Trump cierra la puerta a refugiados y ciudadanos de países musulmanes
El presidente de EEUU ha firmado esta orden ejecutiva en el marco de una serie de medidas para impedir la entrada de terroristas radicales.
El presidente Donald Trump ha suspendido temporalmente el programa de refugiados y ha establecido que durante tres meses los ciudadanos de varios países de mayoría musulmana no podrán entrar en Estados Unidos, en el marco de una serie de medidas para impedir la entrada de terroristas radicales islámicos.
En la orden ejecutiva firmada este viernes, se establece una suspensión de 120 días del programa de refugiados y se prohíbe específicamente el ingreso de ciudadanos sirios hasta que se determine si es seguro admitirlos en el país.
El mandatario ordenó a su secretario de Estado que revise el programa de refugiados durante el periodo de suspensión para garantizar que los que son aceptados "no representen una amenaza para la seguridad y bienestar de Estados Unidos".
Trump indicó que suspende el ingreso de sirios como inmigrantes o no inmigrantes, porque su entrada podría ser "perjudicial para los intereses de Estados Unidos". La suspensión seguirá vigente hasta que se realicen modificaciones al programa de admisión de refugiados, apuntó el decreto. Las solicitudes para ser admitidos como refugiados que estén en proceso serán aceptadas una vez que se complete la revisión de los procedimientos.
Además, la orden ejecutiva establece que los ciudadanos de varios países de mayoría musulmana no podrán entrar en Estados Unidos durante 90 días, más allá de si quieren hacerlo como refugiados o no. Algunos están exceptuados de esta disposición, como los diplomáticos o miembros de organizaciones internacionales, así como aquellos que viajan a las Naciones Unidas.
El texto, dado a conocer en la noche del viernes por la Casa Blanca, no menciona directamente cuáles son estos países, pero hace referencia a una sección de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Según el diario The Hill, que cita al Departamento de Seguridad Nacional, las naciones afectadas son Irán, Sudán, Siria, Libia, Somalia, Yemen e Irak.
El programa de refugiados será reanudado de manera limitada después del periodo de 120 días si el secretario de Estado y el de Seguridad Nacional determinan que los procedimientos "son adecuados para garantizar la seguridad y el bienestar de Estados Unido".
Trump firmó la orden ejecutiva en una ceremonia en el Pentágono, en la que dijo que el objetivo es impedir la entrada de terroristas islámicos al país. "No los queremos aquí", dijo en presencia del vicepresidente Mike Pence y del secretario de Defensa, el general retirado James Mattis.
La orden establece además que se hagan análisis más pormenorizados antes de entregar visas a inmigrantes. "Estoy estableciendo nuevas medidas de escrutinio para mantener a los terroristas radicales islámicos fuera de Estados Unidos. No los queremos aquí. Queremos estar seguros de que no se admite en el país a la misma amenaza que nuestros soldados están combatiendo en el extranjero", añadió Trump.
Durante la firma de la orden ejecutiva, titulada Protección de la Nación de la Entrada de Terroristas Extranjeros en Estados Unidos, el presidente afirmó que su gobierno solo quiere admitir a "aquellos que apoyan a nuestro país y quieren profundamente a nuestro pueblo". Trump mencionó a la gente que murió en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 y aseguró que Estados Unidos nunca olvidará las lecciones aprendidas ese día. La mayoría de los atacantes eran saudíes que habían obtenido visas para ingresar al país.
La otra orden ejecutiva firmada insta a una "reconstrucción de las fuerzas armadas" y a "desarrollar un plan para nuevos aviones, nuevos barcos, nuevos recursos y nuevas herramientas" para los militares estadounidenses. La medida "garantizará que los sacrificios de nuestro Ejército estén apoyados en las acciones de nuestro Gobierno", señaló.
Previamente, el mandatario reiteró que cree que la tortura es efectiva, pero dijo que no ordenará el uso de métodos severos de interrogatorio. Su visión difiere de la de Mattis, un general retirado de los Marines, que se opone fuertemente a la tortura de prisioneros. "Declaró públicamente que no cree necesariamente en la tortura o el waterboarding (ahogamiento simulado)", dijo Trump durante una conferencia de prensa junto a la primera ministra británica, Theresa May. "Él es un experto, muy respetado (...) Así que voy a confiar en él", manifestó.
También te puede interesar
Lo último