Arte

El escultor navarro Ángel Bados, Premio Nacional de Artes Plásticas

  • Afincado en Bilbao, estuvo al frente con Txomin Badiola de los cursos de Arteleku, desde donde ha formado a varias generaciones de creadores vascos

El escultor navarro Ángel Bados Iparraguirre (1945) ha sido galardonado hoy con el Premio Nacional de Artes Plásticas 2018. El premio, concedido por el Ministerio de Cultura y Deporte, está dotado con 30.000 euros.

El jurado le ha otorgado el premio “por su trayectoria coherente, sostenida y de excelente calidad en el campo de la escultura, donde se pone de manifiesto una extraordinaria capacidad de conjugar tradición e innovaciones. En reconocimiento a su actividad como referente y aglutinador de un contexto artístico que es fundamental para entender las dinámicas de cambio y desarrollo de las últimas décadas".

El jurado, que ha tomado su decisión por mayoría, ha querido también destacar “sus relevantes aportaciones a la teoría y la enseñanza artística”.  Bados (Olazagutía) estuvo al frente, junto a Txomin Badiola, de los cursos de escultura de Arteleku (1994-1998) en los que lograron dirigir y potenciar la obra de muchos artistas del País Vasco como Itziar Okariz, Jon Mikel Euba, Ana Laura Aláez o Sergio Prego entre otros. Su obra forma parte de las colecciones de la Fundación la Caixa, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba), Fundación Juan March, Fundación ICO, el Museo Reina Sofía o el Bellas Artes de Bilbao.

“Uno trabaja por amor al arte y esa tarea no tiene límites, no se espera una recompensa”, ha explicado Bados, cuyo trabajo integra el arte conceptual con el minimalismo o el arte povera, tras conocer que había sido galardonado. Y aunque ha añadido que no se trabaja a la espera de ninguna recompensa, sí asume que esto es algo contradictorio porque “la tensión que se genera en el trabajo muchas veces se escapa a aquello que quieres alcanzar y es el otro el que tiene que verificar fuera de ti lo que ha sucedido”. Escultor, teórico y pedagogo, quiere seguir “trabajando con calma” y asume que todos los premios “tienen algo de injusto y hay que admitirlo y en estos momentos me acuerdo de las personas cercanas que ya no están y se lo hubieran merecido”.

Moises Pérez Álbeniz, el director de la galería madrileña donde suele exponer, ha subrayado “la tremenda trayectoria y el trabajo serio y constante” de Bados. “Es muy conceptual, sus últimos trabajos son con madera, cartón y material povera, con telas, piedras, vidrios, cristal...”, ha precisado Pérez Álbeniz, para quien el trabajo del autor está enmarcado dentro del grupo de la “nueva escultura vasca” y sus referentes artísticos se encuentran en el pensamiento y la obra de Joseph Beuys y Jorge Oteiza

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