rezo de mediodía, que cientos realizaron frente a la frontera, con la participación de familias, menores y ancianos, que entre música y puestos de comida generaron un ambiente festivo, pese a los incidentes a decenas de metros.

El Ejército israelí calculó unos 20.000 palestinos manifestándose a lo largo de la jornada y aseguró haber respondido a varios de ellos que intentaron llevar a cabo lo que denominó como "actos terroristas", incluido "el lanzamiento de artefactos explosivos, bombas incendiarias y dañar la valla de seguridad bajo la protección del humo", además de intentos de entrar en su territorio.

Además de los asistentes en los campamentos, cientos de personas se apostaron en la línea de 300 metros de seguridad de cara a la frontera, marcada por un camino de tierra donde Israel prohíbe el paso, y grupos de decenas de personas se atrevieron a sobrepasar el límite, a lo que el Ejército en muchas ocasiones no respondió.

Más cerca de la valla se levantaron banderas palestinas y extendieron hileras de neumáticos que ardían intermitentemente y en algunos puntos ocultaron toda la visión, tras lo que el Ejército israelí lanzó agua, gases lacrimógenos y sonaron disparos.

En Yabalia, Mohamed Abu Shareq cree que las advertencias de Israel "de que atacaría" alentaron el temor de algunos ciudadanos e hicieron que muchos se echaran para atrás, por lo que la participación no alcanzó los 30.000 asistentes del pasado viernes.

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